El Militante continúa ganando apoyo para revertir la incautación, dictaminada por las autoridades penitenciarias de la Institución Correccional Taylor en Perry, Florida, de tres números del periódico: 4, 5 y 6, con fechas del 2, 9 y 16 de febrero. En cada uno de los casos, las autoridades penitenciarias dicen que su objeción se centra en los artículos que hacen referencia a la necesidad de una lucha, con liderazgo sindical, por amnistía para los trabajadores inmigrantes en Estados Unidos.
La prohibición constituye una flagrante violación, tanto del derecho constitucional de los presos a recibir y leer un periódico de su elección y a formar sus propias opiniones, como del derecho del Militante al acceso a sus suscriptores.
Los funcionarios penitenciarios afirman que estos artículos son “peligrosamente incendiarios, ya que promueven o incitan motines, insurrecciones, rebeliones, protestas organizadas en prisión, perturbación de la institución o violación de la ley federal, la ley estatal o las normas del Departamento”. Y que representan “una amenaza a la seguridad, el orden o los objetivos de rehabilitación del sistema penitenciario, o la seguridad de toda persona”.
El Comité de Revisión de Literatura del estado de Florida afirmó la primera incautación, y ahora está por revisar las otras dos. David Goldstein, el abogado del Militante, está preparando una apelación contra todas estas prohibiciones.
Lejos de instar a disrupción, motines o insurrección, los tres artículos abogan por protestas masivas, disciplinadas, para defender los derechos de los inmigrantes.
El artículo de Mary Martin, del número 4, se opone al llamado de Robin Wonsley, de los Socialistas Democráticos y miembro del Consejo Municipal de Minneapolis, a confrontar a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Esto es un camino al desastre”, escribe Martin. “Lo que se necesita aquí y en todo el país es una lucha liderada por los sindicatos por amnistía para todos los trabajadores indocumentados; un movimiento que unifique a la clase trabajadora. Un movimiento en el que los trabajadores inmigrantes y otros puedan participar y ayudar a liderar”.
En el artículo del número 6, Edwin Fruit, su autor, describe “el poderoso ejemplo que dieron en 2006 y 2007 los trabajadores inmigrantes y sus partidarios, al liderar acciones masivas que involucraron a millones de personas en ciudades, pueblos y aldeas de todo Estados Unidos. Su consigna era: ‘Somos trabajadores, no criminales’”.
“Escribo en nombre de PEN América —la rama estadounidense de la principal organización literaria y de derechos humanos del mundo, con 103 años de antigüedad— para instar al Departamento de Correccionales de Florida a revocar su decisión de incautar los números 4, 5 y 6 del Militante”, escribió Tim Richardson, director del programa de periodismo y desinformación del grupo, en una carta enviada al Comité de Revisión de Literatura el 24 de febrero.
“Nada en estos tópicos invoca violencia o amenazas; más bien buscan presentar importantes acontecimientos nacionales e internacionales relevantes para la vida de sus lectores”, añadió. Las prohibiciones constituyen “una injustificada restricción de la libertad de prensa y los derechos de los presos”.
El Militante insta tanto a sindicatos como a defensores de la libertad de expresión, libertad de prensa y derechos de los presos, a enviar cartas pidiendo la revocación de la prohibición.
Envíenlos por correo electrónico al Comité de Revisión de Literatura, atención de Saritza Legault/Melvin Herring, a Melvin.Herring@fdc.myflorida.com y Saritza.Legault@fdc.myflorida.com, con copia al Militante.