No se sabe cuántas personas en Irán fueron masacradas del 8 al 10 de enero por el régimen. Un funcionario dijo a Reuters que unos 4,500 manifestantes fueron asesinados. La Agencia de Noticias Human Rights Activists dice que puede ser el triple, además de 5,800 gravemente heridos y 26 mil arrestados.
Aunque la represión puso fin a las dos semanas de protestas, la oposición al régimen ha crecido. La clase trabajadora está golpeada pero no doblegada.
Antes de la más reciente ola de protestas, miles de obreros del petróleo y jubilados de las industrias del acero, telecomunicaciones y azúcar habían realizado protestas semanalmente. Encontrarán formas de continuar su lucha.
Cientos de personas corearon consignas antigubernamentales en el funeral de Ahmad Khoravani (arriba) el 19 de enero en el cementerio Behesht-e Zahra en Teherán. Khoravani, de 19 años, fue muerto a disparos durante las protestas.
