¡Tropas, buques de EEUU fuera del Medio Oriente!

Fines de Washington son saqueo y explotación

Por Seth Galinsky
4 de mayo de 2026
Fuerzas norteamericanas abordaron y capturaron el M/T Tifani en el Océano Índico el 21 de abril. Washington dice que transportaba petróleo iraní sancionado, extendiendo bloqueo contra Teherán.
U.S. Department of WarFuerzas norteamericanas abordaron y capturaron el M/T Tifani en el Océano Índico el 21 de abril. Washington dice que transportaba petróleo iraní sancionado, extendiendo bloqueo contra Teherán.

El presidente Donald Trump anunció el 21 de abril una prórroga indefinida del alto el fuego entre Washington y Teherán, pero afirmó que continuará el bloqueo norteamericano a buques que intenten entrar y salir de los puertos iraníes. La guerra de Washington viola la soberanía de Irán y tiene como fin reforzar el dominio y el saqueo del Medio Oriente por el imperialismo norteamericano, y frenar los avances de sus rivales, especialmente Beijing.

Los ataques contra Irán no tienen “nada que ver con el pretexto del gobierno estadounidense de estar promoviendo la paz, prosperidad y ‘libertad’ de quienes viven en Irán o en otros lugares de la región”, dice una declaración del Comité Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores emitida el 1 de marzo. “Es un golpe a las aspiraciones de paz de trabajadores y millones de otros oprimidos y explotados en Estados Unidos”.

Washington espera que su brutal bombardeo de Irán, y su bloqueo naval, obliguen a una facción del régimen iraní a volverse más sumisa ante el imperialismo norteamericano, tal como ocurrió en Venezuela después de que las fuerzas de Estados Unidos secuestraran a Nicolás Maduro, el presidente venezolano.

Trump dijo haber extendido el alto el fuego a petición del gobierno de Pakistán —que había mediado en negociaciones anteriores— para dar tiempo al régimen de Teherán, “gravemente fracturado”, a responder a las exigencias de Washington. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica había previamente anunciado que Teherán no asistiría a las conversaciones programadas para el 22 de abril.

Durante la guerra de 40 días, la armada de Teherán fue diezmada, salvo unas pocas pequeñas lanchas rápidas, junto con sus defensas aéreas y su fuerza aérea, y la mayor parte de sus misiles balísticos y el 40% de sus lanzamisiles.

Las amenazas de Teherán han impedido que la mayoría de los buques intenten transitar por el Estrecho de Ormuz, a la vez que el bloqueo norteamericano de buques en puertos iraníes en el golfo de Omán constituye un duro golpe para Teherán.

Barcos iraníes dispararon contra dos buques de bandera india cerca de Omán el 18 de abril. Al día siguiente, marines estadounidenses abordaron un buque de carga iraní en el mar Arábigo tras abrir fuego, impactando su sala de máquinas.

Guerra defensiva de Israel

Israel y Washington no están librando la misma guerra. Israel, un país de apenas 10.2 millones de habitantes que provee a los judíos un incondicional refugio, enfrenta ataques desde todos los frentes por parte de fuerzas aliadas a Teherán que comparten el objetivo de destruirlo. Para Israel, impedir que Teherán posea misiles balísticos y armas nucleares, y derrotar y desmantelar sus fuerzas aliadas, es una cuestión de vida o muerte. Washington no tiene tales preocupaciones.

Aunque los sistemas de defensa de Israel han derribado hasta un 90% de los misiles lanzados por Teherán y Hezbolá, unos 66 misiles, muchos con bombas de racimo que se esparcen sobre una área amplia, han caído en el pequeño país. Más de 7 mil civiles han sido heridos y 20 muertos.

A pesar de los duros golpes que Israel le ha asestado a Hamás desde que llevó a cabo el pogromo del 7 de octubre de 2023, en el que mató a más de 1,200 personas en Israel, el “eje de resistencia” de Teherán, que incluye a Hamás, Hezbolá y las milicias en Iraq creadas por Teherán, todavía miran hacia futuras masacres de judíos.

Surgen de nuevo protestas en Irán

El régimen reaccionario en Irán, severamente debilitado, teme mucho más a la amplia oposición a su dominio que existe entre el pueblo trabajador que a los ataques de Washington. A pesar de la masacre de más de 7 mil manifestantes dos meses antes de que comenzara la guerra, trabajadores y estudiantes universitarios están empezando a organizar nuevas protestas contra el régimen. El inició de la guerra sacó al movimiento de las calles.

El régimen ha arrestado a más de 3,600 personas desde el inicio de la guerra, incluyendo 760 desde el inicio del alto el fuego.

En una declaración el 21 de abril, la agrupación de reos “Martes contra la Pena de Muerte”, la cual había estado organizando huelgas de hambre semanalmente en decenas de cárceles en los últimos dos años, señaló que el régimen ha ejecutado a por lo menos una decena de presos políticos en solo un mes. Trata “desesperadamente de acusar” a los reos políticos de tener “lazos con Israel, para justificar las ejecuciones bajo condiciones de guerra”. Estas “acusaciones infundadas”, dice el grupo, “solo incrementan la indignación pública”.

Una señal del temor y la debilidad del régimen, dice la declaración, es su negativa a entregar a los familiares los restos de los ejecutados. Temen que los funerales se conviertan en protestas.

La Agencia de Noticias del Trabajo iraní, financiada por el gobierno, ha estado publicando reportajes diarios de quejas de trabajadores sobre las alzas de precios, pérdidas de empleos, impago de sueldos y precarias condiciones laborales. El 21 de abril informó que trabajadores contratistas en el yacimiento de gas de Tangeh Bijar dijeron que “desde el inicio de la guerra, todos hemos estado desempleados y no hay noticias de trabajo, y aparentemente ¡nadie se acuerda de nosotros!”

Trabajadores participaron en tres pequeñas protestas la semana pasada. Aspirantes a puestos de maestros se manifestaron frente al Ministerio de Educación en Teherán el 19 de abril para exigir que sean contratados. El Grupo Unitario de Jubilados informó el 21 de abril sobre una protesta de trabajadores cesanteados de la Refinería de Gas de Ilam frente a las oficinas gubernamentales de la provincia.

Los jubilados en Shush en la provincia de Juzestán protestaron contra el atraso en el cumplimiento de un aumento del 60% en salarios y beneficios que les habían prometido.