¡Manos de EEUU fuera de Venezuela y Cuba!

Por Róger Calero
29 de diciembre de 2025

En una aguda escalada de amenazas contra el gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, fuerzas militares estadounidenses incautaron el 10 de diciembre un buque petrolero que transportaba crudo desde Venezuela. Es la más reciente violación de la soberanía del país en la campaña de los gobernantes estadounidenses para derrocar el gobierno de Caracas e imponer uno servil a sus intereses.

Un día antes, dos cazas F/A-18 Super Hornet de la Armada estadounidense sobrevolaron el propio centro del Golfo de Venezuela, cerca de Maracaibo; la segunda ciudad más grande del país y principal región productora de petróleo. Esto es lo más cerca adonde han llegado aviones de combate estadounidenses en la costa de Venezuela desde septiembre, desde que el Pentágono comenzó sus provocaciones enviando una armada al Caribe y desplegando sus fuerzas militares en países de la región.

Washington ha desatado una oleada de ataques contra embarcaciones cerca de la costa de Venezuela que, según la Casa Blanca, traficaban drogas desde Venezuela a Estados Unidos. Según el Comando Sur de Estados Unidos, 25 lanchas han sido destruidas y han muerto más de 95 personas.

Las fuerzas estadounidenses trasladaron el barco capturado a Houston, Texas. Cuando se le preguntó qué pasaría con el petróleo, valorado en decenas de millones de dólares, el presidente Donald Trump respondió: “Nos lo quedaremos, supongo”.

La Casa Blanca dice que el barco fue sancionado por el Departamento del Tesoro en 2022 bajo acusaciones de formar parte de una red de buques involucrados en el contrabando de petróleo para la Guardia Revolucionaria de Irán y Hezbolá en Líbano. Funcionarios estadounidenses dicen que el barco también ha sido utilizado para transportar petróleo venezolano sancionado.

Maduro afirmó que el ataque reveló la verdadera razón de la agresión de Washington contra Venezuela. “Siempre se ha tratado de nuestra riqueza natural, nuestro petróleo, nuestra energía, los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano”, dijo, y no del narcotráfico. “Ahora están dando órdenes a la Guardia Costera y al ejército estadounidense de cometer actos ilegales de piratería”, dijo Maduro. “Ya se les ha ordenado matar y acabar con pescadores que ni siquiera iban para Estados Unidos”.

El 16 de diciembre el presidente Trump anunció que las fuerzas norteamericanas impondrán un bloqueo a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela.

Cuba condena ataque

“Este acto de piratería y terrorismo marítimo constituye una violación grave del derecho internacional”, declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba el 12 de diciembre. Tiene como objetivo “impedir el derecho legítimo de Venezuela a utilizar y comercializar libremente sus recursos naturales con otras naciones, incluidos los suministros de hidrocarburos a Cuba”.

Desde el 2000, el gobierno de Venezuela ha suministrado petróleo a Cuba a precios subsidiados, permitiéndole aliviar la grave escasez, especialmente tras el colapso de la Unión Soviética a principios de los años 90. Los crecientes lazos entre Venezuela y Cuba provocaron la ira de Washington, que esperaba derrocar la revolución socialista intensificando su guerra económica contra Cuba y aislando el país.

En 2019, el gobierno estadounidense intensificó las medidas para bloquear el suministro de combustible a Cuba, incluyendo en su lista negra a buques petroleros. Esto ha contribuido a los peores apagones que ha sufrido Cuba en décadas, con cortes de electricidad que se prolongan durante horas, e incluso días. El sistema eléctrico cubano se ha mantenido a flote principalmente gracias al petróleo recibido de Venezuela, Rusia y México.

“Esperemos que el fin del reinado de terror del Sr. Maduro en Venezuela esté cerca, y entonces podremos enfocarnos en Cuba, uno de sus mayores aliados y uno de los regímenes más opresivos de nuestro patio trasero”, escribió el senador republicano Lindsey Graham.

El programa petrolero entre Cuba y Venezuela forma parte de una colaboración política y económica más amplia entre ambos países. Cuba envió voluntarios internacionalistas a Venezuela para ayudar a implementar reformas sociales iniciadas por el gobierno de Chávez a principios de la década de 2000. Estos voluntarios ayudaron a hacer más accesible la atención médica para millones de venezolanos y a erradicar el analfabetismo.

Funcionarios de Washington están hoy difundiendo la mentira de que agentes cubanos controlan el aparato militar y de inteligencia de Venezuela, y la seguridad presidencial. Incluso afirman que Maduro teme ser asesinado por sus propios aliados cubanos si decide renunciar al poder.

A principios de diciembre, Reuters informó que funcionarios cubanos habían contactado a Washington para hablar sobre el futuro de la región sin el presidente Maduro en el poder. Josefina Vidal, viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, desmintió el informe, calificándolo de descaradas mentiras “para involucrar a Cuba en la construcción de falsedades y pretextos para justificar la agresión”.

El gobierno cubano se ha pronunciado repetidamente en contra del intento de Washington de derrocar a Maduro.