NUEVA YORK — “No podría haber un momento más importante para celebrar el 67 aniversario del triunfo el 1 de enero de 1959 del Ejército Rebelde y el Movimiento 26 de Julio contra la dictadura de Fulgencio Batista, respaldada por Washington, que dio inicio a la revolución socialista cubana”, dijo Mary-Alice Waters, miembro del Comité Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores, ante unas 80 personas en una celebración realizada el 11 de enero.
Celebramos “su ejemplo vital e insustituible para los trabajadores de todo el mundo, para el futuro de la humanidad”. Este evento es especialmente importante después del “ataque militar imperialista estadounidense, contra el pueblo de Venezuela para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Es la más arrogante violación de la soberanía nacional y los derechos de las naciones oprimidas en décadas”.
El evento fue auspiciado por las ramas de Nueva York y de Nueva Jersey del PST. Estuvo copresidido por Róger Calero, de Nueva York, y Joanne Kuniansky, candidata del PST al Senado de Estados Unidos por Nueva Jersey.
En la apertura del evento, Calero dijo que el evento había sido convocado para conmemorar el centenario del nacimiento de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución Cubana, y para celebrar la victoria de los trabajadores y campesinos al tomar el poder en Cuba. También para presentar la publicación de un nuevo libro, Cuba y la guerra de independencia en Guinea-Bissau y Cabo Verde: La caída del último imperio colonial en África, del dirigente cubano Víctor Dreke.
Pero, dijo Calero, hoy debemos añadir con la voz más fuerte posible, “una condena a la campaña bélica de Washington en el Caribe, y la demanda de ‘¡Estados Unidos: Manos fuera de Venezuela! ¡Estados Unidos: Manos fuera de Cuba!’”
Trabajadores de EEUU quieren paz
Waters señaló la declaración titulada “¡Condene ataque de Washington contra la soberanía de Venezuela! ¡Estados Unidos fuera ya!”, emitida por el Partido Socialista de los Trabajadores el día del asalto, que denuncia las ambiciones imperialistas de Washington de “manejar” Venezuela, dijo. También condena las acciones de Washington como una “flagrante violación del deseo del pueblo trabajador de Estados Unidos de vivir en paz”. Es un deseo que debemos luchar para conquistar como un derecho, afirmó. “Algo tan decisivo para el futuro de la humanidad solo se puede ganar luchando”.
El rumbo que siguen los gobernantes propietarios capitalistas, al declarar su “derecho” a “manejar” o “comprar” el mundo, “no comienza con Venezuela, Groenlandia, el Canal de Panamá o Cuba, dijo la dirigente del PST. Ese ataque contra la clase trabajadora comienza aquí mismo, en el país. Su política exterior es una extensión de los métodos brutales que utilizan contra los trabajadores en Estados Unidos, incluidos los trabajadores inmigrantes, y no al revés”.

Su rumbo no está dictado por el presidente Donald Trump. Puede ser un personaje grosero y egocéntrico, pero “es un político capitalista astuto”. Está actuando en función de los intereses vitales del imperialismo estadounidense al reconocer que la base industrial de Estados Unidos, que durante décadas ha sido “erosionada por el funcionamiento del capitalismo”, debe ser reconstruida y expandida. El capital financiero se había orientado a apuntalar las menguantes ganancias mediante la reducción de los costos de mano de obra, trasladando las plataformas manufactureras al exterior; sobre todo a China, pero ahora también a India, Vietnam, Indonesia, México y otros países.
Los gobernantes estadounidenses ya no tienen “el control del suministro de energía, tierras raras y otros recursos vitales, de tecnología y el espacio; elementos decisivos para su maquinaria militar, su dominación económica y su ‘seguridad nacional’. Saben que actualmente no están en condiciones para enfrentarse a los gobernantes de China, Rusia o una Europa unida”.
Conflictos en ‘alianza’ imperialista
“Ha habido mucha lágrima y lamento, especialmente en la prensa liberal europea, por la muerte de lo que ellos llaman ‘el Occidente’, en referencia a la alianza establecida tras la Segunda Guerra Mundial entre Washington y las potencias imperialistas de Europa occidental”, dijo la dirigente del PST. “Afirman que esta alianza se basa en valores compartidos de ‘democracia’ y ‘libertad’, etc., pero ahora los componentes de la alianza están peleando entre ellos”.
