LOS ANGELES — “Estos cargos son infundados; buscan silenciar a cualquiera que se atreva a alzar la voz, organizarse o exigir justicia”, dijo a la prensa David Huerta, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) de California, tras declararse inocente en su comparecencia en la Corte Federal el 25 de noviembre.
Huerta fue arrestado y acusado por el gobierno federal de “obstrucción a la justicia” mientras protestaba contra una redada de inmigración frente a la fábrica Ambiance Apparel el 6 de junio.
La protesta fue una de las muchas que se produjeron ese mes, cuando decenas de miles de personas salieron a las calles para exigir el cese de redadas y deportaciones, tras la llegada de policías federales de inmigración a comunidades del sur de California.
“Seguiré apoyándolos hasta que cada trabajador y cada familia esté a salvo de las redadas, las separaciones y el miedo, y hasta que nuestros derechos constitucionales estén protegidos”, dijo Huerta el 25 de noviembre.
Los funcionarios federales afirmaron en su acusación que Huerta “estaba provocando” y “gritando” a los agentes federales; que intentó impedir la salida de vehículos de policías federales y que instó a otros manifestantes a sentarse en frente de ellos.
Un video publicado por KPIX TV muestra a Huerta y a otros discutiendo con funcionarios del gobierno. Huerta tenía sus manos en las caderas antes de ser empujado al suelo, levantado por el cuello de la camisa y detenido. Como resultado, Huerta fue hospitalizado.
Miles de personas se unieron a una manifestación del SEIU el 9 de junio para exigir la liberación de Huerta. Fue liberado bajo fianza más tarde ese día.
El gobierno inicialmente acusó a Huerta de un delito grave que podría haber conllevado una sentencia de seis años de cárcel. Pero después el cargo se redujo a un delito menor.
Una declaración en apoyo a Huerta, publicada por SEIU Workers West, afirma: “Esta administración ha usado al ejército contra nuestra propia gente, aterrorizando a comunidades enteras e incluso deteniendo a ciudadanos estadounidenses que ejercen su derecho constitucional a expresarse”. El juicio de Huerta se ha programado para el 20 de enero de 2026.
“El arresto y los cargos contra David Huerta son un ultraje”, dijo al Militante Laura Garza, candidata del Partido Socialista de los Trabajadores a la alcaldía de Los Angeles. “Es importante que el movimiento sindical siga el ejemplo de SEIU y exija el retiro de todos los cargos en su contra”.