Un aluvión de artículos en la prensa burguesa, junto a declaraciones de políticos del Partido Demócrata, del presidente Donald Trump y del primer ministro británico Keir Starmer, e informes de organismos de Naciones Unidas, afirman que grandes cantidades de niños están muriendo de hambre en Gaza debido a la guerra de Israel contra Hamás.
Esta campaña provee cobertura para los defensores de Hamás, quienes acusan a Israel de retener alimentos y medicinas para cometer “genocidio” contra el pueblo palestino, sin presentar nada de evidencia.
La mayoría de sus informes se basan en declaraciones del Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, un grupo tipo nazi cuyo objetivo es destruir Israel y expulsar o matar a todos los judíos de la región.
Una foto ampliamente difundida de un niño desnutrido ayuda a revelar la falsedad de la más reciente campaña mundial de propaganda antijudía. Se trata de la foto de Mohammed Zakaria al-Mutawaq, un niño de 18 meses, que fue publicada en el New York Times el 25 de julio y en medios de todo el mundo como la personificación de niños hambrientos en Gaza.
En la realidad, Mohammed padece de una enfermedad genética que requiere dietas especiales y afecta su apariencia. Una foto adicional incluye a su madre y a su hermano. Ninguno de los dos muestra señales de desnutrición. Cinco días después de publicar la foto, el Times publicó una “corrección”, admitiendo que el niño padecía de “problemas de salud preexistentes”. Sin embargo, sigue utilizando la foto como ejemplo de una “hambruna inminente”.
Un artículo de TRT World del 23 de diciembre de 2023 dice: “La ONU afirma que Gaza está al borde de la hambruna”. ¿Suena familiar? Los supuestos grupos de ayuda han proclamado esto repetidamente desde entonces.
Sí hay una grave escasez de alimentos en Gaza. Pero esto se debe principalmente a que Hamás utiliza la ayuda para alimentar a sus matones, para ganar la lealtad de su decreciente número de partidarios y para venderla con el fin de obtener ingresos que financien su brutal dictadura.
“No hay pruebas de que Hamás haya robado sistemáticamente la ayuda de la ONU”, dice un titular del New York Times el 26 de julio. ¿Sus pruebas? Citas anónimas de dos oficiales del ejército israelí y un informe “interno” del gobierno estadounidense.
¿Ha considerado el Times preguntarle a la gente de Gaza? En diciembre de 2023, un reportero de Al Jazeera que filmaba en directo desde Jan Yunis afirmó que la ayuda estaba llegando a la población.
Una anciana palestina discrepó con él. “Entra mucha ayuda, pero no llega a la gente”, dijo al reportero en una escena grabada en video, y le explica que Hamás se lleva la ayuda.
Complicidad de la ONU
Naciones Unidas ha trabajado en complicidad con Hamás en Gaza para establecer escuelas que adoctrinan a los niños para que se conviertan en terroristas suicidas que “aterroricen al enemigo”. La ONU hizo la vista gorda mientras Hamás construía puestos de mando y túneles bajo sus hospitales, escuelas y edificios y en barrios residenciales, en preparación para su pogromo del 7 de octubre de 2023.
Hamás aún mantiene en condiciones abominables a 20 rehenes que secuestró el 7 de octubre, junto con los cuerpos de otros 30 que se cree están muertos. Hamás ha dicho repetidamente que no le importa cuántos palestinos mueran; su objetivo es realizar más masacres como la del 7 de octubre “una y otra vez”.
En medio de condiciones difíciles, miles de palestinos han salido a las calles de Gaza para exigir “¡Fuera Hamás! ¡Fuera!”. La más reciente en Jan Yunis el 21 de julio. Muchos manifestantes también exigen la liberación de los rehenes israelíes. Estas manifestaciones ofrecen un vistazo de las posibilidades para el pueblo trabajador, independientemente de su religión o nacionalidad, de defender sus intereses comunes en toda la región. La prensa burguesa apenas menciona estas manifestaciones.
Para evitar que Hamás siga desviando la ayuda o vendiéndola con fines de lucro, el gobierno israelí estableció un nuevo sistema de distribución administrado por la Fundación Humanitaria de Gaza, con alguna ayuda de Washington. A pesar de numerosos problemas y una mala planificación, ha distribuido decenas de millones de paquetes de alimentos.
Pero Hamás ve esto como una amenaza a su poder. Ha amenazado con matar a cualquier persona de Gaza que ayude a la Fundación Humanitaria a distribuir alimentos. Y ha convertido el fin del programa de la Fundación Humanitaria de Gaza en una demanda central de las negociaciones de alto el fuego.
El gobierno israelí ha permitido que la ONU y otros organismos envíen cientos de camiones de ayuda a Gaza, pero la ONU se ha negado a distribuir su contenido, alegando que es demasiado arriesgado y que los camiones son atacados frecuentemente por saqueadores.
Entonces, ¿por qué está promoviendo el gobierno de Estados Unidos el engaño “del borde de la hambruna”?
A los gobernantes estadounidenses no les preocupan los palestinos ni los judíos. Para ellos, el sumarse a los partidarios de Hamás en las acusaciones de que Israel está causando hambruna es una forma más de presionar al gobierno israelí para que ponga fin a la guerra contra esta organización terrorista. Washington considera la persecución de la guerra un obstáculo para su objetivo: la estabilidad para la explotación de los trabajadores y los recursos naturales del Medio Oriente por el imperialismo norteamericano.