MINNEAPOLIS —Después del enfrentamiento entre Renee Good y su esposa Rebecca, con un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 7 de enero, que terminó con la muerte de Renee Good, se han producido numerosas protestas en la cuadra donde tuvo lugar el incidente, en otras partes de la ciudad y en todo el país.
Ha provocado un debate necesario sobre el camino a seguir.
Renee Good y su pareja eran activistas de ICE Watch, una organización que entrena a personas para “monitorear y resistir” las actividades de ICE. Good había estacionado su coche para bloquear la calle mientras se acercaban los vehículos de ICE. Como no movió su coche, le ordenaron que saliera del auto.
En vez de hacerlo, Renee Good intentó alejarse con el vehículo y, en un video, pareciera rozar a uno de los agentes. El agente respondió disparándole cuatro balazos y matándola.
Desde el 1 de diciembre, más de 2 mil agentes de ICE han sido enviados a las Ciudades Gemelas (Minneapolis y St. Paul), tras la revelación de un supuesto fraude centrado en la comunidad somalí de la ciudad. En lo que el gobierno denomina Operación Metro Surge, las autoridades han acosado a trabajadores inmigrantes y arrestado a más de 2,400 que, según afirman, “tienen antecedentes penales”.
Las escuelas públicas de Minneapolis cancelaron clases en todo el distrito para el resto de la semana del 7 de enero, alegando que había “riesgos de seguridad” luego de que agentes armados de la Patrulla Fronteriza ingresaron a las instalaciones escolares persiguiendo a un empleado. En el proceso, esposaron a dos miembros del personal y rociaron a transeúntes con productos químicos.
La Avenida Central en el noreste de Minneapolis alberga muchos negocios de propietarios inmigrantes. Aquí también está la sede del Partido Socialista de los Trabajadores en Minnesota.
“La gente tiene miedo y no viene a trabajar ni a comer ni a comprar comida para llevar”, dijo Luis Puma, gerente del restaurante Chulla Vida, al Militante.
Algunos periodistas liberales, políticos del Partido Demócrata y grupos de la izquierda radical dicen que el tiroteo fue un “segundo incidente como el de George Floyd”. Fuerzas estalinistas y ultraizquierdistas han convocado acciones que buscan provocar enfrentamientos.
Durante meses, grupos como ICE Watch han estado monitoreando a agentes de ICE, intentado bloquear sus movimientos y sonando silbatos para alertar a los inmigrantes para que se escondan.
En una rueda de prensa, Jacob Frey, el alcalde de Minneapolis, del Democratic Farmer Labor Party, dijo a ICE: “¡Lárguense de Minneapolis!”. Esta frase se ha convertido en consigna de las pancartas de las protestas.
Frey también escribió un artículo en el New York Times del 8 de enero titulado: “Soy el alcalde de Minneapolis. Trump les está mintiendo”. Al igual que todos los medios radicales y liberales, no menciona que la compañera de Renee Good había estado allí ayudándola a bloquear la calle y burlándose de los agentes de ICE.
De igual manera, estas fuerzas inicialmente encubrieron el hecho de que Renee y Rebecca Good eran activistas habituales en acciones provocadoras contra ICE, alegando que no tenían intereses políticos.
El gobernador Tim Walz amenazó con una “guerra contra el gobierno federal”, poniendo a la Guardia Nacional de Minnesota en estado de alerta.
Trabajadores buscan como protestar
Miembros del Partido Socialista de los Trabajadores en Minneapolis, incluyendo esta reportera, han participado en vigilias nocturnas y marchas de protesta durante el día denunciando los ataques contra trabajadores inmigrantes. El lugar donde murió Renee Good está lleno de velas y flores. Activistas han cerrado la calle y cientos de estudiantes y trabajadores de todas las nacionalidades lo visitan cada noche.
Skeeter Hitchcock, de 51 años, manejó desde Arcadia, Wisconsin, donde trabaja en un molino de granos, para unirse a las protestas. “Tenía que estar aquí”, dijo. “Creo que el ICE se excede. Estados Unidos está construido sobre inmigrantes”.
También hay quienes se sienten atraídos por las acciones organizadas por los ultraizquierdistas, diciendo que están tratando “de iniciar algo de acción” contra los agentes de ICE. Un testigo presencial de dicho intercambio dijo al Militante que varios en la multitud gritaron “¡No!” a toda sugerencia en ese sentido.
Muchos aquí recuerdan la destrucción durante las protestas tras la muerte de George Floyd, que fueron convertidas por grupos ultraizquierdistas y “Black Lives Matter” en enfrentamientos y disturbios que dejaron un saldo de muchas cuadras de negocios incendiados.
En una marcha de miles de personas en el parque Powderhorn, en el sur de Minneapolis el 10 de enero, miembros del PST portaban carteles que señalaban un camino para avanzar la defensa de los derechos de los trabajadores inmigrantes y unificar a la clase trabajadora. Sus demandas incluían “Amnistía para todos los trabajadores indocumentados”, “Los derechos de los inmigrantes son una lucha sindical” y “Retirar los cargos contra Ábrego García”.
Encontramos interés en debatir qué es lo que pueden hacer los trabajadores para defender los derechos de los inmigrantes. Esto contrastaba marcadamente con muchos carteles que simplemente usaban insultos contra ICE y Trump. Varios participantes compraron ejemplares del Militante o suscripciones.
La lucha por construir un movimiento obrero de masas para ganar la amnistía, para permitir que los trabajadores sin papeles vivan y trabajen abiertamente sin miedo, se contrapone al uso de silbatos para decirles a los inmigrantes que se escondan o a participar en enfrentamientos provocadores con agentes de ICE u otros policías.
En un programa del Militant Labor Forum del 9 de enero, Edwin Fruit, orador del PST, afirmó que luchar por la amnistía para todos los trabajadores indocumentados es una cuestión de vida o muerte para el movimiento obrero.
Se necesitan marchas contra las deportaciones, disciplinadas y lideradas por los sindicatos. Fruit señaló el ejemplo de la marcha del 20 de diciembre en esta ciudad, copatrocinada por la AFL-CIO estatal. Los sindicalistas ayudaron a organizarla y a garantizar que su carácter fuera fiel a su propósito.
Fruit afirmó que el PST no apoya las acciones provocadoras e ineficaces de quienes siguen a los agentes de ICE con cámaras, bloquean sus vehículos, les lanzan bolas de nieve o intentan obstaculizarlos en sus operaciones.
Explicó que incluso la percepción de interferir con el trabajo policial puede llevar a un arresto o algo peor.
“El camino a seguir es que la clase trabajadora construya un movimiento capaz de arrebatarle el poder político a la clase capitalista”, afirmó. “Solo el Partido Socialista de los Trabajadores explica esto. ¡Únase a nosotros!”
