Editorial

Lecciones para hoy de pasadas luchas sindicales

9 de noviembre de 2026

La lucha para proteger al pueblo trabajador de los efectos destructivos del aumento de los precios de los alimentos, de la vivienda, del cuidado infantil y de otros gastos de primera necesidad es una responsabilidad fundamental de los sindicatos. Va de la mano con la lucha por empleos y condiciones de trabajo seguras y con promover la solidaridad con trabajadores en huelga o que luchan contra cierres patronales.

Los candidatos del Partido Socialista de los Trabajadores llaman a luchar por una semanal laboral más corta sin reducción salarial, para crear empleos para los desempleados; y por ajustes por costo de la vida en todos los contratos, prestaciones y pensiones, de modo que cuando los precios suban, los salarios aumenten en la misma proporción.

Estas propuestas no son irrealizables ni nuevas. Surgen de las propias luchas de los trabajadores y han sido adoptadas, defendidas y, en algunos casos, conquistadas por los sindicatos.

El sindicato de trabajadores automotrices UAW ganó una cláusula de aumento automático de salarios por primera vez en 1948, tras una huelga de 75 mil trabajadores de Chrysler. Como cualquier otro aumento salarial, los fondos salieron de las ganancias de los patrones. En 1970, los miembros del UAW en General Motors salieron en huelga y lograron aumentos regulares por el costo de la vida ligados a la inflación, sin un límite máximo.

Tras una huelga en 1956, el sindicato de trabajadores del acero USW ganó una cláusula de aumento automático. El sindicato minero UMW logró el aumento de ajuste por el costo de la vida (COLA), después de una huelga de 120 mil mineros durante 54 días en 1974.

La demanda de una semana laboral de 30 horas sin reducción de salario fue adoptada por el UAW en 1943, cuando los trabajadores comenzaban a desafiar el compromiso de no hacer huelgas impuesto por la administración del presidente Franklin D. Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial.

Estas demandas son fundamentales hoy porque protegen a los trabajadores de las aflicciones más elementales que sufrimos bajo el capitalismo: el desempleo y el aumento de los precios. El PST también llama a luchar por la creación de un programa de obras públicas financiado por el gobierno, que genere empleos con salarios a niveles sindicales para la construcción de viviendas, hospitales, carreteras y otra infraestructura necesaria. Y exige que se garantice un suplemento a los ingresos para las familias que fomente el empleo en vez de la dependencia en los programas de asistencia social.

Estas propuestas, adoptadas por el PST en 1938, tienen como objetivo fortalecer la confianza de los trabajadores “en nuestro valor propio y en nuestra capacidad para organizarnos y luchar”, señaló el partido en su resolución de 2022, que se puede encontrar en el libro Ya superamos el punto más bajo de la resistencia del pueblo trabajador: El Partido Socialista de los Trabajadores mira hacia adelante, por los dirigentes del partido Jack Barnes, Mary-Alice Waters y Steve Clark.

Únase a los candidatos del PST para debatir estas propuestas con trabajadores y así avanzar en el esfuerzo para luchar por un gobierno propio, un gobierno que ponga fin de una vez por todas a la miseria impuesta por los explotadores capitalistas sobre la mayoría de la clase trabajadora.