¡EEUU manos fuera de Cuba! Apoye protestas contra bloqueo

Divulgue verdad sobre revolución socialista cubana

Por Róger Calero
2 de marzo de 2026
Protesta en Atlanta, 17 de febrero, auspiciada por Partido Socialista de los Trabajadores y Socialistas Democráticos de América exige “¡EE.UU. manos fuera de Cuba!”
Militante/ Marklyn WilsonProtesta en Atlanta, 17 de febrero, auspiciada por Partido Socialista de los Trabajadores y Socialistas Democráticos de América exige “¡EE.UU. manos fuera de Cuba!”

Pueblo y gobierno se organizan en Cuba para defender revolución

Desde finales de enero, cuando Washington impuso un bloqueo al acceso de Cuba al petróleo importado, los gobernantes estadounidenses han intensificado sus esfuerzos por asestar nuevos golpes económicos y políticos al pueblo cubano y su gobierno. Los trabajadores y agricultores de la isla se están organizando para limitar el impacto del bloqueo mientras defienden las conquistas de su revolución socialista.

“Los agricultores han realmente respondido al llamado a mantener la producción”, dijo al Militante Idia Ruiz, directora de Revista ANAP, de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños. “Están usando fertilizantes orgánicos, pesticidas naturales y tracción animal”, añadió. “Pero le es difícil sembrar toda su tierra porque no tienen el combustible ni los insumos necesarios”.

La escasez de combustible causada por el bloqueo norteamericano afecta todos los aspectos de la producción y la vida en Cuba. Poder usar tractores para arar y regar durante las escasas horas cuando hay electricidad y llevar los productos a los mercados son desafíos diarios para los agricultores.

Valiéndose del dominio económico del imperialismo norteamericano, el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva el 29 de enero amenazando con imponer aranceles a todo país que venda o suministre petróleo a Cuba. Hasta el momento, la amenaza ha resultado efectiva, ya que ningún cargamento de petróleo ha llegado a Cuba desde el 9 de enero. Los cubanos ahora enfrentan apagones diarios aún más prolongados, escasez de agua y aumento de precios en los alimentos y el transporte.

“La asfixia económica ha sido un componente central de la política estadounidense hacia Cuba, apuntando a restringir el derecho del pueblo cubano a ejercer su soberanía”, dijo Yuri Gala López, embajador de Cuba ante las Naciones Unidas en un seminario web patrocinado por la coalición organizadora de la Conferencia de Acción para la Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba, programada para el 14 y 15 de marzo en la ciudad de Nueva York.

‘No nos perdonan nuestra rebeldía’

“Les molesta que no pueden con nosotros. No nos perdonan nuestra rebeldía a 90 millas de sus costas”, dijo Yasmani Toirac Laffita, agricultor y miembro de la Cooperativa de Producción Agrícola Waldo Díaz en Güira de Melena, provincia de Artemisa, al diario mexicano La Jornada. “Son odiadores. Y nosotros somos solidarios. A los países les mandamos médicos, no bombas”. Toirac Laffita y otros miembros de la cooperativa pertenecen a la ANAP. Desde su creación en 1961, la ANAP ha desempeñado un papel central en la organización de los pequeños agricultores para defender la revolución socialista que millones de trabajadores y campesinos cubanos hicieron tras derrocar la dictadura de Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959.

“Las amenazas de Washington son totalmente erróneas”, dijo Jessica Wallace (der.), a Susan LaMont, del PST, mientras hacía campaña en Union City, Georgia, 14 de febrero.
Militante/ Marklyn Wilson“Las amenazas de Washington son totalmente erróneas”, dijo Jessica Wallace (der.), a Susan LaMont, del PST, mientras hacía campaña en Union City, Georgia, 14 de febrero.

Derrocaron la explotación y la opresión capitalistas y usaron el poder estatal para servir a los intereses de los trabajadores, no de los antiguos gobernantes capitalistas. Esto es lo que los gobernantes norteamericanos pretenden revertir cuando hablan de un “cambio de régimen” en Cuba.

