Museo en Rhode Island exhibe rica historia de inmigrantes caboverdianos

Por Róger Calero
3 de agosto de 2026
Al Gomes (izq.), voluntario del museo, explica el papel de caboverdianos en industria ballenera a Paul Mailhot, del PST, y Mary-Alice Waters, editora de Cuba y la guerra de independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde, 28 de junio. Recuadro, caboverdianos en cosecha de arándanos.
Arriba, Militante/Róger Calero; recuadro, Museo CaboverdianoAl Gomes (izq.), voluntario del museo, explica el papel de caboverdianos en industria ballenera a Paul Mailhot, del PST, y Mary-Alice Waters, editora de Cuba y la guerra de independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde, 28 de junio. Recuadro, caboverdianos en cosecha de arándanos.

PAWTUCKET, Rhode Island — El Museo Caboverdiano en esta ciudad es único. Sus exposiciones de fotos, afiches, artesanías y publicaciones, casi todos donados por miembros de la comunidad, ofrecen una viva imagen de las experiencias de muchas generaciones de inmigrantes de esa nación isleña de África Occidental.

El museo documenta la orgullosa historia de los caboverdianos en Estados Unidos, desde principios del siglo 19, que trabajaron en los barcos balleneros, en la cosecha de arándanos y en la construcción como obreros sindicalizados, asentados en diversas localidades de Massachusetts y Rhode Island. Muestra su participación en luchas obreras y sociales.

Las exposiciones ilustran la lucha por la independencia de Cabo Verde y Guinea-Bissau contra el dominio colonial portugués. Incluyen documentos del movimiento independentista y un retrato grande de su dirigente central, Amílcar Cabral.

El 28 de junio el museo auspició una presentación del libro Cuba y la guerra de independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde: La caída del último imperio colonial en África, del dirigente revolucionario cubano Víctor Dreke. Publicado por Pathfinder, el libro está disponible en la biblioteca del museo. (Ver el artículo sobre el evento en el Militante del 20 de julio.)

‘Relatar nuestra propia historia’

“Todos hemos aportado un granito para relatar nuestra propia historia”, dijo con orgullo al Militante Joe DaMoura, director ejecutivo del museo.

Desde mapas, anzuelos y otras herramientas que los marineros usaban en los barcos balleneros a principios del siglo 19, hasta documentos sobre la llegada de inmigrantes y sus sociedades de ayuda mutua, así como las cosechadoras manuales de arándanos, las exposiciones dan un vistazo de la vida y cultura de los caboverdianos de ambos lados del Atlántico.

Los guías voluntarios explican a los visitantes la historia de los miles de caboverdianos que llegaron a Estados Unidos huyendo las sequías crónicas, hambrunas y otras consecuencias del colonialismo. Muchos viajaron en los “paquebotes”, buques balleneros que tras el declive de esa industria en los años 20 fueron convertidos en barcos para transportar a pasajeros, correo y suministros entre Estados Unidos y Cabo Verde.

Una vitrina contiene cartas enviadas a familiares en Cabo Verde. Una carta “seca” contenía solo saludos y noticias, explicó Yvonne Smart, fundadora del museo y actual conservadora y coordinadora de educación. Una carta “mojada” contenía dinero. Esos nombres se referían a la historia de sequías en Cabo Verde. “Las llamábamos cartas mojadas porque simbolizaban la lluvia. Cuando llueve, hay esperanza y prosperidad”.

“Mi abuelo fue uno de los que llegaron en los paquebotes”, dijo el guía voluntario Al Gomes. “Llegó en 1910 y trabajó en los cultivos de arándanos. Fue reclutado al ejército norteamericano al estallar la Primera Guerra Mundial; estuvo en el Regimiento de Infantería 367 de Massachusetts, una unidad de soldados negros, y sobrevivió a las trincheras en Francia”.

Gomes, un obrero de la construcción y de astilleros, sindicalista ya jubilado, señaló las fotos de miembros del Local 1329 de la Asociación Internacional de Estibadores (ILA), primer sindicato en la región compuesto mayoritariamente por caboverdianos y africano-americanos, fundado en 1933. Las imágenes muestran la participación de la unión en desfiles del Día del Trabajo y picnics sindicales.

Apoyo a lucha independentista

Smart, al igual que otros caboverdiano-americanos de su generación, apoyó activamente la lucha anticolonial africana y participó en las batallas por los derechos civiles en Estados Unidos en los años 70.

La lucha contra el dominio colonial portugués tuvo un gran impacto en la comunidad caboverdiana aquí, dijo Gomes. Al principio “había temor y ambivalencia entre la generación de mayor edad. Pero la generación más joven se mostraba eufórica y entusiasta”, entre ellos el propio Gomes, que tenía 14 años cuando el colonialismo portugués fue derrotado en 1974.

“Los jóvenes de mi edad nacidos en Estados Unidos oíamos ambas versiones de la historia: la de la generación de nuestros padres y la de los nuevos inmigrantes caboverdianos”, dijo. Algunos de estos describían las brutales realidades del colonialismo y cómo habían sido reclutados a la fuerza por el ejército portugués para luchar contra sus propios hermanos y hermanas que combatían por la independencia en Angola, Mozambique o Guinea-Bissau.

El museo también tiene exposiciones sobre el comercio transatlántico de esclavos, los diversos estilos musicales de Cabo Verde y tapices de importancia histórica y cultural. Una de las exposiciones destaca las raíces judías que forman parte del rico tejido cultural del país, legado del que muchos caboverdianos hablan con orgullo. Los primeros judíos llegaron al archipiélago en el siglo 16, huyendo de la Inquisición en España y Portugal, y una segunda oleada arribó desde Marruecos en el siglo 19.

El aporte más reciente a las exposiciones rinde homenaje a la selección nacional de fútbol de Cabo Verde, los Tiburones Azules, que este año en la Copa Mundial fueron la nación más pequeña en alcanzar la fase de eliminación directa.

Hubo muchas expresiones de orgullo en esta nutrida historia y cultura durante las celebraciones del Día de la Independencia de Cabo Verde realizadas el 5 de julio en varias localidades de esta región. El Museo Caboverdiano ocupó un papel destacado en los festejos en Providence.

Miembros del Partido Socialista de los Trabajadores participaron con los residentes locales en las celebraciones en Providence y New Bedford. Pusieron mesas con publicaciones que despertaron interés en libros sobre política revolucionaria obrera. Decenas de personas adquirieron el nuevo libro de Víctor Dreke, así como otras obras sobre las luchas de liberación en África y la Revolución Cubana.

Para obtener más información sobre el museo en Pawtucket, visite el sitio capeverdeanmuseum.org.