Comité en la ONU respalda lucha por independencia de Puerto Rico

Por Seth Galinsky
20 de julio de 2026

NACIONES UNIDAS — Decenas de miles de personas por todo Puerto Rico llevan semanas sin agua corriente, lo que se suma a años de frecuentes apagones eléctricos, dijo Damara González el 22 de junio ante la audiencia de las Naciones Unidas sobre descolonización y el estatus de Puerto Rico.

“La gente no puede bañarse adecuadamente, preparar alimentos ni conservar medicamentos”, dijo en representación de Boricuas Unidos en la Diáspora. La causa inmediata de esta crisis es el deterioro de la infraestructura y la falta de acción gubernamental, pero la “causa fundamental es el dominio colonial de Estados Unidos”.

González fue una de los aproximadamente 60 peticionarios en la audiencia anual. La gran mayoría se pronunció a favor de la independencia de Puerto Rico, colonia estadounidense desde 1898, año en que Washington le arrebató su control a España. Hoy los gobernantes norteamericanos dicen que la isla es un “Estado Libre Asociado” con autogobierno, pero los testimonios presentados en la audiencia demostraron lo contrario.

“Puerto Rico, aunque dotado de un sistema legal propio, permanece bajo la autoridad del Congreso de los Estados Unidos, que impone leyes y políticas sin el consentimiento democrático del pueblo puertorriqueño”, señaló Vivian Godineaux, del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico.

10 años de junta impuesta por EUA

Las condiciones han empeorado en los 10 años transcurridos desde que el presidente Barack Obama y el Congreso de Estados Unidos impusieron la Junta de Supervisión y Administración Financiera, obligando al pueblo de Puerto Rico a sacrificarse para pagar miles de millones de dólares en deuda a los tenedores de bonos estadounidenses. Esta junta no electa tiene poder de vetar toda decisión financiera del gobierno de la isla.

La junta ha “cerrado escuelas, reducido servicios y acelerado la migración desde la isla”, declaró Jason Cruz, presidente de la organización Victory in Puerto Rico, con sede en Nueva York. “Nuestra patria es tratada cada vez más como una mercancía en lugar de como una nación con un pueblo, una cultura y el derecho a determinar su propio futuro”.

En representación de la Red Nacional sobre Cuba, Miledys Guzmán denunció el cierre catastrófico de centros médicos en toda la isla. “La crisis de salud pública de Puerto Rico no puede separarse de su condición colonial”, dijo.

Estas condiciones son aún peores en Vieques, una pequeña isla puertorriqueña donde protestas masivas forzaron el cierre del campo de tiro naval estadounidense en 2003. Seis décadas de bombardeos estadounidenses dejaron gran parte de las aguas y el suelo de la isla contaminados con uranio, plomo y arsénico. Vieques tiene las tasas de cáncer más altas de todo Puerto Rico.

“Nuestra demanda siempre ha sido clara: devolución de tierras, desmilitarización, desarrollo y descontaminación”, dijo Alexandra Connelly de Vidas Viequenses Valen.

Muchos oradores denunciaron la reactivación de bases militares estadounidenses en Puerto Rico, usadas para lanzar su mortífero ataque militar del 3 de enero contra Venezuela, y ahora para amenazar al pueblo de Cuba.

“Somos utilizados como plataforma para operaciones y estrategias militares, agrediendo a pueblos de América Latina y el Caribe”, dijo Iván Elías Rodríguez, del Movimiento Independiente Nacional Hostosiano.

Washington ha enviado “personal militar y trasladado aviones de combate a Puerto Rico”, dijo Lydael Vega Otero, del Colegio de Profesionales de Trabajo Social de Puerto Rico, violando “la soberanía del pueblo venezolano”, y abriendo puertas a “una incursión en el suelo cubano”.

“Nuestro pueblo tiene derecho a decidir libremente su destino y a vivir sin que su territorio sea utilizado para fines militares contrarios a su voluntad”, dijo Sonia Santiago, de Madres Contra la Guerra.

Un puñado de oradores pidieron que Puerto Rico se convierta en un estado de Estados Unidos. Pero en el último plebiscito “sólo votó por la condición de estado el 33% de la población total”, señaló Coco Pérez, de Juventud Unida por la Independencia. E incluso “esas cifras no representan adecuadamente a nuestro pueblo, y mucho menos a los millones de puertorriqueños que se han visto obligados a ser parte de la diáspora”.

Los opositores a la independencia sostienen que “Puerto Rico no podría sobrevivir económicamente como nación soberana”, dijo Walter Alomar, de la Organización para la Cultura de Origen Hispano.

A pesar de contar con tierras fértiles, hoy Puerto Rico tiene que importar aproximadamente el 85% de sus alimentos, señaló. Estados Unidos ha creado allí “un centro mundial de manufactura” y un destino turístico muy cotizado, pero no son los trabajadores quienes se benefician con eso. “La cuestión es si finalmente se permitirá que el pueblo puertorriqueño ejerza su derecho a la libre determinación, reconocido internacionalmente”.

Enfrentamos un mismo enemigo

“Los trabajadores en Estados Unidos están luchando contra las mismas condiciones” que enfrentan los trabajadores en Puerto Rico, declaró Paul Mailhot, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores a gobernador de Nueva York. Exigió “¡Fuerzas militares de EE.UU. fuera de Puerto Rico y de todo el Caribe! ¡Manos fuera de Cuba!”.

“La lucha por la independencia de Puerto Rico, las luchas del pueblo trabajador de Estados Unidos y la defensa de la soberanía de Cuba están más entrelazadas que nunca. Los trabajadores no pueden depender de los partidos de los patrones, ni en Puerto Rico, ni en Estados Unidos”, dijo. “Necesitamos forjar partidos revolucionarios que luchen por el poder obrero”.

El comité de la ONU adoptó una resolución presentada por el gobierno de Cuba que exige la independencia de Puerto Rico. Ernesto Soberón Guzmán, el embajador cubano, señaló que la negativa de Washington a colaborar con el comité de descolonización demuestra sus “pretensiones imperialistas”.

“El recrudecimiento del bloqueo económico, incluido el cerco energético, el castigo colectivo y las sistemáticas amenazas públicas de agresión militar directa contra nuestro país”, dijo, “exponen el objetivo histórico, criminal y despiadado del gobierno de Estados Unidos de reinstaurar su dominio neocolonial sobre la nación cubana”.

La adopción de la resolución exigiendo el “derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación y la independencia resulta muy significativa” en el actual contexto, dijo Soberón. “Reiteramos al hermano pueblo de Puerto Rico que podrá contar siempre con la hermandad del pueblo de Cuba y su firme solidaridad con su legítima causa”.