MIAMI — El juez federal Brian Cogan, del tribunal de distrito de Nueva York, anuló el 1 de julio la orden de la administración Trump que cancelaba el Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes haitianos exponiéndolos a la deportación. Cogan dictaminó que el gobierno “no tiene la autoridad legal ni inherente” para anular la designación de TPS de un país. El programa está vigente hasta el 3 de febrero de 2026.
Los trabajadores protegidos por el TPS tienen derecho a vivir y trabajar en Estados Unidos.
La demanda fue presentada por nueve trabajadores haitianos, la Asociación del Clero Evangélico Haitiano, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios 32BJ y otras organizaciones.
El presidente Donald Trump ha amenazado con cancelar el TPS y otros programas de protección para inmigrantes de otros países, incluyendo venezolanos, afganos, cubanos y ucranianos. Más de un millón de personas de 17 países están amparadas por el TPS, casi la mitad de ellas haitianos.
Los patrones de Walmart del área de Miami ya han comenzado a despedir a trabajadores con permisos de trabajo válidos que el gobierno ha comenzado a revocar. En el Walmart de North Miami Beach, los patrones han despedido a más de 30 trabajadores; en otro en Hialeah, a más de 40.
“Regresar a Haití no es una opción para la mayoría de la gente que vive aquí”, dijo al Militante Roberta Ribinson, trabajadora de Walmart en North Miami Beach. “Para esta gente, acabar el TPS es un golpe cruel. Una señora que fue despedida vino a mí llorando. La casa de su familia en Haití ya no existe; su pueblo ahora está controlado por las pandillas”. Ribinson también tiene familiares afectados por el fallo.
Se han recibido informes de despidos de haitianos y otros trabajadores inmigrantes bajo el TPS de otras partes de Florida y de Ohio. Entre las empresas donde han ocurrido los despidos se encuentran Amazon, Walmart, Sam’s Club y Walt Disney Co., que confirmó haber despedido a 45 trabajadores después de que el gobierno anunciara sus planes.
Stevenson Lemartius, un trabajador haitiano con TPS en el Walmart de Columbus Easton, Ohio, dijo al Haitian Times el 1 de julio que acababan de decirle que se le había terminado. “Hice todo bien. Trabajé duro. Nunca causé problemas”, dijo.
Nadine Elisée, quien trabajaba en un Sam’s Club en Columbus, dijo que los patrones “me dijeron que ya no podía registrar mi entrada al trabajo. Ninguna indemnización por despido, ningún apoyo. Simplemente, ‘Ya no puedes trabajar aquí’”.
‘Urge una movilización masiva’
Organizaciones comunitarias haitianas, defensores de los inmigrantes y otros convocaron una conferencia de prensa el 30 de junio en North Miami para protestar contra la decisión de eliminar el Estatus de Protección Temporal para los haitianos. El condado de Miami-Dade tiene la mayor población haitiana de Estados Unidos.
“Hay más de 2 millones de niños haitianos nacidos en Estados Unidos que también podrían verse afectados”, dijo a la prensa Marlene Bastien, comisionada del condado de Miami-Dade.
El reconocido abogado de derechos civiles e inmigración, Ira Kurzban, dijo que la política migratoria del gobierno “se basa en una mentira. Los millones de ‘inmigrantes criminales’ no existen. El gobierno está deteniendo a personas que están aquí legalmente y las está convirtiendo en ilegales. La única manera de detener las deportaciones masivas son las manifestaciones masivas, pacíficas en las calles de Miami”.
Mientras se celebraba la rueda de prensa, los medios locales informaron que Isidro Pérez, un cubano de 75 años que llegó a Estados Unidos hace casi seis décadas, falleció el 26 de junio después de tres semanas en el infame centro de detención de Krome.
Pérez es la quinta persona que muere bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida en lo que va del año. La mitad de estas muertes desde enero han ocurrido en Florida.
Pérez fue arrestado el 5 de junio durante una “operación policial” no especificada en Cayo Largo. La causa de su muerte está bajo investigación.
Pérez fue trasladado al Hospital Comunitario Larkin, donde le diagnosticaron una “angina inestable” y sufrió un infarto. Tras ser dado de alta del hospital al día siguiente y regresar a Krome, volvió a reportar dolores en el pecho. Fue trasladado al Hospital Kendall de Florida, donde falleció.
DHS: Haití “ha mejorado”
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó la decisión de cancelar el TPS para los haitianos afirmando que “la situación en Haití ha mejorado lo suficiente como para que los ciudadanos haitianos puedan regresar a casa con seguridad”. Esto es absurdo. Haití es uno de los lugares más peligrosos del mundo.
En una cruel ironía, el DHS dijo que al gobierno de Estados Unidos no le conviene mantener el TPS para los haitianos debido a la “grave amenaza” que representan las pandillas haitianas, acompañada con la incapacidad del gobierno haitiano de proporcionar información fiable sobre sus ciudadanos.
“La violencia pandillera en Haití persiste, ya que los grupos armados operan con impunidad, gracias a un gobierno central débil o prácticamente ausente”, dijo el DHS, donde las pandillas están “atacando el área metropolitana de Puerto Príncipe y sus alrededores con terror y violencia, incluyendo violaciones y otras formas de violencia sexual”.
Nueva prisión en un pantano
El gobierno de Estados Unidos ha construido un nuevo centro de detención en medio de los Everglades en anticipación de más redadas y arrestos migratorios.
El presidente Donald Trump visitó el lugar el 1 de julio y afirmó que aprobaría el plan del gobierno estatal para emplear a abogados de la Guardia Nacional como jueces de inmigración. El nuevo centro de detención ha sido bautizado como “Alcatraz Caimán”.
“Este ataque del gobierno federal contra los inmigrantes forma parte de un ataque más amplio contra toda la clase trabajadora”, dijo al Militante Laura Anderson, candidata del Partido Socialista de los Trabajadores para alcalde de Miami. “Quieren dividirnos y criminalizar a un sector de la clase trabajadora para debilitar nuestra capacidad de luchar contra los ataques a nuestros salarios y condiciones laborales”.
“Tenemos que impulsar la demanda por una amnistía para todos los inmigrantes indocumentados, y de esta forma unificar a la clase trabajadora y fortalecer nuestros sindicatos”.
Rachele Fruit contribuyó a este artículo.
