Washington está utilizando un mortal tiroteo entre una unidad de la guardia fronteriza cubana y una lancha con hombres armados que intentaban infiltrarse en la isla el 25 de febrero, para intensificar su campaña de calumnias y amenazas contra la revolución socialista cubana.
La embarcación, registrada en Florida, fue detectada a una milla de la costa cubana, frente a la provincia de Villa Clara, según el Ministerio del Interior de Cuba. Cuando una lancha de la patrulla fronteriza cubana se acercó a la embarcación, su tripulación abrió fuego, hiriendo al comandante de la lancha cubana. Los oficiales cubanos respondieron al fuego, matando a cuatro e hiriendo a los seis tripulantes restantes.
La embarcación estaba cargada de armas, incluyendo rifles de asalto y de francotirador, cócteles molotov, y también equipos de visión nocturna, chalecos antibalas y otros equipos tácticos. El grupo pretendía “infiltrarse en el país, promover desorden público, ejecutar actos violentos y atacar unidades militares”, informaron el 27 de febrero en televisión los oficiales cubanos a cargo de la investigación.
Las autoridades cubanas han identificado a la tripulación de la lancha, incluyendo a Michael Ortega Casanova, uno de los fallecidos. Sus familiares dijeron a medios estadounidenses que Ortega había caído en un afán “obsesivo y diabólico” de derrocar al gobierno cubano. Testimonios de familiares y amigos de los otros hombres corroboran la información del gobierno cubano que estos formaban parte de un grupo de contrarrevolucionarios cubanos residentes en Florida que “partieron en una misión para invadir la isla”, informó el Miami Herald.
Carlos Fernández de Cossío, viceministro de relaciones exteriores de Cuba, reafirmó el 26 de febrero que “Cuba tiene el deber y la responsabilidad de proteger sus aguas territoriales”. Es un pilar de la defensa nacional de Cuba, “de nuestra soberanía, la vida, la seguridad y el bienestar de los cubanos”.
Fernández de Cossío explicó que las autoridades cubanas han buscado colaboración del Departamento de Estado y la Guardia Costera estadounidense desde el inicio del incidente.
Amenazas y calumnias de EE.UU.
Pero los funcionarios norteamericanos no vacilaron en incrementar amenazas y calumnias contra el gobierno cubano.
Ignorando el derecho soberano de Cuba a investigar y enjuiciar a los autores del ataque, Marco Rubio, el secretario de estado dijo el 25 de febrero que Washington ofrecerá su propia versión de lo sucedido y que luego “responderemos de forma apropiada”.
Afirmó que el tiroteo ocurrió “en alta mar”. Sin embargo, todas las pruebas demuestran que ocurrió dentro de las aguas territoriales cubanas.
Las autoridades de Florida informaron que la embarcación utilizada en la operación había sido robada por uno de los hombres muertos en el tiroteo.
Fernández de Cossío dijo que las autoridades cubanas entregaron al gobierno de Estados Unidos en 2023 y 2025 una lista de individuos y organizaciones involucrados en actividades para promover, financiar y organizar actos terroristas contra Cuba desde Estados Unidos. Amijail Sánchez y Leordan Cruz, dos de los detenidos en la operación del 25 de febrero, estaban en la lista.
“El gobierno cubano aún espera respuestas a la solicitud de información sobre ellos”, dijo Fernández de Cossío. Señaló el largo historial de actividades de grupos contrarrevolucionarios que han cometido impunemente ataques violentos y provocaciones contra Cuba desde suelo estadounidense.
No se remató a los heridos
“Es muy inusual ver tiroteos como ese en mar abierto”, dijo Rubio. “Es algo que, francamente, no ha sucedido con Cuba en mucho tiempo”.
Sin embargo, en junio de 2022, una lancha rápida estadounidense entró en aguas territoriales cubanas frente a la costa de Villa Clara. Su tripulación disparó contra guardias fronterizos cubanos, hiriendo a un oficial. Poco tiempo después, otra embarcación estadounidense fue interceptada. Cuando los guardias cubanos pidieron identificación, los sospechosos comenzaron a disparar. Estas embarcaciones estaban entre 13 interceptadas por las autoridades cubanas en solo ese año por tráfico de personas.
El Estrecho de Florida es también una ruta para el narcotráfico. Cuba tiene un conocido largo historial de lucha contra el narcotráfico, a menudo en estrecha colaboración con la Guardia Costera de Estados Unidos.
A diferencia del método “dispara-primero-pregunta-después” del ejército estadounidense aplicado a destrucción de lanchas supuestamente cargadas de drogas en el Caribe y el Pacífico —bien lejos de Estados Unidos— desde septiembre de 2025, las autoridades cubanas utilizan otras tácticas. “Solo se responde con armas de fuego cuando somos agredidos”, dijo el coronel Ybey Carballo Pérez, jefe de las Tropas Guardafronteras de Cuba. “Es un modelo de actuación racional y defensivo, que prioriza evitar el uso de las armas, salvo en situaciones de agresión directa”.
Además, por suerte para los sobrevivientes de la lancha invasora de aguas cubanas el 25 de febrero, los heridos fueron de inmediato trasladados a un hospital.
Por el contrario, en los ataques estadounidenses contra embarcaciones ha habido por lo menos un incidente en el que la lancha fue rematada con un segundo misil. El 2 de septiembre de 2025, dos sobrevivientes de un inicial bombardeo fueron aniquilados en un segundo ataque, ordenado por el alto mando estadounidense para asegurar su muerte.