Miles de huelguistas protestan en JBS en Greeley, ganan solidaridad

Por Betsey Stone
13 de abril de 2026
Reunión de miles de huelguistas, en su mayoría inmigrantes, miembros del sindicato UFCW en JBS en Greeley, Colorado, una de las procesadoras de carne más grandes de EE.UU.
UFCW Local 7Reunión de miles de huelguistas, en su mayoría inmigrantes, miembros del sindicato UFCW en JBS en Greeley, Colorado, una de las procesadoras de carne más grandes de EE.UU.

GREELEY, Colorado — Mientras los 3,800 trabajadores de la planta empacadora de JBS en esta localidad cumplen su tercera semana de huelga, la empresa se niega a oír sus justas demandas.

Más de mil huelguistas participan en las líneas de piquetes frente a la planta en los dos turnos. La gran mayoría son inmigrantes, y en los piquetes se hablan 57 idiomas. Corean consignas, escuchan música en diferentes idiomas y bailan. Para casi todos los miembros del Local 7 del sindicato de la industria alimenticia UFCW esta es su primera huelga.

Los trabajadores están luchando contra los abusos cometidos durante décadas por la empresa brasileña JBS, la mayor productora de carne de res y cerdo del mundo. Para mantener la explotación, la empresa fomenta divisiones entre los empleados basadas en la nacionalidad y el idioma. Los trabajadores han desafiado en la corte la contratación de trabajadores inmigrantes de África y Haití bajo falsas promesas y vivienda inadecuada.

Las demandas sindicales incluyen un aumento salarial a la par de la inflación, y que la empresa cese de descontar del sueldo de los trabajadores el costo de los equipos de protección cuando se desgastan o hay que reemplazarlos. Los delantales de malla metálica que deben usar pueden costar mil dólares o más.

María Reyes dijo al Militante en el piquete el 25 de marzo que ha trabajado en JBS por 37 años y que una de sus manos está lisiada debido a los movimientos repetitivos. “Ahora estoy haciendo tareas ligeras”, dijo, “pero estoy aquí por mis compañeros de trabajo. La línea de producción corre más rápido que antes”.

“Mucha gente aquí tiene los dedos deformados”, agregó Solange, quien ha trabajado por casi siete años en la planta.

José Hernández dijo al Militante: “Les importa más el ganado que los trabajadores”. Describió las condiciones atestadas durante la epidemia de COVID-19, que propagaron la enfermedad en la planta. Seis trabajadores de JBS murieron de COVID.

Los trabajadores dicen que cuando aceleran la línea completan el trabajo en menos de ocho horas. Luego los mandan a la casa, reduciendo así su salario.

La cuestión más importante para Viviana Loya: “Queremos que nos traten como seres humanos”.

Lucha gestándose desde hace mucho

“Esta lucha se ha estado gestando durante mucho tiempo”, dijo Kim Cordova, presidenta del Local 7, al Militante. “Es algo muy arraigado”. Cordova participó en la lucha para sindicalizar la planta a principios de los años 90 y fue representante sindical en 2006, cuando la policía de inmigración hizo una redada en la planta.

Luce, conductor de Uber y exempleado de JBS, originario de Haití, dijo que en el segundo turno, donde trabajan los haitianos, la línea corre más rápido que en el primer turno. Se unió al piquete en solidaridad con la huelga. “Tengo que apoyar a mis compatriotas”, dijo.

JBS dice que las demandas del Local 7 son irrazonables y le pagó a Google para que un comunicado de la empresa aparezca primero cuando se busca información sobre la huelga. La empresa insiste que el Local 7 debería aceptar los términos del contrato nacional firmado por la UFCW en 2025, que abarca a otras plantas de JBS.

Cordova señala que la mayoría de las comunidades donde los trabajadores aceptaron el contrato nacional tienen un costo de vida más bajo que Greeley, sede de la Universidad del Norte de Colorado y a una hora de Denver.

El sindicato internacional UFCW apoya la huelga y sus dirigentes se han unido a los trabajadores en el piquete.

La sección de negocios del Greeley Tribune del 29 de marzo publicó el titular: “JBS registra 2 mil millones de dólares en ingresos netos en 2025”. Sin embargo, JBS ofrece a los trabajadores un aumento salarial anual inferior al 2%, la mitad de la tasa de inflación actual.

Eben, originario de la República Democrática del Congo, lleva 13 años trabajando en la planta. “Cuando empecé, con un cheque podía pagar el alquiler. Ahora, los nuevos empleados necesitan tres”.

¡Apoya la huelga!

El local 401 de la UFCW en la provincia de Alberta, Canadá, “apoya a nuestros hermanos y hermanas en Greeley, y sabemos que cuando los trabajadores se unen más allá de las fronteras, juntos somos más fuertes”, dijo Thomas Hesse, presidente del Local 401, el 20 de marzo. Miembros del local 431 del UFCW en la planta de JBS en Beardstown, Illinois, han visitado el piquete.

“Cuando se ataca a los trabajadores migrantes, se ataca a todos los trabajadores”, escribieron los dirigentes del Sindicato de Panaderos, Trabajadores de la Alimentación y Afines del Reino Unido en una carta. “En nombre de todos los trabajadores del sector alimenticio de todo el Reino Unido, reconocemos su valentía”. La federación sindical brasileña CSP-Conlutas envió un video de solidaridad. Trabajadores y representantes de otros sindicatos de la región se han sumado a la línea de piquete.

¡Corre la voz! Se necesita más solidaridad para esta lucha. Para contribuir al fondo de los huelguistas de JBS, visite: https://my.cheddarup.com/c/solidarity-fund-for-striking-jbs-workers/items

Puede enviar mensajes de solidaridad a UFCW Local 7, 1006 9th Ave., Greeley, CO 80631 o a union@ufcw7.com.

¡Venga y únase a la línea de piquete!