PST señala camino ante la creciente crisis capitalista

‘Socialismo municipal’ de Mamdani no es avance

Por Terry Evans
24 de noviembre de 2025
David Rosenfeld (izq.), candidato del PST para el Senado y miembro de sindicato SMART-TD, con Linne Boyd, huelguista de sindicato Teamsters, en marcha del Día del Trabajo en Chicago.
Militante/Naomi CraineDavid Rosenfeld (izq.), candidato del PST para el Senado y miembro de sindicato SMART-TD, con Linne Boyd, huelguista de sindicato Teamsters, en marcha del Día del Trabajo en Chicago.

Las elecciones de 2025 se celebraron en un contexto de deterioro del nivel de vida de los trabajadores, tanto bajo demócratas como republicanos. Los conflictos comerciales se están intensificando y crece la amenaza de nuevas guerras entre rivales capitalistas; cada uno defendiendo sus intereses y ganancias a nivel mundial.

Un número creciente de trabajadores percibimos que ambos partidos patronales pretenden descargar en nuestros hombros el peso de la crisis de su sistema capitalista, y que están decididos a defender los intereses imperialistas estadounidenses en el extranjero con consecuencias devastadoras para nuestra clase.

Los candidatos demócratas ganaron las elecciones a gobernador en Nueva Jersey y Virginia, estados tradicionalmente demócratas. En la ciudad de Nueva York, los liberales y la izquierda de clase media impulsaron la victoria de Zohran Mamdani, miembro de los Socialistas Democráticos de América (DSA) y candidato del Partido Demócrata. La participación electoral en Nueva York fue superior a la habitual, pero no alcanzó al 50%.

Mamdani basó su campaña en la “asequibilidad” y en reformas modestas para aliviar algunas de las duras realidades del capitalismo. Los candidatos de DSA en todo el país afirmaron que promovían el “socialismo municipal”.

A diez meses del inicio de la presidencia de Donald Trump, los precios de los productos básicos siguen obstinadamente altos. El precio del café ha subido un 19% en el último año. Los trabajadores con seguro médico proporcionado por su empleo anticipan pagar un 6.5% más el próximo año. El costo del cuidado infantil ha aumentado un 29% en los últimos cuatro años.

Los exorbitantes alquileres en Nueva York, que Mamdani prometió modificar, han aumentado un 5.6% en el último año.

Impelidos por la creciente competencia mundial, los patrones están despidiendo trabajadores. UPS ha recortado 34 mil puestos este año y planea eliminar otros 14 mil. Amazon anunció planes para recortar 14 mil. Miles de trabajadores de oficina están siendo despedidos, ya que los patrones los reemplazan con una combinación de “inteligencia artificial” y aceleración del ritmo de trabajo. En lo que va del año, el total de despidos ha superado un millón.

Además del profundo resentimiento que muchos trabajadores sienten hacia los ataques de los patrones contra salarios, empleos y condiciones laborales, a muchos les disgustan las redadas y deportaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de las que son objeto los trabajadores indocumentados, incluidos sus amigos, vecinos y compañeros de trabajo.

Voz de clase trabajadora en 2025

La única voz de la clase trabajadora en la contienda electoral de Nueva York —o en cualquier otra elección en el país— fue la del Partido Socialista de los Trabajadores. En Nueva York, Paul Mailhot despertó mucho interés con la perspectiva del PST de movilizar el poder obrero para combatir el desempleo y la inflación, para promover la organización política de los trabajadores independientemente de demócratas y republicanos, y para trazar una vía hacia el reemplazo del dominio capitalista por el poder obrero.

“Dos temas clave que generan una gran respuesta”, dijo a NewsNation Joanne Kuniansky, candidata del PST a gobernadora de Nueva Jersey, son “la posibilidad de otra guerra mundial” y “la devastación de salarios y condiciones laborales de los trabajadores”. A pesar de haber sido excluida de los debates entre los principales candidatos, e ignorada por gran parte de los medios de comunicación capitalistas, Kuniansky obtuvo 7,834 votos.

