Ramiro Valdés, líder de Revolución Cubana, asaltante de cuartel Moncada

Por Roy Landersen
10 de agosto de 2026

Ramiro Valdés Menéndez, uno de los combatientes del Moncada y veterano dirigente central de la Revolución Cubana, falleció el 21 de junio en La Habana.

En 1952, Valdés —que aún no había cumplido los 20 años y trabajaba como ayudante de camioneros que transportaban caña de azúcar— escuchó en la radio al joven abogado Fidel Castro denunciando el golpe de estado perpetrado por Fulgencio Batista. Entró en contacto con Castro y se ofreció a unirse como voluntario a la lucha por derrocar la dictadura. Aprendió a actuar de manera disciplinada y políticamente eficaz, y fue seleccionado por Castro para participar en el asalto al cuartel del Moncada el 26 de julio de 1953.

Tras ser liberado de la prisión en 1955, Valdés se exilió en México junto a Castro. Desde allí formó parte de los 82 hombres que en 1956 partieron a Cuba a bordo del yate Granma para reanudar la insurrección. Luego del ataque sorpresa de las tropas de Batista al desembarcar, fue uno de los 12 sobrevivientes que lograron llegar a la Sierra Maestra para continuar la lucha, ahora como Ejército Rebelde.

Combatió como segundo comandante junto a Ernesto Che Guevara, el líder revolucionario de origen argentino, en la decisiva batalla de Santa Clara, tras la cual Batista huyó del país el 1 de enero de 1959.

Valdés ocupó el cargo de vicepresidente de Cuba y mereció el honor de ser nombrado Comandante de la Revolución. Durante décadas fue ministro del Interior, responsable de la seguridad de Cuba.

Convertirse en revolucionario “no es una carrera que se estudia”, solía decir. “Uno se hace revolucionario porque se rebela, porque se niega a aceptar las condiciones de vida que afronta”, inspirándose en la historia y en aquellos que lo precedieron.