MINNEAPOLIS — Kevin Dwire, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores al Senado por Minnesota, llamó a los trabajadores y los sindicatos a pronunciarse en contra de la amplia operación de espionaje, investigación y acusaciones del gobierno revelada recientemente. El candidato del PST habló en un concurrido programa del Militant Labor Forum aquí el 22 de agosto.
Un artículo del Minnesota Star Tribune del 13 de agosto, titulado “Agentes federales vigilaron a sindicatos de Minnesota en búsqueda de caso de conspiración de Antifa”, detalló cómo agentes del Departamento de Seguridad Nacional habían puesto en la mira a sindicatos y personas que protestaban contra las redadas, detenciones y deportaciones de inmigrantes realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Es necesario responder y combatir este ataque al derecho constitucional de libertad de expresión y asociación, dijo Dwire. El gobierno está llevando a cabo una operación similar de espionaje y difamación contra opositores de la guerra económica y política de los gobernantes estadounidenses contra Cuba, señaló. Fox News informó que agentes federales están considerando presentar cargos contra defensores de la soberanía cubana por supuestas violaciones de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros.
Entre los sindicatos afectados por la operación de espionaje federal —denominada “Operación Maestro de Marionetas”— se encuentran la AFL-CIO de Minnesota, la Federación de Educadores de Minneapolis y secciones locales del sindicato de Trabajadores de la Comunicación de América (CWA) y del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU).
El PST hace un llamado a sindicalistas y a defensores de los derechos políticos para que se unan y denuncien este ataque, independientemente de sus opiniones políticas sobre otras cuestiones.
Los sindicatos de la zona han jugado un papel clave en la movilización de miles de personas mediante acciones callejeras bien organizadas que han contribuido a reducir las redadas y detenciones de ICE.
Agentes gubernamentales encubiertos y haciéndose pasar por activistas, espiaron y grabaron reuniones en el edificio del United Labor Centre en Minneapolis, en Loring Park, en la biblioteca del parque Augsburg y en varias iglesias, según informó el Minnesota Reformer.
Los agentes anotaron los números de matrícula de vehículos de personas que participaron en una reunión de manifestantes contra ICE en la iglesia luterana Príncipe de la Paz, en Roseville. Posteriormente, los agentes elaboraron un expediente que incluía los nombres, fotografías, direcciones de los participantes e información laboral de sus familiares.
El Departamento de Justicia presentó cargos contra 15 manifestantes opositores de ICE, alegando que ellos, junto con algunos sindicatos de Minnesota y otras organizaciones, formaban parte de una conspiración de Antifa para financiar el terrorismo interno.
Ante un gran jurado, el Departamento de Justicia mostró un diagrama argumentando que importantes sindicatos estaban vinculados a la “conspiración” que constituía el núcleo del caso.
Kevin Riach, abogado defensor de uno de los imputados, dijo a los medios que los documentos del gobierno que había examinado revelaban que un agente encubierto había asistido a una reunión del grupo ecologista Movimiento Amanecer y encontró que el grupo se centraba en protestas “pacíficas”. Ante esto, el agente se ofreció a fabricar objetos para usarlos en protestas de “acción más directa”.
El Departamento de Seguridad Nacional está exigiendo los libros de contabilidad a la AFL-CIO de Minnesota, a la Federación de Educadores de Minneapolis, a la Asociación de Empleados Profesionales de Minnesota y al SEIU. “La AFL-CIO de Minnesota y varios de nuestros sindicatos afiliados están siendo objeto de ataques simplemente porque el movimiento sindical de nuestro estado se mantuvo firme en solidaridad con nuestros miembros sindicalistas inmigrantes y vecinos”, dijo a la prensa Bernie Burnham, presidente de la AFL-CIO de Minnesota.
Las 15 personas imputadas enfrentan cargos por delitos federales, entre ellos conspiración para obstaculizar a un funcionario federal, múltiples cargos de acoso interestatal, intimidación interestatal, incitación a cometer un delito violento, agresión contra un funcionario federal, destrucción de propiedad gubernamental y comisión de actos violentos contra personal del ICE. Los acusados están impugnando los cargos.
“El Departamento de Justicia está intentando convertir en crimen la participación cívica de las personas y silenciar a quienes alzaron la voz” contra el ICE, afirmó la Junta Directiva de la Asociación de Enfermeras de Minnesota en un comunicado emitido el 17 de junio, un día después de que se anunciaran las imputaciones.
Kia Lor, una inmigrante hmong originaria de Laos, se unió a Dwire en la tribuna. Su hijo Xue, de 48 años, fue detenido por ICE el pasado mes de diciembre y permanece en un centro de detención, amenazado con ser deportado a Laos, país que dejó cuando era bebé.
Lor explicó que, tras la guerra de Vietnam, ella y otras mujeres hmong cuyos padres y esposos habían luchado junto a las fuerzas estadounidenses, huyeron de las represalias de los soldados del Pathet Lao. A los 14 años, cruzó nadando el río Mekong con el pequeño Xue a la espalda y terminó en un campo de refugiados en Tailandia. Se estableció en Minnesota en los años 80, donde obtuvo el estatus de refugiada.
La fuente de ingreso de Lor, quien administra un puesto de té y hierbas en el complejo Hmong Village de St. Paul, y de otros pequeños vendedores de la zona, fue afectada por el operativo de ICE.
“La campaña de los gobernantes estadounidenses contra los trabajadores inmigrantes ocurre en medio de la creciente crisis económica mundial y la intensificación de la competencia entre las varias potencias imperialistas y capitalistas”, dijo Dwire. “Esto las impulsa a reducir los salarios y empeorar las condiciones laborales de los trabajadores aquí, y a enfrentar a los trabajadores nacidos en el país con los inmigrantes, buscando crear un estrato marginado de super explotados. Las acciones masivas contra la Operación Metro Surge ayudaron a unir a los trabajadores, sentando un ejemplo importante”.
La campaña de Dwire aboga por una lucha liderada por los sindicatos por una amnistía de todos los inmigrantes en Estados Unidos a fin de ayudar a unir a la clase trabajadora. Dwire comprometió a su campaña a denunciar y combatir los ataques del gobierno contra las libertades constitucionales.
En el acto se recaudaron 225 dólares para ayudar a cubrir los gastos legales de Xue Lor.