Revolución Rusa luchó por igualdad, empleo, cultura y derechos de la mujer

18 de julio de 2022

A continuación publicamos un extracto de La revolución traicionada de León Trotsky. Describe como la Revolución Rusa creó condiciones para avanzar la lucha por la emancipación de la mujer, y como este curso fue detenido por la guerra civil impulsada por los imperialistas y derrocado por la contrarrevolución estalinista.

POR LEÓN TROTSKY

La Revolución de Octubre cumplió honradamente su palabra en lo que respecta a la mujer. El nuevo régimen no se contentó con darle los mismos derechos jurídicos y políticos que al hombre, sino que hizo —lo que es mucho más— todo lo que podía, y en todo caso, infinitamente más que cualquier otro régimen, para darle realmente acceso a todos los dominios culturales y económicos…

La familia, considerada como una pequeña empresa cerrada, debía ser substituida, en la intención de los revolucionarios, por un sistema acabado de servicios sociales: maternidades, casas cuna, jardines de niños, restaurantes, lavanderías, dispensarios, hospitales, sanatorios, organizaciones deportivas, cines, teatros, etc. La absorción completa de las funciones económicas de la familia por la sociedad socialista, al unir a toda una generación por la solidaridad y la asistencia mutua debía proporcionar a la mujer, y en consecuencia, a la pareja, una verdadera emancipación del yugo secular…

No fue posible tomar por asalto a la antigua familia, y no por falta de buena voluntad; … Por desgracia, la sociedad fue demasiado pobre y demasiado poco civilizada. . . La familia no puede ser abolida: hay que reemplazarla. La emancipación verdadera de la mujer es imposible en el terreno de la “miseria socializada”….

[Después de que la reacción estalinista derrocó el programa y políticas bolcheviques de Lenin, los nuevos gobernantes burocráticos dieron pasos para ilegalizar el aborto.] Estos señores han olvidado evidentemente que el socialismo debería eliminar las causas que empujan a la mujer al aborto en vez de hacer intervenir bajamente a la policía en la vida íntima de la mujer, para imponerle “las alegrías de la maternidad”.