NUEVA YORK —Partidarios de la independencia de Puerto Rico del dominio colonial norteamericano se manifestaron aquí y en otras ciudades el 31 de agosto. Las protestas coincidieron con una marcha de varios miles de personas en San Juan, Puerto Rico, patrocinada por una coalición de organizaciones independentistas. Puerto Rico ha estado bajo la bota imperialista estadounidense desde 1898.
Unas 200 personas marcharon por El Barrio, un centro de la comunidad puertorriqueña en Harlem. Denunciaron la crisis económica y social que enfrenta el pueblo puertorriqueño, desde apagones y escaseces de agua hasta un devastado sistema de salud. Condenaron la llamada junta de control fiscal impuesta por Washington desde 2016.
La junta, muy odiada en Puerto Rico, ha impuesto recortes de empleos de trabajadores públicos, pensiones de jubilación y otras protecciones sociales, además de aumentos en las tarifas de servicios públicos: todo para garantizar los pagos de una deuda multimillonaria a los acaudalados bonistas.
“La junta es un ejemplo del poder desmedido que Estados Unidos tiene sobre los puertorriqueños”, dijo Davina Resto de Adolfina NYC, un grupo de mujeres puertorriqueñas, a los manifestantes. “La ocupación y colonización de nuestra tierra está obligando a más boricuas a emigrar a la diáspora”. Hoy más puertorriqueños viven en Estados Unidos que en la isla.
Los manifestantes también exigieron que la agencia ICE cese sus deportaciones de trabajadores dominicanos, haitianos y otros inmigrantes residentes en Puerto Rico.
En la marcha participó una gama de organizaciones desde Call to Action on Puerto Rico hasta el Frente Independentista Boricua, el Partido Independentista Puertorriqueño, Juventud Unida por la Independencia y Las Lolitas, entre otras.
Paul Mailhot, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores para alcalde de Nueva York, y partidarios de la campaña del PST se sumaron a la marcha. Mailhot exigió que Washington cancele la deuda impuesta a Puerto Rico. “Los trabajadores en Puerto Rico y Estados Unidos enfrentamos el mismo enemigo: las familias capitalistas dominantes y sus gobiernos”, dijo a sus compañeros de lucha. “Una lucha exitosa para liberar a Puerto Rico del dominio colonial norteamericano también fortalecerá a los trabajadores en este país”.
También se realizaron marchas en Chicago; Cleveland; Filadelfia; Orlando, Florida; Jersey City, Nueva Jersey; y Worcester, Massachusetts.
