Apoye la lucha de Israel para destruir a Hamás

Por Seth Galinsky
24 de noviembre de 2025
Matones de Hamás quebraron las piernas del joven Waleed Abu Abed en Jan Yunis, Gaza, luego dijeron que era la persona equivocada. Hamás está restableciendo su dominio dictatorial.
Matones de Hamás quebraron las piernas del joven Waleed Abu Abed en Jan Yunis, Gaza, luego dijeron que era la persona equivocada. Hamás está restableciendo su dominio dictatorial.

El gobierno norteamericano continúa imponiendo su llamado plan de paz para Gaza. Su objetivo es impedir que Israel lleve a cabo su guerra defensiva hasta alcanzar una conclusión decisiva, que ocupe el territorio y desmantele a Hamás, el grupo de corte nazi respaldado por Teherán que ya se está preparando para realizar nuevas masacres de judíos.

Funcionarios de la administración de Donald Trump han establecido comunicaciones con los gobernantes capitalistas de Egipto, Catar, Turquía, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Arabia Saudita y otros países, para improvisar un gobierno y una fuerza policial de transición para Gaza, supuestamente para reemplazar a Hamás.

Pero nada está resuelto.

El objetivo de Hamás sigue siendo el mismo: destruir a Israel y matar a los judíos. Hamás ya está reconstruyendo algunos de sus túneles y golpeando, torturando y arrestando a palestinos que considera opositores a medida que restablece su brutal dictadura en partes de Gaza.

A principios de noviembre matones de Hamás golpearon brutalmente a Waleed Abu Abed, un joven de 16 años, causándole fracturas y destrozándole las piernas. Posteriormente, “se disculparon” con los padres del adolescente, alegando que fue un “error”; que estaban buscando a otra persona.

Desde que las tropas israelíes se replegaron a la “línea amarilla”, los escuadrones de la muerte de Hamás han golpeado o asesinado a decenas de personas, atacando a cualquiera que consideren una amenaza.

Los centros de distribución de ayuda establecidos en colaboración con Israel, creados para impedir que Hamás utilizara el control de los alimentos para mantener su poder, han sido desmantelados. Una propuesta israelí para establecer nuevos centros de distribución a lo largo de la línea amarilla, donde se podría impedir que Hamás entrara y robara la ayuda, ha sido bloqueada por la Casa Blanca.

Un dron norteamericano que volaba sobre Gaza filmó a miembros de Hamás interceptando una caravana de ayuda y saqueando su contenido. Hamás roba alimentos para garantizar que sus efectivos y sus familias no pasen hambre y revende parte de ellos para financiar la compra de armas.

Unos 200 combatientes de Hamás permanecen en túneles dentro de la línea amarilla, el 53% de Gaza que está bajo control israelí, sin poder regresar a la zona controlada por Hamás. Han realizado por lo menos dos ataques matando a tres soldados israelíes.

El gobierno de Trump está presionando a Israel para que les conceda un salvoconducto —que también les permitiría conservar sus armas— supuestamente para “estabilizar” el alto el fuego. Hasta ahora, Israel se ha negado.

La administración de Trump afirma que su objetivo es la “paz” en Gaza. Pero su verdadero interés es colocar a los imperialistas norteamericanos en posición para saquear el petróleo, gas y otros recursos naturales y explotar la mano de obra del Medio Oriente, a la vez que forja alianzas con gobiernos en la región para imponer la estabilidad y servir como contrapeso a su principal rival, Beijing.

El comercio entre los países del Medio Oriente y del Norte de África con Estados Unidos supera los 140 mil millones de dólares anuales. Pero el comercio de Beijing en la región se ha disparado hasta alcanzar unos 400 mil millones de dólares. Además, Beijing ha aumentado su influencia al desempeñar un papel clave en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Arabia Saudita e Irán en 2023. 

Si bien Washington mantiene vínculos militares con los regímenes del Golfo que dominan la región, Beijing también ha logrado pequeños avances. Egipto recibe 1,300 millones de dólares anuales en ayuda militar de Washington, pero El Cairo ha realizado maniobras aéreas y marítimas conjuntas con el ejército chino y ha adquirido armamento chino.

Casa Blanca: ‘EEUU primero’

El vicepresidente JD Vance dejó claro durante una charla con estudiantes universitarios en Mississippi el 29 de octubre, que las acciones de Washington en el Medio Oriente no tienen nada que ver con la defensa de los judíos ni de Israel.

Le hicieron a Vance dos preguntas que repetían teorías reaccionarias sobre la supuesta “conspiración judía internacional”. Un estudiante preguntó si existía un “conflicto de intereses” por parte de Trump al haber aceptado contribuciones a su campaña de Miriam Adelson, una conocida donante judía, y luego apoyar “políticas proisraelíes”.

Otro preguntó por qué “tenemos que apoyar este paquete de ayuda exterior multimillonario a Israel”, que, según él, se utilizaba para llevar a cabo una “limpieza étnica en Gaza”.

Vance no dijo una palabra sobre estas calumnias contra los judíos e Israel. En cambio, afirmó que Trump “antepone los intereses de los norteamericanos”. En realidad se refería a los intereses de los gobernantes imperialistas de Estados Unidos.

“A veces [Israel] tiene intereses similares a los de Estados Unidos”, dijo Vance. “A veces no”.

EEUU pretende frenar a Israel

Los fines de Washington de extender su influencia están presentes en todo el plan de “paz” de Trump. Propone un nuevo comité palestino “tecnocrático y apolítico” para administrar Gaza, supuestamente sin Hamás. Sin embargo, dado que Hamás sigue armado y organizado, y muchos de sus túneles permanecen intactos, esto no sería más que una fachada para su continua dictadura y futuros ataques contra los judíos.

El presidente egipcio Abdel Fattah el-Sisi auspició un evento el 25 de octubre en El Cairo titulado “Egipto: Patria de la Paz”. El evento incluyó una elegía para el fallecido líder de Hamás, Yahya Sinwar, uno de los organizadores principales del pogromo del 7 de octubre.

Eso no ha impedido que Washington intente incluir tropas egipcias y policías palestinos entrenados por Egipto y Jordania en su propuesta de “Fuerza Internacional de Estabilización” para controlar Gaza. Y Washington sigue proponiendo la posibilidad de incluir tropas de Turquía, a lo que Israel se opone debido a los estrechos vínculos del gobierno turco con Hamás. Sin embargo, no se ha concretado nada.

En realidad, Israel y las Fuerzas de Defensa de Israel son la única fuerza capaz de desarmar a Hamás, desmantelar sus escuadrones de la muerte y su estructura de mando, destruir sus túneles, liberar al pueblo palestino de su opresión e impedir que realice más pogromos.