Gobierno sirio ataca a los kurdos, atenta contra derechos nacionales

Por Terry Evans
9 de febrero de 2026
Ejército sirio desfila en Alepo, 8 de diciembre. El 18 de enero con la aprobación de Washington atacó a Fuerzas Democráticas Sirias, asestando golpe a la autodeterminación de los kurdos.
Sy_Defense/XEjército sirio desfila en Alepo, 8 de diciembre. El 18 de enero con la aprobación de Washington atacó a Fuerzas Democráticas Sirias, asestando golpe a la autodeterminación de los kurdos.

Tras un ataque de varios días, el ejército sirio expulsó a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por los kurdos, de gran parte del noreste de Siria el 18 de enero, violando un cese el fuego acordado por el gobierno con las FDS el día anterior.

Washington estaba anteriormente aliado con las FDS en la lucha contra las fuerzas reaccionarias del Estado Islámico que habían sembrado muerte y destrucción en toda la región en 2015. Pero el gobierno estadounidense ahora exige que las FDS entreguen sus armas y permitan que el gobierno sirio tome control de la región noreste.

Los gobernantes estadounidenses buscan estrechar lazos con Ahmad al-Sharaa, el nuevo presidente sirio. Consideran vitales las relaciones con él para reforzar sus alianzas con los regímenes árabes y de otros países del Medio Oriente, a medida que también tratan de establecer un “Consejo de Paz” para gobernar Gaza.

Washington no va dejar que la irresuelta lucha por los derechos nacionales kurdos se interponga en sus metas.

Divididos entre Irán, Iraq, Siria y Turquía, más de 30 millones de kurdos constituyen la nacionalidad más grande del mundo sin una patria. Durante décadas han luchado por sus derechos nacionales a pesar de la severa represión. La zona autónoma liderada por los kurdos en el noreste de Siria se estableció durante la guerra contra el Estado Islámico. El 10% de la población siria de 23 millones es kurda.

Las tropas sirias tomaron total control militar y administrativo de Deir ez-Zor y Raqa, las dos provincias de mayoría árabe en la región controlada por los kurdos. Son también las áreas donde están muchos de los yacimientos de petróleo y gas de Siria.

Lideradas por combatientes de las Unidades de Protección Popular Kurdas, las FDS también incluyen a algunos combatientes árabes, turcomanos y asirios.

Las FDS continúan controlando áreas en la mayor parte de Hasaka, de mayoría Kurda y la tercera provincia de la región noreste, y de la ciudad de Kobani en la provincia de Raqa, donde el 20 de enero repelieron ataques de las fuerzas del gobierno sirio. Los suministros de electricidad y agua fueron cortados. El gobierno sirio niega que sus fuerzas estén sitiando la ciudad. “Firmamos un acuerdo el domingo [17 de enero], pero Damasco lo rompió inmediatamente”, dijo Ilham Ahmad, jefa de relaciones exteriores de la administración civil afiliada a las FDS.

El acuerdo habría desmantelado el control kurdo del noreste de Siria y permitido que los combatientes de las FDS se integraran al ejército sirio, uno por vez, después de ser “evaluados” por el gobierno.

En una medida solicitada por el gobierno turco desde hace bastante tiempo, el acuerdo de alto el fuego incluía la retirada de Siria de todas las fuerzas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Durante años, el PKK ha luchado contra sucesivos gobiernos turcos por los derechos nacionales kurdos. En marzo del año pasado declaró un alto el fuego.

Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, apoya a Al-Sharaa, mientras el presidente sirio busca consolidar el control político y militar de su gobierno sobre Siria. Erdogan ha priorizado especialmente debilitar la lucha de los kurdos sirios, temiendo que cualquier avance sirva de ejemplo para los kurdos en Turquía. En 2018, el ejército turco invadió la zona de Afrin, en el noroeste de Siria, obligando a unos 160 mil kurdos a huir, muchos de ellos a la región noreste.

La actual ofensiva del ejército sirio se da tras su operación la semana anterior para recuperar las zonas controladas por los kurdos y defendidas por las Fuerzas Democráticas Sirias. Como consecuencia de ese ataque, más de 500 familias kurdas huyeron a la provincia de Hassakeh.

EEUU apoya gobierno sirio

Desde la caída del régimen de Bashar al-Asad a finales de 2024, Washington ha cultivado lazos con el gobierno de Al-Sharaa y levantado las sanciones estadounidenses contra Siria. Justo antes del ataque a la región kurda, Tom Barrack, enviado especial de Washington para Siria, se reunió el 17 de enero en Iraq con Mazloum Abdi, el líder de las FDS, para imponer el alto el fuego y la cesión de territorio a las fuerzas gubernamentales.

El apoyo de Washington al gobierno sirio es solo la última de una larga serie de traiciones a la lucha nacional kurda.

Al-Sharaa, exlíder de Al-Qaeda, asumió el gobierno afirmando que respetaría los derechos de todos los sirios. Sin embargo, ha buscado extender el control de su régimen sobre todo el país y, en particular, imponerlo sobre las minorías nacionales y religiosas. En julio de 2025, fuerzas aliadas con su gobierno lanzaron ataques contra zonas de mayoría drusa en el sur de Siria, matando a cientos de personas. La resistencia de los drusos, respaldada por el gobierno israelí, los forzó a poner fin a los ataques.

En marzo pasado, fuerzas del gobierno sirio realizaron ataques contra miembros de la minoría alauita, anteriormente un bastión del régimen de Asad, matando a más de 1,400 personas.

El gobierno de Al-Sharaa se basa en una coalición cuyas raíces se encuentran en fuerzas islamistas reaccionarias. Cuando Asad huyó y Al-Sharaa asumió el poder a finales de 2024, el gobierno israelí actuó con rapidez para contrarrestar la amenaza que representaba el nuevo gobierno. Las fuerzas israelíes lanzaron 320 ataques aéreos destruyendo la armada siria y eliminando sus armas químicas, misiles y otras instalaciones militares.

El 17 de enero, Al-Sharaa emitió un decreto reconociendo el kurdo como idioma oficial y prohibiendo la discriminación contra los kurdos. El objetivo de estas medidas era enmascarar el hecho de que sus fuerzas estaban asestando duros golpes al derecho a autodeterminación de los kurdos.

Los kurdos y sus simpatizantes en todo el mundo han salido a las calles para protestar contra el ataque. Ha habido manifestaciones de solidaridad en la región kurda de Iraq, en las ciudades de Erbil y Sulaymaniyah, en Montreal y en Manchester, Inglaterra.