MONTREAL — “El bombardeo de Caracas por Washington el 3 de enero y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, es otro paso hacia una tercera guerra mundial imperialista impulsada por la profundización de la crisis del sistema capitalista”, dijo Joe Young en un programa del Militant Labor Forum el 10 de enero. El evento dio inicio a la campaña de la Liga Comunista en Canadá por Young para la Asamblea Nacional de Quebec en el distrito de St. Laurent. Las elecciones se celebrarán en octubre.
“La Liga Comunista condena esta violación de la soberanía venezolana y las declaradas intenciones de Washington de reforzar su control sobre todo el hemisferio”, dijo.
“El Congreso Canadiense del Trabajo se une al movimiento sindical internacional, incluidas la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Sindical de las Américas, para condenar la reciente agresión militar estadounidense y la violación de la soberanía de Venezuela”, dijo la Liga Comunista en una declaración el 5 de enero.
Mark Carney, el primer ministro Liberal, defendió los intereses de las familias capitalistas que gobiernan Canadá al declarar su apoyo a las acciones militares de Washington en el Caribe.
Ottawa impuso sanciones económicas contra Venezuela, se negó a reconocer al gobierno de Maduro tras las elecciones de 2018 y cerró su embajada al año siguiente.
Los gobernantes capitalistas de Canadá, que perdieron propiedades y bienes cuando los trabajadores y agricultores cubanos las nacionalizaron, siempre se han opuesto al gobierno revolucionario, dijo Young.
“En 1978, Ottawa recortó sus programas de ayuda a Cuba como parte de su oposición al heroico apoyo político y militar internacionalista de Cuba a la lucha de Angola para derrotar las repetidas invasiones de la Sudáfrica del apartheid”.
Aunque Ottawa casi siempre se ha alineado con la política exterior de Washington, la creciente competencia económica entre los dos rivales imperialistas está atizando el belicismo, dijo Young. Citó un editorial del Globe and Mail del 4 de enero instando a Ottawa a redoblar esfuerzos para reducir la dependencia económica de Canadá de Estados Unidos, y a invertir miles de millones en la reconstrucción del ejército canadiense.
Los trabajadores y los sindicatos deberían rechazar los llamamientos nacionalistas a ser parte del “Equipo Canadá”, que apoya a los gobernantes capitalistas de Canadá contra los de Estados Unidos. Desafortunadamente, dijo Young, esta postura nacionalista es también la de la burocracia sindical.
Canadá es una potencia imperialista como Estados Unidos, aunque mucho más débil. La clase trabajadora aquí no tiene ningún interés en luchar por la victoria de las familias multimillonarias que gobiernan Canadá, en sus conflictos con los gobernantes de Estados Unidos y otros países.
Camino para clase obrera
“El mayor enfrentamiento de Ottawa es con nosotros: los trabajadores y agricultores que generamos la plusvalía de la que los gobernantes de Canadá sacan su ganancia”, dijo Young. La marcha de los gobernantes capitalistas a la guerra en el extranjero va de la mano de su creciente guerra contra los trabajadores en Canadá. Esto es lo que impulsa su intensificación de esfuerzos por usar tribunales y la policía para atacar derechos fundamentales, como el derecho a huelga.
“Ellos son el enemigo de clase que enfrentamos y debemos derrocar para construir una sociedad basada en la solidaridad humana, no en la explotación capitalista”, dijo. Los trabajadores estadounidenses son nuestros más importantes aliados en esa lucha contra nuestro enemigo común: los ricos gobernantes de ambos países.
En el animado debate, varios participantes comentaron que sus compañeros de trabajo tendían a ver al presidente Trump como el problema.
“No es el individuo, es el sistema capitalista del que debemos deshacernos”, respondió Young. Trump actúa en nombre de toda la clase dominante estadounidense, preparándose para nuevas guerras.
“Las dos grandes revoluciones socialistas del siglo 20 —la Revolución Rusa de 1917 y la Revolución Cubana de 1959, la primera revolución socialista en América— son ejemplos para los trabajadores aquí y en todo el mundo”, dijo. “Con el probado liderazgo marxista de V.I. Lenin en Rusia y de Fidel Castro en Cuba, los trabajadores de ambos países demostraron su capacidad para tomar y mantener el poder político.
“Transformaron sus países y a sí mismos”, afirmó. “Nosotros podemos hacer lo mismo aquí.
“Mi campaña explicará que los trabajadores deben romper con los partidos y gobiernos capitalistas y construir partidos obreros de masas, con la capacidad y experiencia necesarias para organizar a millones de personas y tomar el poder político en nuestras propias manos. Este es el objetivo de la Liga Comunista.
“Los insto a que hagan campaña con nosotros y que se unan a la Liga”.
