LA HABANA — Reporteros del Militante se sumaron a 75 personas reunidas para una lectura de poesía en un popular centro cultural habanero el 13 de febrero. Al día siguiente fuimos invitados a una peña del Día de San Valentín auspiciada por miembros de la Cátedra del Adulto Mayor. Y al día siguiente participamos en la celebración del Año Nuevo Chino en el histórico Barrio Chino de esta ciudad.
Todos los días hay eventos culturales como estos y otras actividades en La Habana y por toda Cuba. Son una expresión de la dignidad del pueblo cubano y la voluntad de millones de personas aquí a hacer frente a los intentos más recientes de Washington de derrocar su revolución socialista.

En el recital de poesía, muchas personas tomaron el micrófono para compartir sus poemas. El evento se había planeado originalmente en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana. Tras la suspensión de la feria —una de las muchas medidas del gobierno para ahorrar combustible y otros recursos ante el brutal bloqueo petrolero de Washington— fue convertido en actividad comunitaria. Otros eventos de música, danza y teatro también están siendo trasladados a lugares más cercanos a donde viven los artistas y más accesibles a la población en sus propios vecindarios.
El ministro de cultura Alpidio Alonso dijo al público, “Estamos reorganizando todo lo posible para mantener proyectos como este. No habrá un apagón cultural. Vamos a seguir defendiendo nuestra soberanía, nuestra patria, nuestra revolución. La poesía es una trinchera en nuestra lucha”.
Después, Omar Herrera, de 69 años, uno de los que leyeron su poesía, dijo al Militante, “Trump dice que Cuba es un peligro. Él tiene razón. Sí somos un peligro. Somos un ejemplo en el mundo”.
En la celebración del Día de San Valentín participaron unas 100 personas, mayormente personas de la tercera edad residentes en el centro de La Habana. Disfrutaron de presentaciones musicales y se sumaron a las canciones y los bailes. El evento se hizo en el mismo lugar donde muchos de ellos toman clases de historia, inglés y otras materias ofrecidas por la Cátedra del Adulto Mayor, un movimiento educativo basado en comunidades por toda la isla.
Al día siguiente, Margarita Colón, residente del Barrio Chino, nos invitó a acompañarla en su pórtico para observar la celebración del Año Nuevo Lunar. Unas 150 personas se congregaron en ese histórico barrio, procedentes de toda la ciudad a pesar de las dificultades del transporte provocadas por el bloqueo petrolero norteamericano. Ocupando una calle del barrio, decenas de artistas de todas las edades y colores de piel, con sus coloridos trajes tradicionales, interpretaron música y danzas chinas, así como una exhibición de wushu (artes marciales).
Roberto Vargas Lee, director de la Escuela Cubana de Wushu, concluyó el programa. “La cultura que celebramos aquí es tanto china como cubana”, dijo. “Es importante para la cultura de la humanidad, para la paz y la solidaridad”.

