NOTAS DE REPORTERO DESDE CUBA

Vecinos en La Habana condenan provocación armada desde EUA

Por Martín Koppel
23 de marzo de 2026
Encuentro en barrio Colón de La Habana auspiciado por Comités de Defensa de la Revolución, 25 de febrero. Recuadro, Gerardo Hernández (izq.), coordinador nacional de los CDR, habló junto a René González (der.). Ambos fueron parte de los Cinco Cubanos, revolucionarios que pasaron hasta 16 años en cárceles de Estados Unidos por casos amañados antes de ganar su libertad en 2013-14.
Fotos del Militante por Jonathan SilbermanEncuentro en barrio Colón de La Habana auspiciado por Comités de Defensa de la Revolución, 25 de febrero. Recuadro, Gerardo Hernández (izq.), coordinador nacional de los CDR, habló junto a René González (der.). Ambos fueron parte de los Cinco Cubanos, revolucionarios que pasaron hasta 16 años en cárceles de Estados Unidos por casos amañados antes de ganar su libertad en 2013-14.

LA HABANA —Unos 120 residentes de Colón, un barrio popular en Centro Habana, participaron en un encuentro callejero la noche del 25 de febrero, auspiciado por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una organización nacional organizada a nivel de barrio. Entablaron una discusión sobre los últimos ataques de Washington contra la revolución socialista cubana. La actividad se realizó en momentos cuando el pueblo cubano enfrenta los brutales efectos del bloqueo petrolero norteamericano. La isla necesita importar un 60 por ciento de su combustible.

Gerardo Hernández, coordinador nacional de los CDR, informó que horas antes, tropas guardafronteras cubanas habían frustrado una incursión armada de contrarrevolucionarios que habían partido de Florida en una lancha rápida con la intención de desembarcar en la costa norte de Cuba (ver artículo en Militante de la semana pasada).

“Tenemos que estar preparados”, dijo, para que el gobierno norteamericano utilice una provocación como esta para intensificar su campaña de propaganda y sus intentos de derrocar la revolución.

Hernández habló junto con René González. Ellos son dos de los cinco revolucionarios, conocidos mundialmente como los Cinco Cubanos, que entre 1998 y 2014 estuvieron presos en Estados Unidos por su trabajo de prevenir ataques violentos contra Cuba por parte de grupos contrarrevolucionarios con sede en Estados Unidos.

Ambos subrayaron que Washington durante décadas ha intentado aplastar al pueblo cubano como castigo por haber hecho una revolución socialista en lo que los capitalistas norteamericanos consideran “su” hemisferio. El público vio un video con un discurso del dirigente revolucionario Fidel Castro, quien explicó que era importante distinguir entre el gobierno y el pueblo de Estados Unidos.

“Fidel siempre nos enseñó a hacer esa distinción”, dijo Hernández. Como ejemplo, agradeció la presencia de miembros del Partido Socialista de los Trabajadores que, junto con miembros de las Ligas Comunistas en Canadá y el Reino Unido, se encontraban en La Habana haciendo reportajes sobre la respuesta del pueblo cubano a los ataques de Washington. “Estando nosotros presos, estos compañeros apoyaron la lucha por nuestra libertad. Nos enviaban el Militante y libros revolucionarios de Pathfinder”, dijo Hernández.

Hernández señaló que el día anterior, algunos de los Cinco habían participado en eventos en diferentes barrios habaneros para recordar lo ocurrido exactamente 30 años antes —el 24 de febrero de 1996— cuando dos avionetas del grupo contrarrevolucionario Hermanos al Rescate, con sede en Miami, tras repetidas provocaciones, invadieron nuevamente el espacio aéreo cubano y fueron derribadas por fuerzas cubanas. Ante todo buscaban educar a las generaciones más jóvenes que no vivieron esa experiencia.

‘Les aguarda un avispero’

Varios vecinos de Colón tomaron la palabra. Luis Caballero, un trabajador de restaurante jubilado, aplaudió a los guardafronteras cubanos que habían detenido la última incursión armada. Eso le recordará al gobierno norteamericano, dijo, “el avispero que les aguarda si lanzan un ataque militar contra nosotros”. Él también rindió homenaje a los 32 internacionalistas cubanos caídos en combate el 3 de enero cuando Washington agredió a Venezuela, secuestró al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los llevó a una prisión en Estados Unidos.

Caballero, al igual que varios otros asistentes al encuentro, fue uno de los más de 300 mil combatientes voluntarios cubanos que ayudaron a defender la soberanía de Angola contra las invasiones del régimen supremacista blanco sudafricano en los años 70 y 80.

Miguel Morales, trabajador liniero y presidente del sindicato local de obreros telefónicos, dijo al Militante que este era uno de los “barrio-debates” organizados periódicamente por los CDR. Los residentes debaten la defensa de la revolución así como las formas de afrontar los desafíos de la vida cotidiana en un país asfixiado económicamente por las medidas de Washington para negarle acceso al pueblo trabajador a necesidades básicas, desde medicamentos hasta la electricidad y el transporte.

Marisela Padrón comentó: “Aquí tenemos muchas dificultades debido al bloqueo. Por ejemplo, los precios de los alimentos son muy altos, porque hay que importar muchos productos, y hay mucha basura sin recoger, porque el bloqueo deja a nuestros camiones sin combustible y piezas de repuesto.

“En los CDR hablamos sobre estos problemas. No es fácil”, nos dijo Padrón. “Pero queremos que el señor Trump sepa una cosa: nosotros no vamos a ceder a las demandas de los imperialistas para que cambiemos nuestro sistema”. Otros vecinos dijeron que sabían cómo es el capitalismo y no querían regresar jamás a esa explotación.

Al conversar con reporteros del Militante unos días antes, Gustavo Chui Beltrán, general de brigada retirado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y también combatiente de Angola, nos dijo que los gobernantes de Estados Unidos saben que, si invadieran Cuba, se toparían con una respuesta muy distinta de la que recibieron cuando lanzaron su agresión contra Venezuela.

¿Van a invadir? “Hay algo que aprendimos de nuestra revolución, de Fidel y de Che [Guevara]”, respondió Chui. “No podemos bajar nunca la guardia”.