MONTREAL — La Liga Comunista lanzó las campañas de Katy LeRougetel y Philippe Tessier para alcaldes de Montreal y del distrito de St. Leonard respectivamente en un animado programa del Militant Labor Forum celebrado aquí el 28 de junio.
LeRougetel es miembro del sindicato BCTGM y trabaja en una panadería industrial. Tessier es conductor de trenes de carga para Ferrocarriles Nacionales Canadienses y es miembro del sindicato Teamsters.
“Nos enfrentamos a grandes desafíos, incluyendo la creciente amenaza de más guerras”, dijo LeRougetel. “Pero no podemos depender de los partidos políticos de los patrones, los liberales del primer ministro Mark Carney o los demás partidos capitalistas. Los trabajadores tenemos que organizarnos para luchar por nuestros propios intereses”.
“Lo que Ottawa hace en el extranjero es una extensión de lo que los gobernantes capitalistas de Canadá hacen para aumentar sus ganancias obligando a los trabajadores a pagar por la crisis del sistema capitalista mundial”, dijo. Hoy están atacando el derecho a huelga. Desde el verano pasado han ordenado a 70 mil trabajadores ferroviarios, portuarios y postales en huelga a que vuelvan al trabajo.
Ottawa ha alineado a dirigentes sindicales detrás del gobierno y de las organizaciones patronales en su conflicto arancelario con la administración Trump. LeRougetel señaló que “en lugar de unirnos a los patrones que nos explotan y al gobierno que ataca nuestros derechos, deberíamos estar apoyando a los trabajadores de Estados Unidos, que son nuestros hermanos y hermanas de clase”.
LeRougetel explicó por qué es necesario forjar un partido obrero para avanzar hacia la meta de reemplazar el dominio capitalista con gobiernos de los trabajadores en Canadá y en todo el mundo.
Señaló la declaración del 25 de junio del Partido Socialista de los Trabajadores: “¡Defender la batalla de Israel para prevenir un nuevo Holocausto! Tropas, bases y buques EEUU fuera del Medio Oriente”, que se distribuyó a los participantes de la reunión.
Tessier explicó que la historia del siglo 20, incluyendo el Holocausto nazi, demuestra que “el odio antijudío es un veneno que la clase dominante capitalista usa cuando la crisis de su sistema se profundiza y su poder es amenazado por las crecientes luchas de la clase trabajadora”.
El objetivo de los gobernantes es convencer “a capas de la clase media y a trabajadores desmoralizados de que sus problemas son causados por los judíos, no por el sistema capitalista y sus clases dominantes. Desatan a matones fascistas contra nuestros sindicatos y los partidos obreros”.
Hoy en día, grupos estalinistas y otros radicales de clase media “exigen la eliminación de Israel con el pretexto de apoyar al pueblo palestino”, dijo. “Defienden los ataques mortales contra los judíos”.
Metas imperialistas de gobernantes
“Usted dijo que Teherán estaba a punto de producir una bomba atómica para usarla contra Israel. ¿Por qué entonces no apoyó el bombardeo de Washington contra Irán?”, preguntó Pierre Tessier, un participante en el foro.
“Israel está librando una guerra defensiva por su supervivencia, pero Washington intervino para impulsar su saqueo imperialista y para fortalecer su presencia militar en la región”, respondió LeRougetel, “no para defender a Israel ni a los judíos”. Esto abrió la puerta para que los gobernantes iraníes “fomentaran el apoyo patriótico a su curso expansionista antijudío”.
Alfred Kouakou, un trabajador de Costa de Marfil, señaló que “en Libia, donde había una dictadura, la intervención imperialista perjudicó a los trabajadores. Desde que los imperialistas derrocaron al gobierno de Muammar Gaddafi en 2011, el país ha estado en guerra permanente”.
Philippe Tessier coincidió en que la intervención imperialista en Libia no contribuyó para nada a promover los intereses de los trabajadores y los agricultores. “Tampoco era esa su intención. Lo mismo ocurre con la guerra entre Israel e Irán. La intervención de Washington refuerza la ilusión de que los judíos pueden contar con que el imperialismo los defienda. Pero el imperialismo no tiene ningún interés en hacerlo”.
“¿Qué haría usted si el gobierno canadiense votara a favor de ayudar militarmente a Israel?” preguntó Kouakou.
“El gobierno canadiense es un gobierno imperialista”, dijo Philippe Tessier. “No tiene ningún interés en defender a los judíos en Israel, al pueblo ucraniano contra Moscú, o a los trabajadores en Canadá”.
“Defendemos el derecho de Israel y Ucrania a obtener armas de donde puedan”, añadió LeRougetel. “Pero no exigimos al imperialismo canadiense de que haga nada. Nuestro objetivo es que la clase trabajadora desarme a los gobernantes tomando el poder político en sus propias manos”.
“¿Cómo fortalecería a los trabajadores una victoria israelí contra Irán?” preguntó Emmanuel Nguefack, estudiante de electromecánica.
“El odio antijudío se utiliza para dividir a los trabajadores”, dijo LeRougetel. “Israel es el único país del mundo que sirve de refugio a los judíos, con un gobierno decidido a usar el poder estatal para prevenir otro Holocausto. Si el gobierno iraní y sus aliados destruyen a Israel, esto sería un duro golpe para los trabajadores de todo el mundo”.
Destruir a Hamás como fuerza militar y eliminar la capacidad de Teherán de usar armas nucleares abrirá un espacio político para que “los trabajadores de todo el Medio Oriente se unan y luchen por sus intereses de clase, para poder construir el liderazgo obrero necesario para liderar la lucha por el poder político”.
Los candidatos instaron a los asistentes a unirse a la Liga Comunista para participar en acciones contra las deportaciones de inmigrantes y para promover la solidaridad con los trabajadores que luchan para defender los derechos sindicales contra los ataques de Ottawa. “Únase a nuestra campaña. Únase a la Liga Comunista”, concluyó Tessier.
Tessier hizo campaña en una parada de camiones el 5 de julio, y habló con el conductor Gurwant Singh sobre la nueva Ley de Fronteras Fuertes, que otorga al gobierno federal más poderes para deportar a trabajadores inmigrantes.
“El objetivo de Ottawa no es detener la entrada de inmigrantes”, dijo Tessier a Singh. “Quiere que los inmigrantes sean una fuente de mano de obra barata que los patrones puedan utilizar para reducir los salarios de todos los trabajadores y mantener dividida a la clase trabajadora”.
“Los trabajadores tienen que unirse”, coincidió Singh. Compró un ejemplar del Militante.
Michel Prairie y Steve Penner contribuyeron a este artículo.