¡No a ataques de EEUU contra la soberanía de Venezuela!

Por Janet Post
17 de noviembre de 2025

Los gobernantes estadounidenses están intensificando sus atentados contra la soberanía de Venezuela y otras naciones caribeñas, atacando embarcaciones en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental. En tres nuevos ataques desde el 27 de octubre, murieron 21 personas, elevando el total a 67 desde que Washington comenzó sus ataques el 2 de septiembre.

Peter Hegseth, el secretario de guerra estadounidense, dijo el 1 de noviembre que las lanchas transportaban “narcoterroristas”, intentando así justificar los 15 ataques estadounidenses.

Estos ataques están afectando a pescadores y otros trabajadores de la región. “Todo el mundo está aterrorizado. No hay ley ni orden en el mar”, dijo al Washington Post Gary Aboud, secretario corporativo de la Asociación de Pescadores y Amigos del Mar en Puerto España, Trinidad y Tobago.

Los criminales ataques son solo una parte del despliegue militar norteamericano en la región, el mayor desde la invasión de Washington a Panamá en 1989.

Aviones de combate estadounidenses están ahora estacionados en la antigua base naval de Roosevelt Roads, en la colonia estadounidense de Puerto Rico. La base había sido cerrada en 2004. De los 10 mil efectivos estadounidenses que se encuentran actualmente en el Caribe, la mitad están en bases de Puerto Rico. Un aeropuerto civil en Santa Cruz, en las Islas Vírgenes, está siendo utilizado para reabastecer aviones militares.

Washington busca consolidar su control a largo plazo sobre el hemisferio occidental y también derrocar al gobierno venezolano, que controla las mayores reservas de petróleo del mundo. El Pentágono ha identificado objetivos dentro de Venezuela, incluyendo instalaciones militares, puertos y aeropuertos controlados por las fuerzas armadas.

“¿Están contados los días de Maduro como presidente?”, preguntó Nora O’Donnell, de CBS-TV, al presidente Donald Trump el 31 de octubre, refiriéndose a Nicolás Maduro de Venezuela.

“Yo diría que sí. Creo que sí”, respondió Trump. Dijo que “dudaba” que hubiera una guerra de Estados Unidos contra Venezuela. Pero las provocaciones de su administración aumentan el peligro de una escalada.

Los gobernantes estadounidenses buscan instalar en Venezuela un gobierno sumiso a Washington y, de este modo, intensificar la guerra económica y política que libran contra la Cuba socialista. Las medidas de la administración se apoyan en el rechazo del ex presidente Joseph Biden a reconocer como legítimas las elecciones de julio de 2024 que Maduro afirmó haber ganado.

Perspectiva imperialista a largo plazo

Los gobernantes estadounidenses también están preparando al ejército de Estados Unidos para las venideras guerras en todo el mundo. Y los gobiernos están siendo presionados a tomar partido.

Trump ha impuesto sanciones a Colombia y está amenazando con tomar acciones militares denunciando al presidente colombiano Gustavo Petro como “un líder ilegal de la droga”.

El canciller alemán Friedrich Merz, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han cancelado su prevista asistencia a la cumbre de jefes de gobierno de Europa y América Latina programada para los días 9 y 10 de noviembre en Santa Marta, Colombia, cerca de la zona donde se están produciendo los ataques aéreos estadounidenses.

Además, la X Cumbre de las Américas, prevista para diciembre en Punta Cana, República Dominicana, ha sido cancelada por completo.

Los 15 gobiernos miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM), todos ellos países pequeños, emitieron un comunicado el mes pasado en el que se distanciaban de los ataques de Washington. Afirmaron que la lucha contra el tráfico de drogas y armas “debe llevarse a cabo mediante la cooperación internacional continua y el derecho internacional” y “reafirmaron su apoyo inequívoco a la soberanía e integridad territorial de los países de la región”.

El gobierno de Trinidad y Tobago fue el único miembro del bloque que se negó a firmar la declaración.

“No tengo ninguna simpatía por los traficantes”, dijo Kamla Persad-Bissessar, primera ministra de Trinidad y Tobago. “El ejército estadounidense debería matarlos a todos violentamente”.

En respuesta, Maduro acusó a Persad-Bissessar de “convertir a Trinidad en un portaaviones del imperio estadounidense contra Venezuela”. Trinidad y Tobago se encuentran a siete millas de la costa venezolana.