‘Demasiado calor para trabajar’, choferes de Londres hacen huelga contra condiciones

Por Dag Tirsén
14 de septiembre de 2026

LONDRES — “No aire acondicionado, no autobuses”, decían las pancartas de los choferes de autobús en huelga en una manifestación el 14 de agosto frente al garaje de Arriva North London, en el distrito de Tottenham. Unos 1,500 trabajadores de ocho depósitos de autobuses iniciaron un paro por intolerables condiciones de trabajo impuestas por los patrones de la empresa. “Ningún trabajador debería enfermarse a causa de su empleo”, dijo Sharon Graham, secretaria general del sindicato Unite, en un comunicado de prensa. Este fue el inicio de una serie de paros que durarán hasta el 20 de octubre.

“Algunos conductores han soportado temperaturas de 48.5 grados Celsius [119° F] en el autobús, y la calefacción es deficiente en el invierno. Los patrones se han salido con la suya durante demasiado tiempo, pero ya no más”, dijo al Militante Tara Nash, secretaria de la sección del sindicato Unite en la cochera de Arriva North London en el distrito de Enfield, durante el animado piquete de 40 personas ese día.

“Ha habido apoyo masivo a nuestra lucha. Los pasajeros saben que estamos también luchando por ellos”, dijo Nash. “Ellos sufren el mismo calor que nosotros”. Hay nuevos autobuses eléctricos con “climatización de aire”, pero sin aire acondicionado. Los autos que pasaban tocaban la bocina en señal de apoyo y los huelguistas respondían con vítores. Los conductores comentaron que el gran parabrisas delantero intensifica el calor del sol, haciéndolos sentir como si estuvieran en una sauna.

El 17 de agosto, Arriva presentó una oferta y la siguiente ronda de paros fue suspendida para que los trabajadores la pudieran votar. La rechazaron. “En el pasado los patrones nos han hecho promesas que luego no cumplieron. Queremos ver algo concreto”, dijo Peter Skinner, delegado sindical del garaje de Wood Green, al Militante el 25 de agosto.