Declaración del Partido Socialista de los Trabajadores

¡EEUU fuera del Medio Oriente!

16 de marzo de 2026
Un misil iraní mató a varias personas en Beit Shemesh, Israel, 1 de marzo. La guerra defensiva de Israel tiene como fin prevenir que Teherán aniquile a los judíos con un holocausto nuclear.
AP Photo/Leo CorreaUn misil iraní mató a varias personas en Beit Shemesh, Israel, 1 de marzo. La guerra defensiva de Israel tiene como fin prevenir que Teherán aniquile a los judíos con un holocausto nuclear.

La siguiente declaración fue emitida el 1 de marzo de 2026 por Jack Barnes, secretario nacional del Partido Socialista de los Trabajadores, en nombre del Comité Nacional del partido.

El pueblo trabajador en Estados Unidos, el Medio Oriente y en todo el mundo debe oponerse al ataque aéreo y naval a gran escala iniciado por Washington el 28 de febrero contra la soberanía nacional de Irán y los muchos pueblos que integran su población.

Este ataque contra múltiples objetivos en Teherán y el resto del país —desde altos líderes del régimen hasta instalaciones y centros de producción de misiles balísticos— no tiene nada que ver con el pretexto del gobierno norteamericano de estar promoviendo la paz, prosperidad y “libertad” de quienes viven en Irán o en otros lugares de la región. Es un golpe a las aspiraciones de paz de trabajadores y millones de otros oprimidos y explotados en Estados Unidos.

La afirmación de Washington del derecho a usar su masivo arsenal bélico para asesinar, sin más, a figuras políticas de las que desaprueba, sienta un precedente letal tanto en el país como en el extranjero. ¿Quién será el próximo “enemigo” extranjero que el gobierno norteamericano pondrá en la mira? ¿O el “enemigo” interno?

“Cuando nosotros”—las Fuerzas Armadas de Estados Unidos—“hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Háganlo suyo”, fanfarroneó el presidente Donald Trump en su discurso de ocho minutos en plena noche en “redes sociales”, en el que anunciaba la “Operación Furia Épica”. Si la demagogia de Trump no hubiera sido dirigida al “pueblo iraní” y sí a las familias gobernantes estadounidenses movidas por las ganancias —y cuyos intereses de clase protegen por igual los partidos imperialistas republicano y demócrata— esas palabras habrían tenido cierta exactitud.

Alyson Kennedy, candidata del PST para gobernador de Texas, y Gerardo Sánchez, miembro del PST (der.), hablan en Fort Worth, 1 de marzo, con Jamarion Conner (izq.) y Caleb Carter, trabajadores de FedEx, durante campaña contra ataque de EE.UU. a Irán.
MilitanteAlyson Kennedy, candidata del PST para gobernador de Texas, y Gerardo Sánchez, miembro del PST (der.), hablan en Fort Worth, 1 de marzo, con Jamarion Conner (izq.) y Caleb Carter, trabajadores de FedEx, durante campaña contra ataque de EE.UU. a Irán.

En medio de la intensificación de su conflicto con rivales imperialistas y potencias capitalistas en ascenso, como Beijing, los gobernantes estadounidenses actúan en todo el mundo cada vez más conforme a su visión de que ellos y no ustedes, ni tampoco los trabajadores, pueden hacer suyos los recursos naturales, la base industrial, la mano de obra explotable, los lugares estratégicos y el derecho a gobernar. Esto es así hoy desde Groenlandia y partes de Canadá y Europa, hasta los yacimientos petrolíferos de Venezuela, el Canal de Panamá y el endurecimiento del bloqueo naval al acceso de Cuba a la energía y otras necesidades vitales.

La participación del gobierno capitalista israelí y sus fuerzas armadas en la actual operación militar contra Teherán difiere, tanto en su carácter como en sus objetivos, de la de Washington imperialista. El objetivo de Israel es acabar con la amenaza nuclear iraní como parte de su guerra defensiva contra Hamás y los gobernantes iraníes. Los trabajadores en Estados Unidos y el mundo entero tienen intereses históricos en una victoria israelí en esa batalla para impedir otro Holocausto; una amenaza que fue claramente anunciada por el pogromo del 7 de octubre de 2023, conjuntamente planificado por el régimen de Teherán y Hamás.

