SAN LEANDRO, California — “No hay paz en Gaza hoy”, dijo Norton Sandler, miembro del Comité Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores, en un concurrido programa del Militant Labor Forum celebrado aquí el 17 de octubre. “El Militante”, añadió, “ofrece claridad y una guía de acción para el público de clase trabajadora. Pero hay ocasiones en que su cobertura necesita un ajuste. Esta es una de ellas”.
“Esta imagen”, dijo, señalando una foto en la página 11 del número del 27 de octubre, que muestra a Hamás ejecutando a varios palestinos en Gaza a quienes tachó de “colaboradores” con Israel. “Esa foto debió ser publicada en la portada”.
Se está desarrollando una guerra por el control de Gaza. Las fuerzas israelíes son las únicas capaces en la actualidad de destruir a Hamás, dijo.
“Recuerden siempre que las raíces de Hamás están en la colaboración con los nazis alemanes y el Holocausto”, dijo, levantando el libro La lucha contra el odio antijudío y los pogromos en la época imperialista: Lo que está en juego para la clase trabajadora internacional.
“Miren las dos fotos de la portada: una muestra a judíos siendo acorralados para ser enviados a los campos de exterminio de Hitler desde el gueto de Varsovia, y la otra muestra a matones de Hamás tomando como rehén a Naama Levy durante el pogromo del 7 de octubre de 2023 en Israel, en el que murieron 1,200 personas, el mayor pogromo desde el Holocausto”.
Un memorando enviado a los comandantes de Hamás la mañana del 7 de octubre por el líder de Hamás, Yahya Sinwar, les instruye a “matar a todo aquel que encuentren” y “acaben con los hijos de Israel”.
“Pisotear la cabeza de los soldados” y “masacrar a algunos con cuchillos”, dijo. Barrios enteros deben ser incendiados, les ordenó, mientras lo filman y lo transmiten al mundo.
“Córtenles la garganta. Córtenlos como se les ha entrenado”, dijo uno de los comandantes a sus hombres. Y “tomen muchos rehenes”, dijo otro.
Así es exactamente como se educa a los cuadros de Hamás, dijo Sandler. La mayoría de los trabajadores desconoce todo esto.
“Tan pronto como las Fuerzas de Defensa de Israel se retiraron de Gaza, los matones de Hamás salieron de sus túneles para reafirmar su control sobre Gaza”, dijo Sandler, “y están usando la misma brutalidad contra palestinos que se les oponen hoy”.
“A pesar del alboroto del presidente Donald Trump sobre la paz, no hay paz en el Medio Oriente”, dijo Sandler. Ni en ningún otro lugar del mundo.
“Está claro que la administración Trump logró la liberación de los rehenes retenidos por Hamás dando garantías a la organización terrorista que podría gobernar Gaza por ahora. Trump dijo al Wall Street Journal: “Les dimos permiso”.
“Hamás está aprovechando el tiempo para reagruparse, rearmarse, reconstruir su devastado ejército y preparar el próximo ataque contra los judíos. No descansarán hasta que todos los judíos de Israel sean asesinados o expulsados”, dijo Sandler.
Aunque es un político capitalista, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se mantiene firme en una cosa: “Nunca jamás” ocurrirá otro Holocausto. Esto explica su profundo apoyo entre la clase trabajadora en Israel.
Sandler dijo que el acuerdo que llevó a Israel a cesar los combates se produjo bajo una “extrema presión de la clase dominante estadounidense”. Washington busca imponer una “Pax Americana” para dominar esta región del mundo rica en petróleo y gas, así como la mano de obra de sus habitantes, a expensas de todos sus competidores.
“Acelera el avance hacia la Tercera Guerra Mundial, una guerra que involucrará a todas las potencias nucleares”, dijo Sandler.
El apoyo a Hamás se basa en el odio a los judíos, afirmó Sandler. No se trata de una “cuestión del Medio Oriente”, sino de un “fenómeno histórico mundial, endémico en la época imperialista”. Es un fenómeno que prevalece en las universidades estadounidenses hoy en día y representa una amenaza mortal para la clase trabajadora y los sindicatos a medida que se profundiza la lucha de clases.
‘Normalización del antisemitismo’
Vemos la “normalización del antisemitismo en la política estadounidense” en las elecciones a la alcaldía de Nueva York, dijo Sandler, donde Zohran Mamdani, abiertamente antisemita, bien podría convertirse en el próximo alcalde. Mamdani se niega a exigir el desarme de Hamás y exige el arresto de Netanyahu por “crímenes de guerra”.
“A menos que Hamás sea derrotado y Gaza quede bajo el control de las Fuerzas de Defensa de Israel, no habrá paz, y seguirá existiendo la amenaza de otro Holocausto”, afirmó Sandler. “Pero el odio antijudío no es eterno, como afirman los sionistas, como tampoco lo son el capitalismo o el imperialismo. El Partido Socialista de los Trabajadores se basa en la visión marxista de que la cuestión judía es una cuestión de clase y nacional, que solo puede resolverse a través de la lucha de la clase trabajadora y las revoluciones proletarias victoriosas”.
“El partido apoya a los palestinos contra la represión de Hamás. Acabar con Hamás es la única forma de abrir paso al desarrollo independiente de la lucha de clases allí”, dijo. “Esto es lo que puede empezar a forjar lazos y superar las diferencias entre judíos y palestinos, y otros pueblos oprimidos de la región, hacia la revolución socialista y la eliminación del odio antijudío”.
¡EEUU fuera de Venezuela, Cuba!
En cuanto a Venezuela, Sandler dijo que los gobernantes capitalistas estadounidenses están realizando la mayor acumulación militar estadounidense desde la invasión de Panamá por Washington en 1989. Están desplegando en el Caribe aviones de combate F-35, destructores con misiles guiados, barcos preparados para el desembarco de tropas, drones Reaper y más.
“El pretexto es que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dirige una operación de narcotráfico que inunda Estados Unidos de cocaína”, dijo. “Quieren deshacerse de Maduro y, sobre todo, enviar un mensaje a China para que se retire de América Latina. Y es una verdadera amenaza para Cuba”.
La cuestión de la guerra no puede separarse de lo que ocurre en la economía estadounidense, afirmó Sandler. “Están reconstruyendo la industria para producir acero, aluminio, chips y mucho más, todo con el objetivo de preparar la producción bélica”.
En la batalla de Trump contra los trabajadores inmigrantes, los gobernantes estadounidenses buscan legitimar el uso del ejercito contra la clase trabajadora en suelo estadounidense. En 2002, se creó el Comando Norte, responsable de las operaciones militares en Estados Unidos y el resto de Norteamérica. El PST explicó que su creación estaba dirigida contra la clase trabajadora. “El movimiento obrero debe liderar la lucha contra esto”, dijo Sandler.
“Los empleadores se están atrincherando, pero hay resistencia”, agregó, citando las batallas sindicales de hoy y algunas victorias en las que han participado cientos de miles de trabajadores en Estados Unidos y Canadá.
“La necesidad de un partido obrero revolucionario en Estados Unidos es fundamental en todo lo que hacemos”, dijo Sandler, “y si te unes al PST, te unes a una línea de marcha hacia la toma del poder político por parte de los trabajadores. Pensamos que este es un curso cada vez más atractivo en la clase trabajadora”.
