‘Los cosméticos, la moda y la explotación de la mujer’ en feria del libro de Manila

Por Linda Harris
20 de octubre de 2025
Arriba, panel presenta Los cosméticos, la moda y la explotación de la mujer, sept. 13. De la izq., Ron Poulsen, Sheila Estrera, Ana Maria “Princesa” Nemenzo, Virginia Suarez y Katy LeRougetel. Este fue el libro de Pathfinder más vendido en la feria. Abajo, público en evento.
Fotos del Militante, arriba, Patrick Brown; abajo, Bob AikenArriba, panel presenta Los cosméticos, la moda y la explotación de la mujer, sept. 13. De la izq., Ron Poulsen, Sheila Estrera, Ana Maria “Princesa” Nemenzo, Virginia Suarez y Katy LeRougetel. Este fue el libro de Pathfinder más vendido en la feria. Abajo, público en evento.

MANILA, Filipinas — “Las mujeres son reducidas a meros objetos y mercancías. Es una cultura de la que se lucran los capitalistas”, dijo Virginia Suarez, abogada especializada en los derechos de las mujeres y de los trabajadores. “Cuando leí este libro, me enriquecí. Las mujeres tienen que liberarse”.

Suarez fue la primera oradora en un panel en la presentación de la nueva edición de Los cosméticos, la moda y la explotación de la mujer  por Mary-Alice Waters, Joseph Hansen y Evelyn Reed en la Feria Internacional del Libro de Manila el 13 de septiembre. Los otros oradores fueron Sheila Estrera, una joven de Mindoro y voluntaria del stand de Pathfinder; Ana María “Princesa” Nemenzo, luchadora por los derechos políticos y femeninos en Filipinas durante más de cinco décadas; y Katy LeRougetel, candidata de la Liga Comunista para alcalde de Montreal, Canadá. Asistieron unas 30 personas al evento. 

Ron Poulsen presentó a los panelistas en nombre de Pathfinder Books, en Sydney. Dijo que el interés que ha despertado el libro alrededor del mundo “lo ha convertido en uno de los títulos más populares de Pathfinder”. Ya ha sido traducido al farsi, español y francés. La nueva edición se presentó en ferias del libro este año en La Habana, Cuba; en Erbil, en la región kurda de Iraq; y serán destacadas por Pathfinder en las ferias del libro de Santo Domingo, República Dominicana y Montreal este otoño.

Suarez explicó que anteriormente ella había trabajado en publicidad. El objetivo principal de la empresa donde trabajaba era “crear una necesidad a partir de deseos superfluos”. Sin embargo, dijo: “Nunca me di cuenta de lo perverso que es la publicidad hasta que me uní al movimiento por los derechos de la mujer”. Señaló cómo algunos anuncios insidiosos fomentan la explotación y la violencia sexual.

Los “anuncios 24/7” en Filipinas fomentan “un deseo de ser blanco: que lo blanco es bello, creando un estándar de belleza que no es el nuestro”, dijo Suarez. Los publicistas capitalistas intentan convencernos de que, “como mujeres, nunca somos lo suficientemente bellas, mientras ganan millones en ganancias con productos químicos que destruyen nuestros cuerpos”. Al mismo tiempo que se lucran de la explotación de sus trabajadores, dijo.

“El artículo de Joe Hansen de 1954 sigue vigente hoy en día, y es aún más evidente debido a la omnipresencia de las redes sociales y el marketing”, dijo Estrera al público. Estas plataformas son utilizadas por las industrias de los cosméticos y la moda para “crear deseos falsos” y asegurar el consumo y la rentabilidad.

Hoy en día, la industria cosmética se presenta como “cuidado y expresión personal”, dijo Estrera. Pero “se infiltra en casi todos los aspectos de nuestras vidas”.

Este libro “no pretende ser un instrumento para juzgar a las mujeres”, añadió. Más bien, arroja luz sobre el lugar de la mujer en el sistema capitalista y los “desafíos que enfrentan las mujeres en su vida diaria”. 

‘Sobre la explotación capitalista’

“No he leído nada que analice el tema de la belleza como lo hace este libro”, dijo Nemenzo. “No se trata de los cosméticos como tales, sino de la explotación arraigada en el sistema capitalista”. Para comprender el capitalismo, añadió, se necesita una perspectiva histórica sobre el desarrollo de la humanidad que se remonta a milenios.

Describió cómo, siendo una joven activa en el movimiento estudiantil durante el fermento de los años 60 en torno a las luchas de liberación nacional en Filipinas, Asia y otros lugares, las mujeres se sintieron libres y tomó conciencia de la condición de segunda clase de las mujeres. “Creíamos”, dijo, “que se debía luchar por la liberación de la mujer junto con las luchas por la liberación nacional”.

