James Harris, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores a delegado al Congreso por Washington, se solidarizó con la lucha de los inmigrantes haitianos en una rueda de prensa y manifestación frente a la Corte Suprema el 17 de marzo. La acción exigía la prórroga del Estatus de Protección Temporal para los haitianos, que la administración de Donald Trump busca suprimir.
“Me gusta ese cartel a favor de la ‘amnistía’”, dijo Medelinda Charles, una haitiana estudiante de derecho, a Harris.
“La lucha por amnistía para los trabajadores indocumentados ayuda a unificar y fortalecer a toda la clase trabajadora”, respondió Harris. Describió la marcha de un millón de personas que tuvo lugar en Los Angeles en 2006 para exigir derechos para los inmigrantes, con consignas de: “¡Somos trabajadores, no criminales!”.
“Hoy, cerca de 4 mil sindicalistas de la empacadora de carne JBS, en su mayoría inmigrantes, están haciendo historia al declararse en huelga en Greeley, Colorado”, dijo Harris.
Charles se suscribió al Militante para aprender más sobre esto.
Las campañas de los candidatos del PST en 13 ciudades y en Washington, y los esfuerzos para figurar en la boleta electoral en Minnesota, Nueva Jersey y California, son importantes para ampliar el alcance del PST. Solo rompiendo con los demócratas y los republicanos, partidos de los patrones, podrá el pueblo trabajador avanzar hacia la solución de los problemas que enfrenta nuestra clase.
Las campañas electorales se desarrollan paralelamente al esfuerzo por aumentar el número de lectores del Militante y de libros de dirigentes revolucionarios, y para recaudar contribuciones para el Fondo de Lucha del Militante. Del 14 de marzo al 12 de mayo, la meta de miembros del PST y de las Ligas Comunistas en Australia, Canadá y el Reino Unido es vender 1,300 suscripciones al Militante, la misma cantidad de libros y recaudar 165 mil dólares para el Fondo.
John Hawkins, candidato del PST al Senado de Estados Unidos por Ohio, viajó a Shelby, Ohio el 13 de marzo para unirse al piquete del Local 3037 del sindicato de trabajadores del acero USW, en huelga contra ArcelorMittal. “Apoyamos la lucha de los trabajadores para defender su calidad de vida, seguridad y derechos en el trabajo”, dijo Hawkins a Josh Sengstock, capitán del piquete. “La ofensiva bélica de los gobernantes norteamericanos es una extensión de la campaña por doblegar a los trabajadores aquí, en nuestro país”. Sengstock dijo que estaba de acuerdo.
El PST se opone a la guerra de Washington en el Medio Oriente, dijo Hawkins: “Somos el partido de la paz”.
“He oído que el 90% del petróleo destinado a China pasa por el Estrecho de Ormuz o Venezuela”, dijo Sengstock.
“Eso también es cierto para una buena parte de Europa”, dijo Hawkins. “A los capitalistas norteamericanos no les basta con disponer de un suministro abundante de petróleo; también quieren tener bajo su control el suministro de sus competidores. Esta competencia es la causa fundamental de la guerra. Solo nuestra clase —mediante el fortalecimiento de nuestros sindicatos y la construcción de nuestro propio partido revolucionario—puede poner fin a estos conflictos, arrebatándoles el poder de hacer la guerra”.
El 21 de marzo, tras 67 días de huelga, los trabajadores de ArcelorMittal aprobaron un acuerdo, cuyos detalles aún no han sido revelados.
El 18 de marzo, en un piquete organizado por miembros del PST en Cincinnati contra el bloqueo norteamericano a Cuba, Brian Render, que iba camino a casa, se detuvo para sumarse al piquete.
“¿Poner fin al bloqueo a Cuba?”, preguntó Render. “Estoy a favor de eso”.
Después de conversar con Hawkins y otros participantes, Render compró una suscripción al Militante y un ejemplar de Cuba y la guerra de independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde: La caída del último imperio colonial en África de Víctor Dreke. Pidió que le informáramos sobre futuras actividades.
Para participar en las campañas del PST, póngase en contacto con los distribuidores más cercanos a usted.