Marcha en Nueva York exige independencia de Puerto Rico

Por Seth Galinsky
31 de agosto de 2026
Marcha por independencia de Puerto Rico en el Bronx, el 16 de agosto. La Junta Fiscal, establecida por el presi dente Barack Obama, es “la expresión más tangible” del estatus colonial.
Radhamés MoralesMarcha por independencia de Puerto Rico en el Bronx, el 16 de agosto. La Junta Fiscal, establecida por el presidente Barack Obama, es “la expresión más tangible” del estatus colonial.

NUEVA YORK — Más de 125 personas marcharon aquí en el Bronx el 16 de agosto exigiendo la independencia de Puerto Rico. Miles de personas marcharon en acciones similares en Puerto Rico y otras ciudades de Estados Unidos durante el último mes.

Los oradores señalaron la crisis cada vez más grave que enfrentan los trabajadores en la isla, manifestada en días enteros sin recibir agua corriente, los frecuentes apagones, el alto desempleo y una grave crisis de la vivienda —todas ellas, consecuencias de más de 100 años de dominio colonial norteamericano.

“La independencia es la solución”, dijo Justin —quien prefirió usar solo su primer nombre— en nombre del Colectivo Diaspora Pa’lante, durante un breve mitin antes del inicio de la marcha.

Junto a pancartas que reclamaban la independencia de Puerto Rico, había carteles que exigían “¡Yanquis fuera de Puerto Rico y el Caribe!”, en referencia a la ampliación de bases militares norteamericanas en la región para atacar a Venezuela y amenazar a Cuba.

Un tema central de la marcha fue el impacto de la gestión de la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico, impuesta al pueblo de la isla en 2016 por el entonces presidente Barack Obama con apoyo bipartidista en el congreso. Conocida ampliamente en Puerto Rico como “la Junta”, esta entidad tiene poder de veto sobre todas las decisiones financieras del gobierno colonial. Su propósito es obligar a los trabajadores de la colonia estadounidense a cargar con el peso del pago de los 72 mil millones de dólares de deuda pública a los acaudalados tenedores de bonos.

La junta obligó al gobierno a hacer el pago de la deuda su prioridad, mientras se deterioraban los sistemas de vivienda, agua y electricidad de la isla. Según el sindicato de trabajadores de la autoridad de aguas, la plantilla de empleados se redujo casi a la mitad durante el último periodo. Se estima que alrededor del 60% del agua para hogares y negocios en Puerto Rico se pierde debido a fugas no reparadas en el sistema.

“La Junta Fiscal es una de las expresiones más tangibles de la opresión colonial de Puerto Rico”, dijo al Militante Ben Ramos, de la Campaña Pro-Libertad. “En los últimos diez años se ha producido un deterioro constante de los servicios en Puerto Rico, así como crisis de energía, agua, privatización y remilitarización. Gran parte de esto se debe a las exigencias de la Junta”.

“Sabemos que la junta de control fiscal es una parte fundamental de la crisis”, dijo Eric Ramos, dirigente de la sección de Nueva York del Partido Independentista Puertorriqueño, durante la marcha.

Paul Mailhot, candidato a gobernador de Nueva York del Partido Socialista de los Trabajadores, y partidarios de su campaña participaron en la marcha portando pancartas que decían: “¡Solidaridad! ¡Los trabajadores de Puerto Rico y de EE.UU. luchan juntos! ¡Independencia para Puerto Rico! ¡Fin al bloqueo de EE.UU. contra Cuba!