Editorial

Divulgue la verdad sobre la Revolución Cubana

26 de octubre de 2026
Instituto de cine cubano está usando cines móviles con generadores y energía solar en La Habana y comunidades rurales. La iniciativa tiene sus raíces en primeros años de revolución.
Cuba 50Instituto de cine cubano está usando cines móviles con generadores y energía solar en La Habana y comunidades rurales. La iniciativa tiene sus raíces en primeros años de revolución.

La Asamblea General de la ONU debatirá y someterá a voto los días 27 y 28 de octubre una resolución que exige el fin del bloqueo de Washington contra Cuba. Este año la votación ocurre mientras el gobierno norteamericano mantiene un bloqueo petrolero total e intensifica sus sanciones destinadas a privar al pueblo cubano de las necesidades básicas.

Desde que los trabajadores y agricultores, liderados por Fidel Castro, tomaron el poder en 1959, Washington ha intentado derrocar la primera revolución socialista de América y reimponer la explotación imperialista estadounidense sobre Cuba.

Los trabajadores y nuestros sindicatos debemos estar de pie junto a los trabajadores de Cuba, exigiendo el fin incondicional del bloqueo petrolero y de todas las medidas comerciales y financieras impuestas por Washington contra la isla a lo largo de más de seis décadas.

La verdad sobre la Revolución Cubana se difunde semana tras semana en el Militante y en libros de dirigentes cubanos y del Partido Socialista de los Trabajadores publicados por Pathfinder. La difusión de estas publicaciones es esencial para contrarrestar las mentiras de Washington. Es clave para fomentar una participación más amplia en las protestas que exigen al gobierno de Estados Unidos cesar la asfixia de Cuba.

Al día siguiente de que los gobernantes de Estados Unidos impusieron un embargo comercial a Cuba el 3 de febrero de 1962, más de un millón de cubanos salieron a las calles de La Habana. Castro les dijo que detrás del odio de Washington hacia su revolución se escondía el temor a su ejemplo: “El miedo a que los pueblos saqueados del continente arrebaten las armas a sus opresores y se declaren, como Cuba, pueblos libres de América”.

Décadas más tarde, Castro señaló el decisivo carácter de clase de la revolución. Cuba nunca renunciará al “verdadero principio de un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, afirmó, “que, traducido al lenguaje revolucionario, es gobierno de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores”.

Eso es algo que la clase capitalista estadounidense nunca podrá perdonar. Y es por eso que los trabajadores de aquí deben unirse al pueblo cubano para exigir: ¡Estados Unidos, manos fuera de Cuba!