¡Luchar por amnistía para los inmigrantes!

Crecen las protestas contra las deportaciones

Por Edwin Fruit
16 de febrero de 2026
Miles participaron el 23 de enero en protestas por todo el país contra ataques de ICE a inmigrantes. Arriba, marcha auspiciada por sindicatos en Minneapolis sentó ejemplo de disciplina.
Militante/Gabby ProsserMiles participaron el 23 de enero en protestas por todo el país contra ataques de ICE a inmigrantes. Arriba, marcha auspiciada por sindicatos en Minneapolis sentó ejemplo de disciplina.

Sindicatos ayudan a promover protestas en Minneapolis

MINNEAPOLIS — En la última semana de enero sindicalistas, estudiantes y otros, marcharon en todo el país en defensa del derecho de los inmigrantes a vivir y trabajar en Estados Unidos, y en contra de las detenciones y deportaciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota.

Muchos que creyeron que las redadas de inmigración estarían dirigidas contra criminales violentos, ahora ven que ICE está persiguiendo a sus compañeros de trabajo y vecinos.

En Minneapolis, las manifestaciones han exigido el retiro de agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza de Minnesota. Miles marcharon el 30 de enero, luego de que agentes del gobierno mataron al enfermero Alex Pretti. La marcha de Minneapolis fue convocada por grupos de la Universidad de Minnesota y Stand With Minnesota. Ese mismo día hubo cientos de manifestaciones de solidaridad en todo el país.

Ante las protestas, Trump ordenó el reemplazo de Gregory Bovino, director de la Operación Metro Surge de ICE, por Tom Homan, su jefe. Los dos agentes de ICE que dispararon contra Pretti han sido suspendidos de sus funciones y están bajo investigación. Trump prometió “calmar” la situación.

Pero agentes del gobierno siguen patrullando la zona metropolitana de Minneapolis y St. Paul, y un memorando del ICE afirma que tienen amplios poderes para entrar en los hogares sin necesitar una orden judicial.

Obreros lideran lucha por amnistía

En un programa del Militant Labor Forum el 31 de enero, Helen Meyers, del Partido Socialista de los Trabajadores, habló sobre el camino a seguir.

“Nuestro punto de partida es siempre cómo impulsar los intereses de la clase trabajadora”, afirmó. “Nos oponemos a la Operación Metro Surge de ICE, pero, más importante aun, promovemos una estrategia para defender a los trabajadores inmigrantes, unificar a la clase trabajadora y fortalecer la capacidad de los sindicatos para hacer frente a los ataques de los patrones y su gobierno. Luchamos para construir un movimiento de millones que exija amnistía para todos los trabajadores indocumentados en Estados Unidos”, dijo Meyers.

“En este proceso, nos oponemos a las acciones de quienes buscan provocar confrontaciones con agentes federales armados”, dijo Meyers. “Estas solo conducen a dos cosas: poner en peligro a todos los participantes y crear obstáculos a la participación de inmigrantes y otros trabajadores”.

Meyers dijo que la lucha por amnistía debe ser liderada por el movimiento obrero. “Es una cuestión de vida o muerte para los sindicatos. Acciones como las que los sindicatos ayudaron a organizar el 20 de diciembre y el 23 de enero, disciplinadas y pacíficas, señalan el camino de avance para involucrar a más y más trabajadores, con o sin papeles”, dijo.

La clase capitalista estadounidense no quiere deportar a 11 millones de trabajadores indocumentados, dijo. Los necesitan en la agricultura, atención médica, plantas empacadoras, construcción y otros sectores. El objetivo de los gobernantes es infundir miedo para que estos trabajadores sigan trabajando por salarios más bajos y en peores condiciones, y luego utilizar esto para reducir los salarios de todos los trabajadores y debilitar nuestra capacidad de lucha.

Único camino realista de avance

Meyers dijo que la lucha por amnistía no es utópica. En 1986 se logró una amnistía durante la administración de Ronald Reagan que permitió estatus legal a casi 3 millones de inmigrantes.

Una lucha con liderazgo sindical por amnistía para todos los trabajadores inmigrantes en Estados Unidos tendría hoy un alcance mucho mayor y fortalecería enormemente a toda la clase trabajadora.

Meyers concluyó diciendo que mientras vivamos bajo el dominio capitalista los patrones seguirán atacando a la clase trabajadora. Para poner fin a esto, los trabajadores deben organizarse para tomar el poder político en sus propias manos. Y eso requiere un partido revolucionario como el que está construyendo el Partido Socialista de los Trabajadores.

Durante un animado debate, Chris Pennock, trabajador postal y miembro de la Asociación Nacional de Carteros, describió cómo su sindicato había auspiciado una protesta contra el uso del estacionamiento de la oficina de correos por agentes de ICE para sus operativos. Dijo que hay un debate en su centro laboral sobre si el sindicato debería tomar una posición frente a cuestiones sociales, como la inmigración, o limitarse a tratar asuntos laborales.

Meyers dijo que una pregunta que le hacen es sobre el derecho de Alex Pretti a legalmente portar un arma en una protesta. El PST apoya el derecho constitucional a portar armas, pero eso no tiene nada que ver con lo que es prudente hacer en una manifestación. Si enfrentas a agentes federales armados mientras portas un arma, pones en peligro tu vida y la de quienes te rodean.

Ella citó el ejemplo de las huelgas de los camioneros en 1934 en Minneapolis. Farrell Dobbs, dirigente del PST y de estas huelgas, explica en el libro Rebelión Teamster, cómo después de que dos Teamsters fueron brutalmente asesinados por la policía de Minneapolis, los trabajadores quisieron armarse para asistir a piquetes.

El sindicato decidió desarmar a los huelguistas antes de permitirles participar en piquetes. De no hacerlo, explicó, se podría haber provocado una situación en que agentes del gobierno hubieran atacado a los huelguistas, incluso recurriendo a las tropas federales, para reprimirlos.

El mayor problema en Minneapolis hoy, es la falta de un liderazgo que promueva estas perspectivas, dijo Meyers. Simplemente exigir el “retiro de ICE” u organizar enfrentamientos, no logrará que los trabajadores inmigrantes salgan de sus casas ni fortalecerá el movimiento obrero. Esto requerirá una lucha política más decisiva: una lucha popular por la amnistía, liderada por la clase trabajadora.