Apoye lucha de los Teamsters contra cierre patronal de Cargill

Por Mary Martin
10 de agosto de 2026

FORT MORGAN, Colorado — Los miembros del Local 455 del sindicato Teamsters continúan sus líneas de piquetes para exigir un aumento salarial justo y protestar contra el cierre patronal en el matadero de Cargill en esta ciudad.

El cierre patronal, que afecta a 1,700 trabajadores, comenzó el 20 de mayo después que los sindicalistas votaron en contra de la “última y mejor” oferta de la compañía, que consistía en un aumento de 2.15 dólares por hora durante cinco años; un aumento promedio de tan solo 43 centavos por hora al año. La compañía no ha cedido desde entonces.

Cargill es el mayor cliente de servicios de agua y electricidad de Fort Morgan. Brent Nation, el administrador municipal, advirtió que podrían haber cesantías de empleados municipales si el cierre patronal continúa.

La compañía es la corporación privada más grande de Estados Unidos por ingresos, con más de 155 mil empleados en 70 países. Su ingreso anual: 154 mil millones de dólares.

El rebaño vacuno de Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo en 75 años, lo que ha provocado un aumento en el precio de la carne de res. Cargill dice que el cierre patronal y la falta de producción le están costando muy caro. Pero no parece tener prisa por llegar a un acuerdo.

“Llevamos dos meses de cierre patronal”, dijo Servando Payan, representante sindical del Local 455 al Militante el 15 de julio. “Nos mantenemos firmes y exigimos a Cargill un salario justo. Tenemos buenas relaciones con los negocios locales y la gente de esta comunidad de la que somos parte.

Los trabajadores de Cargill ni siquiera pueden costearse los productos que fabrican, como la carne molida, que es un alimento básico para muchos trabajadores.

“Me duele ver a alguien sin trabajo, pero estoy orgulloso de nuestros miembros y de otros que están resistiendo”, afirmó.

“Nuestros miembros han estado y siguen dispuestos a volver a la mesa de negociaciones para llegar a un acuerdo con Cargill por un salario justo”, dijo Payan.

“Apoyamos a los maestros cuando se declararon en huelga, y se han unido a nuestros piquetes. Todos los que vienen a mostrar su apoyo son bienvenidos”, dijo.

Payan comentó que un grupo de ferroviarios jubilados se había sumado a las líneas de piquetes la semana anterior, trayendo mensajes de solidaridad de sindicatos ferroviarios y de otros locales sindicales de Nebraska y Colorado.

Payan se alegró cuando esta reportera le contó cómo los trabajadores de la planta procesadora JBS de Denver y de la panadería industrial King Soopers habían respondido el día anterior con interés y apoyo a los huelguistas de Cargill cuando ella les mostró los reportajes del Militante.

“No había oído hablar de este cierre patronal, pero no me sorprende. Parece que la empresa estaba esperando una oportunidad y una excusa para cerrar la producción”, me dijo Todd Gilliam, miembro del Local 1 del Sindicato de Ingenieros Operadores y delegado sindical en King Soopers. Él compró un ejemplar del Militante y dio una contribución para el sindicato Teamsters. “Todos tenemos que hacer lo que podamos para apoyar los sindicatos”.

Entregamos a Payan esa contribución y otras que habíamos recibido de los trabajadores para el fondo de compensación por el cierre patronal de los Teamsters.

El equipo de reporteros lo formábamos Joel Britton y yo, miembros del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), y Joe Young, miembro de la Liga Comunista de Canadá.

Desafíos migratorios

Un tema importante de debate fue el reciente fallo de la Corte Suprema confirmando la autoridad del presidente de anular el Estatus de Protección Temporal (TPS) para millones de trabajadores haitianos y otros inmigrantes en este país. Hay cientos de haitianos y otros inmigrantes trabajando en las tres grandes plantas empacadoras de la zona.

Payan nos dijo que el sindicato se mantiene alerta ante posibles inspecciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y que, hasta la fecha, no han tenido problemas con ICE en las líneas de piquetes. Comentó que a principios de este año funcionarios de Cargill comunicaron al sindicato que no permitirían que agentes de ICE entraran a la planta e interrumpieran la producción. Pero dejaron claro que, una vez que los trabajadores salieran, lo que ocurriera en el estacionamiento o en cualquier otro lugar no era asunto de la empresa.

Muchos trabajadores nacidos en Estados Unidos con los que hablamos dijeron que apoyaban el derecho de los trabajadores inmigrantes a quedarse y trabajar aquí. Dijeron que han llegado a conocerlos a ellos y a sus familias.

Cassandra Jackson, con seis años de experiencia en Cargill limpiando hígados, es afroamericana e indígena americana. Cree que sus compañeros de trabajo originarios de otros países “tienen derecho a buscar una vida mejor”.

Un trabajador en Cargill, oriundo de Haití llamado Wilson, habló en criollo haitiano con Jean Luc Duval, un partidario del PST que nos acompañó desde Detroit. “No tuvimos más remedio que venir aquí. La situación política en Haití es tal que no podemos vivir allí”, dijo. “Yo era maestro en Haití y dirigía una pequeña escuela. Me vi obligado a cerrarla y a irme por mi seguridad. Tengo una solicitud de asilo pendiente, que se supone que me ayudará a extender mi estancia aquí”.

Ethmane Kane, otro trabajador de Cargill, es originario de Mauritania. Habló en francés con Duval y Joe Young, candidato por la Liga Comunista en Montreal.

“Me deportaron de Mauritania a un campo de refugiados en Senegal cuando joven. He pasado por diez países en mi camino a este”, dijo Kane. “Soy un artista revolucionario y compongo canciones sobre la libertad. Al menos en este país tengo libertad de expresión”.

¿Cuál es el camino a seguir?

Nos invitó a su apartamento, donde se reunieron media docena de trabajadores de Mauritania para continuar la conversación y examinar algunos de los libros de dirigentes del PST y otros revolucionarios que habíamos traído. Nos enteramos de que muchos trabajadores de Mauritania hablan francés, pero no saben leerlo.

“Somos de la República Islámica de Mauritania. No fuimos a la escuela, fuimos a trabajar”, dijo un trabajador.

Kane compró Somos herederos de las revoluciones del mundo de Thomas Sankara, quien lideró la revolución popular en Burkina Faso entre 1983 y 1987. Era el primer libro que había comprado en su vida.

Kane mostró algunas de sus canciones en el teléfono, incluyendo una en homenaje a los líderes revolucionarios africanos Patrice Lumumba, Sankara y Amílcar Cabral, líder de la lucha por la independencia en Guinea-Bissau y Cabo Verde. Les mostramos el nuevo libro de Pathfinder, del dirigente revolucionario cubano Víctor Dreke, titulado Cuba y la guerra de independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde: La caída del último imperio colonial en África.

Explicamos que el Partido Socialista de los Trabajadores exige amnistía para todos los trabajadores indocumentados en Estados Unidos; crucial para unir a la clase trabajadora.

Nos informaron que el gobierno está construyendo un nuevo centro de detención de ICE en Hudson, entre la planta empacadora de JBS en Greeley y Cargill. Será el segundo centro de detención de ICE en esta región.

¡Los trabajadores del Local 455 del sindicato Teamsters en Cargill que se encuentran en huelga necesitan su apoyo! Comuníquese con ellos en 423 Main Street, Fort Morgan, CO 80701. Teléfono: (970) 867-7311, Fax: (970) 542-9596, para averiguar cómo puede ayudar. ¡Difunda la información!

Joel Britton, de Oakland, contribuyó a este artículo.