Protestan frente a la ONU contra odio antijudío

Por Roy Landersen
19 de octubre de 2026
Shalev Biton (der.), fue rescatado del pogromo de Hamás en el festival Nova el 7 de octubre de 2023, y Younes Alkarnawi, el beduino que lo salvó. Hablaron en protesta en Nueva York.
Michael Priest Photography/UJAShalev Biton (der.), fue rescatado del pogromo de Hamás en el festival Nova el 7 de octubre de 2023, y Younes Alkarnawi, el beduino que lo salvó. Hablaron en protesta en Nueva York.

NUEVA YORK — Alrededor de mil manifestantes se congregaron el 23 de septiembre cerca de la sede de Naciones Unidas para protestar contra el odio antijudío, en un acto convocado por una amplia coalición de organizaciones judías. Al día siguiente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presentó en la sesión anual de la Asamblea General de la ONU una contundente defensa de la lucha de Israel por su supervivencia como refugio para los judíos, en un momento en que el antisemitismo está creciendo en todo el mundo.

Otras manifestaciones convergieron cerca de la ONU el día siguiente en contra de la presencia de Netanyahu, denunciándolo como “criminal de guerra” y difundiendo falsas acusaciones de que Israel apoya el “genocidio” en Gaza. Cientos de radicales y liberales de clase media, entre ellos algunas celebridades de Hollywood y políticos locales del Partido Demócrata participaron en estas acciones, mientras otros cientos marcharon desde Bryant Park hasta la ONU a través de Manhattan.

“Acusar a Israel de genocidio es la mentira más grande del siglo”, dijo Netanyahu ante la ONU, afirmando que esto “invierte los roles de víctima y agresor”. El caso más flagrante de genocidio —el esfuerzo deliberado y sistemático de exterminar a todo un pueblo— fue el Holocausto nazi contra los judíos. Seis millones fueron brutalmente asesinados durante la Segunda Guerra Mundial: el 40% de la población judía en el planeta.

El pogromo perpetrado por Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023 fue “el día más oscuro en la historia de Israel”, dijo Netanyahu, ya que “los terroristas de Hamás cometieron la peor matanza de judíos desde el Holocausto”. Alrededor de 1,200 judíos y otros perdieron la vida, miles más resultaron heridos, decenas de mujeres fueron violadas y 251 personas fueron tomadas como rehenes. Los líderes de Hamás esperaban penetrar más en Israel y matar a más judíos, pero fueron repelidos. Son ellos los que tienen intenciones genocidas, respaldados por los gobernantes de Irán, Hezbolá en Líbano, los hutíes en Yemen y otros.

“Las mentiras sobre Israel se han convertido en el nuevo disfraz del más viejo de los odios”, dijo Darius Jones, presidente del Consejo Nacional para el Empoderamiento de la Comunidad Negra (NBEC), en la manifestación del 23 de septiembre.

“Cuando la crítica se convierte en culpa colectiva, cuando se vuelve demonización, cuando se le niega a todo un pueblo su legitimidad y su derecho a existir, eso no es crítica”, dijo Jones. “Es ese antiguo odio resucitado y convertido en arma”.

‘Lo peor y mejor de la humanidad’

Varios oradores hicieron conmovedores relatos sobre cómo actuaron para detener los sangrientos ataques a los judíos durante el pogromo de Hamás y, posteriormente, en Estados Unidos y otros lugares. Los asistentes escucharon con atención los testimonios de Shalev Biton y Younes Alkarnawi. Biton, un judío de 27 años, de familia de origen marroquí y sobreviviente de la masacre del festival de música Nova, habló al lado de Alkarnawi, beduino musulmán de 52 años y trabajador agrícola, que le había salvado la vida a él y a otros judíos.

“En unas cuantas horas aquella mañana, vi lo peor de la humanidad,  y lo mejor”, dijo Biton. “Lo mejor está de pie aquí mismo, a mi lado”.

Los dos hombres relataron su historia, con Alkarnawi hablando en hebreo y Biton traduciéndole. Siempre que pueden, dan charlas juntos por todo el mundo.

Aquel fatídico día, ocho judíos que habían asistido al festival llegaron huyendo a la granja donde trabajaba Alkarnawi. Él confrontó a Biton, temiendo que fuera de Hamás, hasta que vio que llevaba un pendiente en la oreja. “Así que me dije: es imposible que los terroristas de Hamás lleven pendientes. Este es de los nuestros”, dijo, provocando risa en los asistentes.

Alkarnawi les dio refugio durante muchas tensas horas. Cuando miembros armados de Hamás llegaron en motocicletas a los portones cerrados de la granja, les dijo en árabe: “Soy beduino de Rahat; trabajo aquí”. Ellos exigieron saber: “¿Dónde están los judíos?”. Alkarnawi les respondió: “Aquí no hay judíos”. Los matones de Hamás le creyeron y se marcharon.

Este acto de valentía salvó 33 vidas: las de los sobrevivientes del Nova, las de 24 trabajadores agrícolas migrantes tailandeses que también se habían escondido allí y la suya propia.

Netanyahu: “Israel no tiene opción”

Israel “no ha tenido otra opción”, dijo Netanyahu ante la ONU, que librar una “guerra defensiva en siete frentes” durante los últimos tres años. “Hamás, Hezbolá, los hutíes, Irán, las milicias en Iraq, las milicias en Siria” y otros “se han confabulado” para intentar borrar a Israel —y a los judíos y los demás que allí viven— “de la faz de la tierra”, afirmó. Pero lejos de colapsar, Israel está librando una guerra para defender su propia existencia, asestándoles “golpes devastadores a todos ellos”.

“Los días en los que los judíos eran víctimas indefensas conducidas al matadero, esos días han terminado”, dijo Netanyahu. “Israel no cometió genocidio; Israel evitó un genocidio”. El hecho real, señaló, es que cuando se disponían a atacar a Hamás, las fuerzas israelíes han enviado millones de mensajes a la población civil palestina de Gaza instándola a ponerse a salvo, mientras que las fuerzas de Hamás han retenido a palestinos a punta de pistola para utilizarlos como escudos humanos. Israel va a ganar, aseguró: “No tenemos otra opción”.

En este mundo de creciente violencia antisemita, el conflicto en Medio Oriente no es por territorio, dijo el primer ministro israelí, sino por “la existencia de un estado judío”.

El primer ministro israelí señaló algunos de los crecientes ataques contra judíos en el mundo. “Judíos han sido asesinados  en Sídney, en Manchester, Montreal y Boulder, Colorado. Han sido atacados en Los Angeles, en Londres, París, Berlín y Washington”, dijo.

En su congreso fundacional de 1938, el Partido Socialista de los Trabajadores aprobó una resolución en la que se comprometía a “la tarea especial de movilizar la defensa real de los judíos perseguidos; una defensa que necesariamente se basa en el poder de la clase trabajadora organizada”.