“Venezuela es simplemente el movimiento de apertura de Washington”, dijo Waters. “La amenaza de Trump de apoderarse de Groenlandia no es ninguna broma”. Él afirma que es el repositorio de las tierras raras que “necesitamos”, y que Estados Unidos es la única potencia que puede impedir que los gobernantes de China o Rusia utilicen la isla ártica “contra nosotros”, refiriéndose a los gobernantes dueños del capital en Estados Unidos.
La disputa de Washington por esa isla ártica implica desafiar el dominio colonial de Dinamarca sobre esta. “Tanto Dinamarca como Estados Unidos son miembros de la OTAN, así que ¿Qué pasará con la ‘alianza’ en esta confrontación?”, preguntó Waters. Dinamarca está respalda por las demás potencias imperialistas europeas y los miembros de la alianza de la OTAN.
Stephen Miller, un alto funcionario de la administración Trump, afirmó abiertamente el 5 de enero que Groenlandia pertenecía legítimamente a Washington. “Nadie se va a enfrentar militarmente a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia”, dijo.
El presidente de Estados Unidos ha proclamado que el Canal de Panamá fue “tontamente” entregado a Panamá y que “vamos a recuperarlo”. Cuando “cambió el nombre” del Golfo de México o afirmó que Canadá debería ser el estado 51 de Estados Unidos, no se trataba de una broma, dijo la dirigente del PST. Se refería a una reorientación que los gobernantes estadounidenses consideran necesaria para reafirmar su dominio amenazado.
Waters se refirió al Wall Street Journal del 26 de diciembre, que citaba a Friedrich Merz, el canciller alemán, diciendo: “El Occidente normativo, tal como lo conocíamos, ya no existe”. Dijo a los alemanes que dejaran de lado toda nostalgia por el pasado. “Los estadounidenses ahora defienden sus propios intereses muy, muy agresivamente”, como si eso no hubiera sido así siempre. Añadió que los gobernantes alemanes deben hacer lo mismo.
“Esto no es el resultado de un maníaco en la Casa Blanca”, dijo Waters, “sino la evolución de los intereses contrapuestos de las clases capitalistas y los estados. Este no es el mundo de 1945. Ni tampoco es el mundo de 1959, cuyo aniversario estamos celebrando”.
Ejemplo de Cuba
Este es el mundo en que el ejemplo revolucionario del pueblo trabajador de Cuba es tan necesario, dijo.
La operación comando de Washington contra Venezuela y la declaración que los gobernantes estadounidenses “controlarán” ese país durante el futuro próximo también tienen como objetivo el anhelado propósito de derrocar la revolución socialista cubana. Allí, la clase trabajadora sí se movilizó para ganar el control de las fábricas y plantaciones de los capitalistas durante las nacionalizaciones lideradas por el gobierno revolucionario a principios de los años 60, dijo Waters. La Habana ofreció a los propietarios una compensación basada en el valor de las propiedades declarado por sus dueños. Esto fue rechazado.
Sin embargo, la guerra económica que Washington ha librado ininterrumpidamente contra el pueblo cubano durante 66 años ha tenido graves consecuencias. Especialmente en los últimos años, los gobernantes estadounidenses han estrangulado cada vez más toda la fuente de divisas y comercio. La crisis económica en Cuba es profunda. “Hay muchas horas de corte de electricidad, sin agua, sin comunicación telefónica y con el transporte paralizado”, dijo Waters.
La administración de Trump está intensificando sus esfuerzos para asfixiar económicamente a la población cubana mediante la incautación de los buques cisterna que transportan petróleo de Venezuela a Cuba. Trump ha exigido que La Habana “llegue a un acuerdo” con Washington.
“Cuba es una nación libre, independiente y soberana”, respondió el presidente cubano Miguel Díaz-Canel a Washington el 11 de enero. “Nadie nos dicta qué hacer”.
“Cuba no agrede; es agredida por Estados Unidos desde hace 66 años”, dijo, “y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre”.
“Nada de esto tiene que ver con las drogas”, dijo Waters, ni está únicamente dirigido contra la población y gobiernos de Venezuela o Cuba. Está también dirigido contra el creciente peso económico y la influencia política de los gobernantes de China en América Latina. Es un golpe contra el régimen iraní, que ha usado a Venezuela como punto de entrada al continente para Hezbolá y sus ataques antisemitas. Es un golpe contra la influencia política y militar de Moscú. En resumen, forma parte de la agudización de los conflictos de clase a nivel mundial”.