Liberales, estalinistas y la izquierda de clase media “progresista” aplaudieron el resultado de las elecciones en Nueva York. Mamdani “inspira a los jóvenes con una actitud cínica hacia la política”, escribió el New York Times  el 4 de noviembre. “Le deseamos mucho éxito”. Su victoria “representa un importante avance político”, declaró el Partido por el Socialismo y la Liberación, un grupo estalinista.

Pero el 61% de los votantes se abstuvo de votar, concluyendo que no había nada que valiera la pena elegir entre Mamdani, Andrew Cuomo —el desacreditado ex gobernador de Nueva York, responsable de la muerte de miles de ancianos durante la pandemia de COVID— y Curtis Sliwa, el republicano exjefe de los Guardian Angels.

La campaña de Mamdani recibió una generosa subvención de 12.8 millones de dólares de las autoridades municipales en “fondos complementarios”. Cuomo y Sliwa también se beneficiaron de la estafa, recibiendo 7.1 millones y 4.5 millones de dólares respectivamente. Sin embargo, los mismos funcionarios le negaron fondos a Eric Adams, el alcalde en funciones, alegando que su documentación era “engañosa”. Adams retiró su candidatura a reelección y apoyó a Cuomo.

A diferencia de los partidos de los patrones, los candidatos del PST dependen exclusivamente de contribuciones de los trabajadores.

Mamdani es uno de los cada vez más numerosos miembros de DSA que se postulan como demócratas, junto con la congresista Alexandria Ocasio-Cortez.

“Desde que tenemos memoria, los trabajadores de Nueva York han escuchado a los ricos e influyentes decirles que el poder no les pertenece”, dijo Mamdani en su discurso de victoria. “Nueva York, este poder es suyo”.

Pero el poder político sigue firmemente en manos de la clase explotadora. Si bien se opondrán a él, los capitalistas encontrarán la manera de seguir amasando grandes ganancias.

El curso de Mamdani no consiste en instar a la clase trabajadora a luchar por el poder político, confiando en las capacidades de nuestra clase y sus aliados, sino en recurrir a radicales de clase media como él para que hablen en su nombre. Y depender de las dádivas que repartirá para intentar suavizar los golpes de la crisis capitalista. Su administración seguirá fomentando la ilusión de que el Partido Demócrata imperialista es un instrumento para promover los intereses de los trabajadores.

Los candidatos del PST explican que todas las cuestiones políticas son cuestiones de clase, que el camino a seguir para la clase trabajadora comienza con una lucha liderada por los sindicatos por un programa financiado por el gobierno que genere millones de empleos a escala sindical para construir viviendas, guarderías, clínicas y otras cosas esenciales que necesita el pueblo trabajador. Proponen un plan para fortalecer la confianza de los trabajadores en nuestro propio valor y capacidad de lucha.

El apoyo a Mamdani viene principalmente de meritócratas y jóvenes de clase media “woke” que ven todo a través de las divisiones izquierda/derecha dentro de la política capitalista, así como a través del prisma de nacionalidades, raza o género, y no de las divisiones de clase marcadamente contrapuestas que subyacen a toda opresión.

Estas capas forman parte de una creciente polarización en la política actual, inspirada por la “cultura de la cancelación” y el uso de la violencia para deshacerse de quienes desafían sus perspectivas autocomplacientes.

Mamdani tiene un largo historial de antisemitismo, defendiendo iniciativas reaccionarias para boicotear a Israel, negándose a exigir el desarme de Hamás y repitiendo peligrosas calumnias ancestrales sobre una supuesta conspiración judía internacional. En 2023 afirmó que la brutalidad policial en Nueva York está “ligada a las FDI” (Fuerzas de Defensa de Israel). La campaña de Mamdani y sus aliados de izquierda está promoviendo la normalización del odio antijudío en la política capitalista.

Estas posiciones son peligrosas para la clase trabajadora.

El PST señala las dos grandes revoluciones de nuestra época —la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia liderada por V.I. Lenin y la Revolución Cubana de 1959 liderada por Fidel Castro y el Movimiento 26 de Julio— como ejemplos para los trabajadores de hoy.

Los trabajadores debemos tomar el poder político en nuestras propias manos, desmantelar la explotación y la opresión capitalista, y unirnos a nuestros compañeros trabajadores de todo el mundo para construir un nuevo futuro.