Como parte de las celebraciones de su 65 aniversario, los miembros de la ANAP están organizando eventos en granjas, escuelas y clínicas médicas en reconocimiento a sus contribuciones a la comunidad, dijo Ruiz. Las cooperativas agrícolas donan regularmente productos a centros infantiles, hogares de ancianos y hogares maternos, ayudando a proteger a los más vulnerables del creciente impacto del bloqueo de Washington. Esa actitud es un sello distintivo de la revolución socialista cubana.

La ANAP nació dos años después de la aprobación de la Primera Ley de Reforma Agraria en 1959. Esta ley nacionalizó millones de hectáreas de grandes plantaciones pertenecientes a capitalistas extranjeros y cubanos, y otorgó títulos de propiedad a familias campesinas sin tierra. Garantizó el derecho de los agricultores a la tierra, acceso a bajos créditos y precios que les brindaran un ingreso digno. La revolución también extendió a los trabajadores del campo el acceso a educación, atención médica, cuidado infantil y otros derechos. En la Cooperativa Aniceto Pérez, los reporteros de La Jornada conocieron a agricultores que participaron, junto a cientos de miles de cubanos y cubanas, en misiones internacionalistas como soldados, maestros y médicos, para apoyar los movimientos de liberación nacional y otras luchas alrededor del mundo.

“Trump está buscando un levantamiento popular contra el gobierno”, dijo a La Jornada Amelia González, presidenta de la Cooperativa Aniceto Pérez en Artemisa.

“En su momento fui a Angola” a finales de los años 80, dijo Lázaro González, uno de los 14 cooperativistas que combatieron en África. Las fuerzas cubanas y angolanas derrotaron al ejército sudafricano invasor y precipitaron la caída del propio régimen del apartheid. Esa experiencia fortaleció la revolución y su defensa, dijo. Es algo que “tiene que ponerlos a pensar [a los imperialistas]. Este no es un pueblo cualquiera”, añadió, y “tenemos preparación combativa real. Cada pueblo tiene que ser capaz de defenderse a sí mismo”.

Imperialistas intensifican sus ataques

Desde la orden ejecutiva del 29 de enero, los gobernantes imperialistas han intensificado su guerra económica y política contra la Revolución Cubana. Los dueños de aerolíneas canadienses se unieron a la ofensiva suspendiendo los vuelos a la isla. La decisión asesta un duro golpe a la industria turística cubana; una importante fuente de divisas necesarias para cubrir la compra de productos básicos.

Cediendo ante la administración Trump, el gobierno de Guatemala anunció el 10 de febrero que cesará un programa que ha facilitado médicos cubanos para el sistema de salud del país durante casi tres décadas. El gobierno estadounidense afirma falsamente que el programa médico explota a los trabajadores médicos cubanos mediante trabajo forzado y que priva al pueblo cubano de atención médica esencial.

No hay nada más lejos de la verdad. Desde los primeros años de la revolución, médicos y enfermeros cubanos han participado en misiones internacionalistas voluntarias en toda América Latina, África y el Pacífico, brindando atención médica en las zonas rurales más remotas o en los barrios urbanos más pobres. Cuba también ha formado gratuitamente a miles de médicos de estos países para facilitar el acceso a la atención médica a las poblaciones desatendidas.

La salud pública es una de las conquistas sociales de la revolución más afectada por la guerra económica que Washington ha librado contra el pueblo cubano durante casi siete décadas. El reciente endurecimiento de las sanciones ha planteado nuevos desafíos para la atención a los pacientes, el suministro eléctrico a hospitales y clínicas, y el transporte del personal.

Para mitigar la situación, las autoridades de salud y transporte están colaborando con las cooperativas de taxis, que se ofrecen como voluntarios para trasladar a pacientes que necesitan cuidados críticos, como diálisis, para su tratamiento diario. El ministerio de salud también está asignando a los médicos y enfermeros a centros más cerca de sus hogares y está enviando brigadas médicas a zonas más remotas.