Ataque a soberanía de Venezuela
“Es difícil creer” que el asalto y la detención del presidente de Venezuela por parte de Washington “refleja la voluntad del pueblo de Estados Unidos”, dijo Fernando Hernández, de origen venezolano, a este periodista, durante la celebración en Nueva York. Él y Gali, su esposa, se enteraron del evento en la protesta del 3 de enero en Nueva York, donde se exigía: “¡Estados Unidos: Manos fuera de Venezuela!”, y donde se suscribió al Militante. “Esta semana de engaños me ha entristecido y enfadado”, afirmó. “Ya no siento que Venezuela sea un país soberano”.
Hernández dijo que solo tenía 12 años cuando Hugo Chávez fue elegido presidente de Venezuela en 1998. Algunos miembros de su familia decían que aquello era “el fin de la democracia”, mientras que otros apoyaban a Chávez. La historia de Venezuela ha oscilado entre “dictadura y momentos de democracia”, dijo. “Hay tanta propaganda”, dijo, por lo que agradeció la presentación de Waters, que “me ayuda a formar mi propia opinión”.
Saludos a celebración de Cuba
Al inaugurar la reunión, Calero leyó saludos fraternos de miembros y partidarios de la Unión de Trabajadores Cañeros de la República Dominicana, quienes celebraban ese mismo día un acto en honor a los 32 combatientes cubanos que murieron luchando en Venezuela durante el ataque el 3 de enero perpetrado por las fuerzas estadounidenses. Aplaudieron la publicación de Cuba y la guerra de independencia en Guinea-Bissau y Cabo Verde, afirmando que “es a través de este tipo de publicaciones que nosotros, los trabajadores de la caña de azúcar —el sector más explotado del proletariado dominicano— hemos elevado nuestra conciencia de clase”.
Los sindicalistas han participado en protestas para exigir la retirada de las fuerzas estadounidenses de la República Dominicana. Estas unidades se unieron a aviones de combate con base en la colonia estadounidense de Puerto Rico para apoyar el ataque contra Venezuela.
Kuniansky leyó un saludo de Olga Sanabria, una luchadora por la independencia de Puerto Rico de larga trayectoria, quien explicó la solidaridad mutua entre los pueblos de Cuba y Puerto Rico desde el siglo 19. Sanabria también saludó el aniversario de la Revolución Cubana y el centenario de “uno de los revolucionarios y luchadores más destacados del mundo por la clase trabajadora y los desposeídos: el compañero Fidel Castro”.
“Para varias generaciones en todo el mundo, la Revolución Cubana ha dado sentido y contenido a la palabra revolución, a los derechos de los trabajadores, a la transformación”, dijo, “a la soberanía y la independencia, al antiimperialismo y a la solidaridad. ¿Cuál sería nuestra comprensión de estas cualidades sin la Revolución Cubana?” Sanabria señaló que la Revolución Cubana “ha mantenido sus principios a pesar del implacable y criminal bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos”.
Al clausurar la reunión, Calero destacó dos campañas en defensa del gobierno y el pueblo cubanos contra la intensificación de la guerra económica, política y financiera de los gobernantes estadounidenses. Una de ellas es la campaña “¡Dejen que Cuba juegue!”, en contra de la negativa de Washington a otorgar visas a los atletas cubanos para poder competir en territorio estadounidense y puertorriqueño en las eliminatorias para los Juegos Olímpicos de 2028.
La otra campaña, Suturas Salvan Vidas, es una iniciativa para recaudar 75 mil dólares antes de mediados de febrero con el fin de enviar 60 mil suturas a hospitales de Cuba, donde son necesarias para cirugías de urgencia. Durante la reunión se recaudaron más de 1,390 dólares que se enviarán a Global Health Partners, la organización que lidera esta iniciativa solidaria.
Para finalizar, Kuniansky presentó a Craig Honts, candidato del PST al Congreso de Estados Unidos por Nueva Jersey. Instó a los presentes a unirse a la próxima campaña del PST, que se lanzará próximamente, para lograr que los candidatos del partido figuren en la boleta electoral.
Una animada charla informal y mesas repletas de buena comida mantuvieron a muchos participantes ocupados durante una buena hora más.