Hoy en día, “todo se ha mercantilizado, incluso la atención médica”, señaló. Expresó la opinión de todos los panelistas al decir: “La industria publicitaria es tan degradante para las mujeres”.

“¿Por qué hay desigualdad y pobreza?”, preguntó. “Porque, como explica Evelyn Reed, comenzó con la propiedad privada”. A medida que la división del trabajo se expandió, “las mujeres fueron relegadas al hogar”.

“¿No hay lugar para la belleza?”, preguntó Nemenzo. “La belleza se encuentra en la forma en que nos tratamos, en las relaciones sociales. Tenemos que luchar tanto por la liberación de la mujer como por la liberación de clase”.

Los artículos de Hansen y Reed y los comentarios de los que ellos les estaban respondiendo, explicó LeRougetel, se escribieron después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el capitalismo estadounidense emergía como la potencia imperialista dominante. La guerra contra el pueblo coreano estaba en pleno apogeo. “En estos momentos, cuando presentamos esta nueva edición del libro”, dijo, “los gobernantes capitalistas están llevando a la humanidad hacia una tercera guerra mundial”.

Moscú continúa negando el derecho del pueblo ucraniano a existir, dijo, mientras que Israel lucha para evitar otro Holocausto. Y aquí en el Pacífico, Filipinas está justo en el centro del creciente conflicto entre Washington y Beijing. 

Realidad de la opresión de la mujer

LeRougetel citó el prefacio en la nueva edición escrito por Waters: “En todas partes del mundo, las noticias diariamente ponen de manifiesto las realidades brutales de la opresión de la mujer”. Desde la violación y la esclavitud sexual como armas de guerra hasta la negación de acceso a los anticonceptivos y servicios de aborto seguros y legales. “Es una desigualdad universal que nunca será erradicada bajo el capitalismo”. Es parte integral del sistema de ganancias y de propiedad.

“Las mujeres son un componente cada vez más grande de la clase trabajadora mundial”, dijo LeRougetel. Señaló el ejemplo de las mujeres en la dirección de la huelga de asistentes de vuelo de Air Canada, que desafió la orden gubernamental de volver al trabajo. “Esa lucha continúa hoy”.

El libro es sobre las relaciones sociales capitalistas y cómo el fetichismo de las mercancías oculta el papel fundamental del trabajo, explicó. “El libro señala la posibilidad de erradicar la opresión y la explotación de la mujer poniendo fin al sistema capitalista, mediante la organización de la clase trabajadora y liderando un movimiento de millones de personas para arrebatar el poder político a los capitalistas y construir un mundo sobre cimientos socialistas”.

Después de las presentaciones de los panelistas hubo 40 minutos de animadas preguntas y debates con el público. Ashley Bjornerud expresó la frustración que sienten muchas mujeres ante la abrumadora promoción de los cosméticos para niñas cada vez más pequeñas. Describió cómo animan a su ahijada de 7 años a usar lápiz labial. “¿Por qué empiezan a tan temprana edad?”, preguntó al panel. “¿Por qué necesitas un maquillador profesional para verte hermosa? ¿Cómo explicar que verse natural está bien?”.

Estrera respondió diciendo que este libro ayuda a comprender el origen de estas presiones. Nemenzo añadió que es bueno leerlo para comprender por qué la opresión de la mujer es como es. Pero es importante “discutirlo con otros, difundir ideas a través del diálogo, para que podamos impulsar algún cambio”.

LeRougetel destacó dos fotos del libro con mujeres en empleos industriales que muestran cómo las mujeres pueden luchar para cambiar la realidad de su situación económica y cómo esto, a su vez, cambia la percepción que las mujeres tienen de sí mismas.

Los cosméticos, la moda y la explotación de la mujer  fue el título más popular de Pathfinder durante la feria del libro, con 47 ejemplares vendidos. Los visitantes del stand compraron un total de 518 libros de Pathfinder durante la feria, del 10 al 14 de septiembre. Además, los propietarios de The Common Ground Bookstore, que actualmente venden en línea pero están buscando una tienda en Manila, vieron los títulos de Pathfinder por primera vez y compraron 110 libros para ampliar su inventario.

El debate sobre la presentación continuó después en el stand de Pathfinder. Emaine Coronel, una joven estudiante autora de un libro infantil, le contó a LeRougetel que en un curso de producción cinematográfica le dijeron: “Que ella no iba a poder andar con una cámara. ¡[Así que] me pusieron en marketing!”. La candidata socialista le mostró Los cosméticos, la moda y la explotación de la mujer, incluyendo fotos de mujeres trabajando en los ferrocarriles y otros empleos no tradicionales. “¡Por supuesto!”, respondió la joven.