HAIFA, Israel — La segunda conferencia internacional sobre Antisemitismo Contemporáneo se celebró aquí del 7 al 9 de julio, auspiciada por el Centro Elizabeth y Tony Comper para Estudios de Antisemitismo y Racismo de la Universidad de Haifa.
Fue copatrocinada por el Centro de Estudios sobre el Holocausto y Derechos Humanos del Gratz College en Pennsylvania, el Instituto para Estudios de Antisemitismo Contemporáneo de la Universidad de Indiana, y por el Centro de Londres para Estudios de Antisemitismo Contemporáneo, que auspició el primer encuentro el año pasado en el Reino Unido. (Ver Militant del 5 de mayo de 2025).
A lo largo de tres días, 220 conferencistas presentaron ponencias en persona en decenas de paneles, y otros en línea. Las delegaciones más numerosas fueron las de Israel, Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania. Más de 550 personas de 20 países participaron tanto en persona como en línea.
Entre los ponentes destacados figuraban Bernard-Henri Lévy, escritor y cineasta francés, Deborah Lipstadt, Enviada Especial para Monitorear y Combatir el Antisemitismo en la administración de Joe Biden, Dina Porat, del museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén, y Natan Sharansky, conocido político israelí, opositor del régimen estalinista que estuvo encarcelado en la Unión Soviética, y actual presidente del Instituto para Estudios de Antisemitismo Global y Políticas Públicas.
La conferencia anunció la creación de la Asociación de Estudios sobre Antisemitismo Contemporáneo (CASA, por sus siglas en inglés), una iniciativa impulsada por David Barak-Gorodetsky, del Centro Comper, David Hirsh, director académico y ejecutivo del Centro de Londres, y Ayal Feinberg, director del Centro de Estudios sobre el Holocausto, del Gratz College.
En los paneles, los conferencistas partieron reiteradamente de la realidad ineludible de que el pogromo de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que fueron masacrados 1,200 judíos israelíes y otros, miles resultaron heridos y 251 fueron tomados como rehenes, marcó un punto de inflexión en la política mundial.
Los panelistas describieron su experiencia personal a partir de entonces como víctimas de la llamada “cultura de la cancelación” por ser judíos, sufriendo boicots y, en algunos casos, despido de su empleo. Muchos hablaron sobre cómo las crisis e inestabilidades económicas y sociales del mundo actual están estimulando un aumento acelerado del odio hacia los judíos, y cómo esto no solo afecta a la comunidad judía.
Hirsh ha escrito sobre como el odio antijudío ha ido en aumento durante dos décadas, pero desde el 7 de octubre, “muchos judíos en el Reino Unido han experimentado un cambio cultural”. El propio Hirsh ha sido blanco de un vil odio antisemita en Goldsmiths, Universidad de Londres, donde es profesor.
Sin embargo, muchos en el ámbito académico desestiman el estudio de la realidad actual por considerarlo un campo “poco riguroso”, o bien se retraen debido a susceptibilidades políticas, dijo Jacob Dallal, organizador de la conferencia y director ejecutivo del Centro Comper.
‘No Más Silenciado’
Cochav Elkayam-Levy, fundadora y presidenta de la Comisión Civil sobre Crímenes de Hamás del 7 de Octubre Contra Mujeres y Niños, habló sobre el informe de la comisión titulado “Silenced No More” (No más silenciado), publicado recientemente. El documento de 300 páginas incluye pruebas documentadas de los crímenes cometidos ese día, entre ellos el “infierno sexual vivido por los rehenes”.
El 7 de octubre no fue solo una atrocidad, dijo Elkayam-Levy; “fue una crisis de la verdad. Tuvimos que inventar nuevas palabras, como “violencia sexual de carácter genocida”, para describir lo que le hicieron a familias enteras. Los videos de Hamás abrieron una ventana al infierno. Estamos poniendo ‘Silenced No More’ a disposición de todos. Utilícenlo”.
Hubo paneles donde se debatió la negación del Holocausto y los Protocolos de los Sabios de Sion, esa notoria falsificación antisemita publicada por primera vez en 1903 en la Rusia zarista, que pretendía detallar un complot judío para dominar el mundo.
En un panel sobre la vergonzosa historia de las falsas acusaciones de “genocidio” contra Israel, Gerald Steinberg, de la Universidad Bar-Ilan de Israel, señaló cómo “esta afirmación surgió inicialmente como parte del antisemitismo soviético en los años 50”.
Otros paneles focalizaron en lo que se describió como el “antisemitismo insidioso” de las Naciones Unidas y organizaciones mal denominadas de “derechos humanos”, y de organismos no gubernamentales. Hubo paneles sobre antisemitismo y deporte a raíz de la “caza de judíos” en Ámsterdam en noviembre de 2024, así como sobre la prohibición para aficionados del equipo de fútbol Maccabi Tel Aviv de asistir a un partido europeo de su equipo en Birmingham, Inglaterra en octubre de 2025.
Hubo sesiones sobre diferentes países, desde Norteamérica hasta Europa, Asia y América Latina. Una destacó la intervención de Yang Meng, profesora de un curso sobre civilización hebrea en la Universidad de Pekín, quien describió el marcado aumento del antisemitismo en China desde el 7 de octubre. Yang comentó que solo había podido publicar sus trabajos en inglés, y no en chino.
Jonathan Silberman, de Pathfinder Books en el Reino Unido y dirigente de la Liga Comunista de ese país, habló sobre “La política del Reino Unido en el Medio Oriente: Defender los intereses británicos, no a los judíos”.
Hubo animadas discusiones alrededor de la mesa de libros de Pathfinder, que permaneció abierta durante toda la conferencia. Muchas personas atraídas por la mesa comentaron cómo el antisemitismo se ha convertido en una bandera tanto de “la derecha” como de “la izquierda” —un tema recurrente en la conferencia— y expresaron su satisfacción al ver a comunistas defendiendo la existencia de Israel. Algunos manifestaron su preocupación por una “alianza roja, parda y verde”: una convergencia de fuerzas políticas de la izquierda radical (“rojos”), de extrema derecha o ultranacionalistas (“pardos”) y de fuerzas islamistas radicales y “verdes”, supuestamente antiimperialistas”.
“No sabía que había gente como ustedes”, dijo Tomer Udi, estudiante de doctorado de la Universidad de Haifa, a los voluntarios que atendían la mesa. “Eso debe saberse en Israel”. Fue un comentario frecuente dirigido a los voluntarios, miembros del Partido Socialista de los Trabajadores en Estados Unidos y de las Ligas Comunistas en Australia y el Reino Unido.
Los voluntarios explicaron que la lucha contra el odio a los judíos es una cuestión internacional, una cuestión obrera y además una cuestión nacional, tanto en el Medio Oriente como a nivel mundial.
Se vendieron 39 ejemplares de La lucha contra el odio antijudío y los pogromos en la época imperialista: Lo que está en juego para la clase trabajadora internacional, con artículos de V.I. Lenin, León Trotsky y los dirigentes del PST James P. Cannon, Farrell Dobbs, Jack Barnes y Dave Prince. Se vendieron otros 25 libros, entre ellos Malcolm X, la liberación de los negros y el camino al poder obrero, de Barnes, y obras sobre la Revolución Cubana. Cinco participantes se suscribieron al periódico el Militante.
Los dirigentes de CASA anunciaron que estas conferencias ahora se celebrarán anualmente. David Hirsh dijo al Militante que la conferencia del próximo año tendrá lugar en la universidad Gratz, cerca de Filadelfia, y la de 2028 en Londres.