Como saben muy bien millones de judíos en Israel y en otros lugares, su propia supervivencia está amenazada con el curso del gobierno iraní para desarrollar armas nucleares y misiles balísticos para lanzarlas. Incluso unas pocas de estas armas de destrucción masiva podrían aniquilar a la gran mayoría de los siete millones de judíos de Israel; aproximadamente la mitad de todos los judíos del planeta. Tan recientemente como mayo de 2025, Alí Jamenei, el líder supremo iraní, declaró que Israel “es un tumor letal, peligroso y canceroso [que] indudablemente debe ser y será erradicado”.

La exitosa “guerra de los doce días” de Israel en junio de 2025 tuvo como objetivo destruir las instalaciones nucleares y militares afines, del régimen capitalista iraní. Fue una operación defensiva contra los esfuerzos realizados durante años por Teherán, Hamás, Hezbolá y otras fuerzas reaccionarias para destruir a Israel como el único estado del planeta que ofrece refugio incondicional contra la violencia y los pogromos antijudíos.

Trabajadores con conciencia de clase, independientemente de origen nacional o religioso, no depositan ninguna confianza política en el gobierno, los partidos políticos y fuerzas armadas del estado capitalista israelí. Pero los actuales ataques aéreos y navales del gobierno imperialista estadounidense contra Irán no tienen nada que ver con la batalla de vida o muerte de Israel.

Ni las familias gobernantes estadounidenses, ni sus partidos políticos ni su gobierno han jamás movido un dedo por defender a los judíos en Israel, Europa, América del Norte, Australia ni en ningún otro lugar. Tampoco han jamás actuado para promover los intereses y aspiraciones de los aproximadamente dos millones de palestinos en Gaza, y ni de millones más de palestinos y árabes en el propio Israel y en toda la región.

Al contrario, Washington ha sido y sigue siendo el mayor obstáculo para que Israel logre una derrota decisiva de Hamás. El objetivo de los gobernantes estadounidenses es fortalecer su propia dominación de clase sobre los países y pueblos del Medio Oriente, para explotar la riqueza natural y la mano de obra de millones de árabes, judíos, kurdos, drusos, yazidíes y otros. Imponer una Pax Americana: una paz imperialista estadounidense de la tumba en toda esa región. Como ya estamos viendo, el ataque de Washington contra Irán y su masiva acumulación de poder de fuego en el Medio Oriente incrementan la probabilidad de guerras más devastadoras tanto allí como en el resto del mundo. Las acciones de los gobernantes estadounidenses están arrastrando a la humanidad hacia una tercera guerra mundial.

Como declaró el Comité Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores inmediatamente después de los ataques aéreos de Washington contra Irán en junio de 2025: “La clase gobernante norteamericana tiene la vista enfocada firmemente en el saqueo de los vastos recursos naturales del Medio Oriente —ante todo, los yacimientos de petróleo y gas— y la explotación de su mano de obra con bajos salarios.

“Frente a las actuales rivalidades y crecientes carreras armamentistas impulsadas por el lucro en el mundo capitalista, lo último que quiere Washington es desestabilizar sus relaciones económicas, políticas y estratégicas con los gobiernos burgueses en el Medio Oriente. Las acciones del imperialismo norteamericano van dirigidas a mantener sus intereses en la región y su control sobre lo que ocurre allá”. La declaración del PST concluye diciendo:

“El pueblo trabajador de Irán, compuesto de muchas nacionalidades, sigue siendo el mayor freno a los objetivos del régimen en ese país. Los gobernantes iraníes y las potencias imperialistas les temen. . .

“Se va acelerando la crisis del imperialismo, y los conflictos entre las potencias capitalistas rivales se tornan más y más explosivos. Al igual que durante los sucesos que condujeron a la segunda matanza imperialista del siglo 20, fuerzas reaccionarias están enarbolando la bandera del odio y la violencia contra los judíos. Pero el enemigo de los trabajadores en todos los países es el capitalismo y las clases gobernantes, no ‘los judíos’”.

¡Defender el derecho de Israel a existir como refugio para los judíos!

¡Fuera tropas, bases militares y buques de guerra norteamericanos del Medio Oriente!