DECLARACIÓN PST

‘Romper con el bipartidismo, forjemos un partido obrero’

25 de noviembre de 2019

La siguiente declaración fue emitida el 6 de noviembre por Malcolm Jarrett, el candidato del Partido Socialista de los Trabajadores para el concejo municipal de Pittsburgh en 2019.

Los gobernantes capitalistas usan su juego bipartidista para tratar de mantener a los trabajadores en la trampa de tener que escoger al candidato “menos malo” que el del otro partido de los patrones.

Mi partido dice que los trabajadores necesitan romper con esta política del menos malo. Necesitamos nuestro propio partido, un partido obrero, para luchar para unir a todos los explotados y oprimidos por el capitalismo y para trazar un curso hacia la toma del poder político en nuestras manos.

La clase patronal compite dentro del país y en el extranjero por mercados y ganancias, y se empeña en reducir los salarios y acelerar el trabajo con absoluto desprecio a la salud laboral a la vez que destruyen la tierra, el mar y el aire. Lo hacen sin importarles si tenemos suficiente comida, un lugar donde vivir, el sustento para una familia o para sobrevivir cuando envejecemos. Los capitalistas en Estados Unidos tienen sus tentáculos en todas las partes del mundo con la misma agenda: ganar el control de los recursos y sacar ganancias de nuestro trabajo.

Esto agudiza la competencia, produciendo conflictos comerciales y guerras desde el Medio Oriente hasta Afganistán y amenazas de guerra por todas partes. Cuando trabajadores mueren en sus guerras, o vuelven a casa mutilados y angustiados, son desechados porque ya no les son útiles y que se valgan por sí mismos.

Los gobernantes temen cada vez más a la clase trabajadora y las luchas de clase que se avecinan. Así es que buscan formas de regularnos, controlarnos y prevenir que nos convirtamos en actores de la historia.

Su artimaña mayor es tratar de enfrentar a los trabajadores entre sí: los empleados contra los desempleados, los caucásicos contra los negros contra los hispanos, hombres contra mujeres, nativos contra inmigrantes y otras categorías. Se empeñan en tratar de mantenernos divididos.

Pero aún apuntalados por los millones de meritócratas que colman las oficinas editoriales de la prensa liberal, las facultades universitarias, las agencias reguladoras gubernamentales y las organizaciones bienhechoras no gubernamentales, los gobernantes y sus séquitos son un minoría que no crea nada con valor humano. Con nuestro trabajo nosotros  somos los que producimos toda la riqueza.

En su insaciable afán por sacar ganancia de la tierra y el trabajo, arruinan todo a su alrededor. En el pueblo trabajador recae la custodia de la ciencia y el arte, de la tierra y de todo lo que lo habita. El pueblo trabajador necesita luchar para imponer el control obrero sobre el ritmo y las condiciones de trabajo en los lugares donde trabajamos, y extender nuestro control sobre toda la producción y el transporte para evitar que los patrones contaminen la tierra, los cielos y los océanos.

Hacen gran esfuerzo para que “aprendamos” que no valemos nada, que simplemente no somos suficientemente inteligentes, que somos intolerantes e irresponsables. Y que lo mejor que podemos hacer es esforzarnos para no terminar en sus cárceles y sacar lo justo para vivir y ahorrar para matricular a nuestros hijos en una “buena escuela” y dejen de ser parte de la clase trabajadora y se unan a ellos para mantener al pueblo trabajador bajo control.

Pero todo eso es una mentira.

Hoy, los gobernantes capitalistas se encuentran en medio de una crisis económica, social, política y moral. Su desprecio por el pueblo trabajador; su codicia; su disposición a pisotear a quien sea o lo que sea para incrementar su riqueza, y la forma en que su sistema fomenta el desamparo, la adicción a las drogas y las enfermedades mentales, son condiciones que están comenzando a cambiar la perspectiva de millones de trabajadores.

El gran dirigente obrero norteamericano, Malcolm X, explicó que los explotadores gobiernan intentando destruir nuestra propia confianza. Al unirnos en lucha, aprendemos nuestro propio valor y nuestros intereses y poder común como clase.

De cara a las elecciones presidenciales de 2020, el sistema bipartidista demócrata y republicano de los gobernantes capitalistas se encuentra debilitado. Desde Donald Trump hasta Elizabeth Warren, desde los libertarios hasta los socialistas reformistas del capitalismo, sus candidatos no señalan un camino adelante para la clase trabajadora.

El Partido Socialista de los Trabajadores presentará una lista de candidatos para presidente y vicepresidente, para el senado y la cámara de representantes, y otros cargos a través del país, armados con un programa de lucha de la clase trabajadora para enfrentar los ataques de los patrones y su gobierno.

Seremos parte de millones de personas por todo el mundo, desde Iraq hasta el Líbano, desde Ecuador hasta Chile y Haití, desde Sudán a Argelia y Hong Kong, que se están organizando para luchar juntos y buscar un camino para poner fin a la opresión y la tiranía.

Explicaremos que hay ejemplos que señalan el camino y de los que podemos aprender: desde la construcción del sindicato de los Teamsters en el Medio Oeste, encabezado por dirigentes del Partido Socialista de los Trabajadores en la década de 1930, hasta la Revolución Cubana que derrocó a la dictadura de Fulgencio Batista en 1959 y que ha sido un ejemplo desde entonces y durante décadas de lo que pueden lograr los trabajadores y agricultores en el poder.

No tenemos nada que perder, salvo la opresión y la explotación. Tenemos un mundo por ganar. ¡Únanse a nosotros, no hay mejor vida que vivir!