Partido Socialista de los Trabajadores:

¡Anular citaciones, defender libertades constitucionales!

Gobierno ataca a partidarios de Revolución Cubana

24 de agosto de 2026
Miembros del Comité Cuba de Minnesota en desfile del 4 de Julio en St. Paul. Esa semana desplegaron pancartas en puentes, celebraron eventos contra agresión de EE.UU. a Cuba.
Militante/Mary Martin Partidarios de Cuba en desfile del 4 de Julio en St. Paul. Washington está atacando a Cuba, a sus defensores y a derechos garantizados por la constitución que los trabajadores necesitan.

La siguiente declaración fue emitida el 9 de agosto por Jack Barnes, secretario nacional del Partido Socialista de los Trabajadores, en nombre del Comité Nacional del partido.

El Partido Socialista de los Trabajadores hace un llamado a los trabajadores, al movimiento sindical y a todos los partidarios de las libertades constitucionales a defender a The People’s Forum, BreakThrough News y Tricontinental: Institute of Social Research.

Estas tres organizaciones han recibido citaciones del gobierno federal ordenándoles que entreguen documentos financieros y revelen la identidad de sus contribuyentes. Esto es un peligroso ataque contra las protecciones constitucionales garantizadas a todos: una agresión a nuestra libertad de expresión, a la libertad de asociación política y a la protección contra registros e incautaciones injustificados.

El Comité de Medios y Recursos de la Cámara de Representantes, que emitió las citaciones el 21 de julio, dice que su investigación tiene un propósito legislativo. El objetivo real es allanar el camino para nuevas medidas represivas contra la actividad política y sindical de los trabajadores, el movimiento obrero y las organizaciones de los oprimidos las cuales están protegidas por la constitución.

Jason Smith, presidente del comité de la Cámara, acusa a The People’s Forum de “utilizar su estatus de exención de impuestos para difundir propaganda extranjera mientras actúa como agente extranjero”. Las llamadas leyes sobre agentes de potencias extranjeras siempre han sido parte esencial del arsenal de “seguridad nacional” del estado capitalista. Su objetivo es silenciar a individuos y organizaciones que se pronuncian en contra de la política exterior de Washington y que organizan oposición a guerras e intervenciones militares que atropellan la soberanía nacional de otros pueblos y territorios.

El blanco inmediato hoy son todos los que se oponen a la campaña bipartidista del gobierno de Estados Unidos para difamar y destruir el ejemplo del pueblo cubano y su revolución socialista.

Este año, los cazadores de brujas del gobierno han calificado públicamente a estas organizaciones e individuos como un “ecosistema procomunista de Cuba”. Cualquiera que exija “¡Manos fuera de Cuba!” está en las listas de vigilados.

Bajo el pretexto de que Cuba, por su mera ubicación geográfica y su independencia del control imperialista norteamericano, representa una “amenaza inusual” para la seguridad nacional de Estados Unidos, Washington ha intensificado este año, aún con mayor brutalidad, su política de décadas de privar al pueblo cubano de alimentos, atención médica, energía y otros recursos básicos. Estas últimas medidas del gobierno norteamericano van acompañadas de renovadas amenazas de agresión militar.

Tras la Primera Guerra Mundial y la victoriosa revolución liderada por los bolcheviques en Rusia, el gobierno imperialista en Washington organizó amplios ataques contra las organizaciones obreras y los nacidos en el extranjero. La administración demócrata de Franklin Roosevelt intensificó cualitativamente, a mediados de los años 30, las leyes represivas y los juicios contra los llamados “agentes extranjeros”. Los gobernantes norteamericanos estaban decididos a silenciar y perseguir a quienes se oponían a su entrada en la Segunda Guerra Mundial, una conflagración global que veían como una oportunidad para surgir como el amo del mundo capitalista.

El espionaje, el acoso y los juicios amañados han sido una constante desde entonces tanto bajo administraciones demócratas como republicanas, aplicados por la policía política de los gobernantes, sobre todo por el FBI. Los primeros objetivos en los años previos a la segunda carnicería imperialista mundial, fueron los dirigentes del Partido Socialista de los Trabajadores y de las poderosas campañas de sindicalización de choferes por carretera del sindicato Teamsters, que estaban impulsando la lucha dentro del movimiento obrero para exponer y oponerse a los objetivos bélicos de los capitalistas norteamericanos.

La citación emitida este verano por el comité de la Cámara de Representantes exigiendo a las tres organizaciones que entreguen sus libros de contabilidad y los nombres de sus contribuidores, constituye un ataque a la libertad de asociación. Estos mismos métodos han sido utilizados y serán utilizados para hostigar y obstaculizar las luchas sindicales, las batallas por la liberación de los negros, la defensa de los trabajadores inmigrantes, la lucha por la igualdad de la mujer y las organizaciones de pequeños agricultores.

Una larga experiencia ha enseñado a los trabajadores con conciencia de clase que independientemente de quién sea el objetivo hoy mañana serán la clase trabajadora y las organizaciones de los trabajadores y los oprimidos quienes estarán en el centro del blanco.

El presidente del comité de la Cámara de Representantes reconoce abiertamente el propósito de utilizar esta “investigación” para endurecer las restricciones federales contra organizaciones educativas, informativas y culturales exentas de impuestos que él y otras voces gubernamentales alegan estar difundiendo propaganda “antiamericana”. Y a la vez revocarles por completo dicho estatus de exención fiscal.

Si no se detiene el ataque contra las protecciones constitucionales de las tres organizaciones que ahora están en la mira del gobierno federal, los derechos de todos corren un creciente peligro.

El PST insta a los sindicatos, a otras organizaciones políticas en el movimiento obrero y a todos los defensores de las libertades constitucionales a exigir el fin de esta operación policial política.

¡Anular las citaciones!