La crisis económica capitalista sigue recayendo con mayor fuerza en el pueblo trabajador a pesar de los informes optimistas de la Casa Blanca y la sección de negocios en la prensa capitalista.
Es cierto que los gobernantes capitalistas y sus allegados de clase media alta se están enriqueciendo mediante la especulación bursátil, la compra y venta de artículos de lujo y disfrutando de los privilegios a los que creen tener derecho, mientras la clase trabajadora sufre las consecuencias de altos precios de alimentos, alquileres e hipotecas, atención médica, facturas de electricidad, pagos de automóvil y mucho más.
A la vez, se ha vuelto cada vez más difícil para los trabajadores conseguir y mantener un empleo bien pagado ya que algunas de las empresas más grandes del país están reduciendo sus plantillas. Los empleadores estadounidenses eliminaron 1.2 millones de puestos el año pasado, la cifra anual más alta desde 2020, durante la pandemia de COVID.
UPS anunció el 27 de enero que recortará 30 mil puestos, además de los 48 mil que la empresa eliminó en 2025. Amazon despedirá a 16 mil empleados, tres meses después de haber despedido a 14 mil en el otoño. Verizon comenzó a despedir a más de 13 mil trabajadores en noviembre, su mayor reducción de personal hasta la fecha. Dow Chemical está recortando 4,500 puestos, después de haber despedido a 2,300 trabajadores el año pasado. Tyson Foods va a cerrar una planta que empleaba a 3,200 trabajadores en Lexington, Nebraska, afectando a casi un tercio de la población de esa ciudad.
Encontrar otro trabajo es cada vez más difícil. Alrededor del 26% de los 7.5 millones de inscriptos en las listas gubernamentales de desempleo llevan más de seis meses buscando trabajo. Y el gobierno ya no cuenta a millones como parte del mercado laboral porque han cesado de buscar empleo.
“Más de la mitad de los trabajadores tienen menos de tres meses en ahorros para cubrir gastos en caso de despido”, según una encuesta reciente de USA Today. “Casi un tercio solo tiene ahorros para un mes”.
“La proporción de la producción económica estadounidense que los trabajadores reciben en forma de salarios disminuyó al 53.8% en el tercer trimestre de 2025”, se jactó la revista Fortune; el nivel más bajo desde que la Oficina de Estadísticas Laborales comenzó a recopilar estas cifras en 1947. Mientras tanto, las ganancias corporativas se han disparado, alcanzando la cifra récord de 1.87 mil millones de dólares en 2024 para las empresas de la lista de Fortune 500.
Los gobernantes capitalistas afirman que esto refleja un aumento de la “productividad”: menos trabajadores producimos más pero recibimos menos de la riqueza que generamos. Los trabajadores lo llaman intensificación del ritmo de trabajo, con graves consecuencias para su salud y bienestar.
Seguro médico fuera de alcance
Particularmente preocupante es el costo del seguro médico. Desde principios de este año, las primas han aumentado, de forma especialmente drástica para millones de personas que se inscribieron bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare.
“Lenny y Mandee Wilson, de 47 años y residentes de Charleston, Virginia del Oeste, pagaban 255 dólares al mes el año pasado por un plan básico de la ACA”, informó el Wall Street Journal. “A finales del año pasado, se enteraron que su factura aumentaría a 2,155 dólares al mes, una suma que casi triplica el pago mensual de su hipoteca, que ronda los 760 dólares”.
Así que cancelaron su seguro. “Si nos caemos de la escalera y tenemos que ir a urgencias”, dijo Lenny Wilson, “nos arruinaríamos económicamente”.
Los precios de autos nuevos y usados están subiendo, al igual que las tasas de interés de los préstamos para comprarlos. Muchos trabajadores terminan debiendo más del valor de sus vehículos. Un número récord de personas que han comprado vehículos tienen pagos mensuales de mil dólares o más.
El costo de la vivienda también está aumentando, más de un tercio desde 2021, alcanzando un precio medio de casi 400 mil dólares. Para muchos jóvenes es imposible mudarse de la casa de sus padres y aspirar a formar una familia.
Que no cunda el pánico. Algunos están encontrando vivienda nueva. “Se disparan las ventas de propiedades de más de 10 millones de dólares”, se titulaba un artículo del Wall Street Journal del 29 de enero. El periódico publica una columna llamada “Mansiones”, presentando enormes casas en extensas propiedades. El número de estas viviendas vendidas por más de 10 millones de dólares en 2025 aumentó casi un 32% comparado al año anterior.
