
NUEVA YORK—“El asalto al Cuartel Moncada por los revolucionarios al mando de Fidel Castro electrizó al pueblo cubano”, dijo Martín Koppel en el Militant Labor Forum celebrado aquí el 2 de agosto. El foro conmemoró el aniversario de la acción audaz del 26 de julio de 1953. Esta dio inicio a una lucha popular revolucionaria que el 1 de enero de 1959 derrocó a la dictadura de Fulgencio Batista y abrió paso a una revolución socialista.
Los combatientes de Moncada eran en su gran mayoría trabajadores, dijo Koppel. En su juicio, Fidel Castro pronunció un discurso de autodefensa, “La Historia me Absolverá”, que ante todo destacó los intereses de los trabajadores y campesinos. Fue el programa del Ejército Rebelde y del Movimiento 26 de Julio, los cuales, independientemente de todos los partidos capitalistas, encabezaron una lucha de masas por el poder estatal.
“La Revolución Cubana no fue un recambio de presidentes ni la reforma de un gobierno”, dijo. “El poder de las familias capitalistas fue reemplazado por el poder de la clase trabajadora. Millones de cubanos se transformaron ellos mismos al comenzar a cambiar las relaciones sociales y combatir toda forma de explotación y opresión”. Muchos se sumaron a luchas por todo el mundo contra la dominación imperialista, desde Guinea-Bissau hasta Bolivia. Castro ayudó a forjar un liderazgo genuinamente comunista, dijo Koppel: el primero desde la Revolución Rusa de 1917 liderada por V.I. Lenin y los bolcheviques.
“Es por eso que por más de 66 años, el gobierno de Estados Unidos —bajo demócratas y republicanos por igual— ha librado una implacable guerra económica para tratar de aplastar al pueblo trabajador cubano y a su gobierno”, dijo. “La manera más eficaz en que podemos defender la Revolución Cubana es explicando estos hechos. Y forjando un partido obrero revolucionario para seguir su ejemplo aquí en Estados Unidos”.