¡Combata el odio antijudío!

Calumnias contra Israel allanaron el camino para ataque en Washington

Por Seth Galinsky
9 de junio de 2025
Marcha en Jan Yunis, Gaza, mayo 19, al inicio de tres días de protestas que exigían retiro de Hamás. La mayoría de palestinos rechazan su culto de muerte y destrucción.
Marcha en Jan Yunis, Gaza, mayo 19, al inicio de tres días de protestas que exigían retiro de Hamás. La mayoría de palestinos rechazan su culto de muerte y destrucción.

Dos empleados de la embajada israelí en Washington fueron víctimas de un asesino antisemita el 21 de mayo. El ataque ocurrió a raíz de una ola de informes falsos sobre una inminente hambruna en Gaza y libelos de sangre, ampliamente repetidos en los medios de comunicación capitalistas, de que las fuerzas israelíes están atacando deliberadamente a los niños.

Sarah Lynn Milgrim y Yaron Lischinsky recibieron múltiples disparos de Elias Rodríguez cuando salían de un evento en el Museo Judío de la Capital. Tras el tiroteo, los guardias dejaron que Rodríguez entrara al museo creyendo inicialmente que también era una víctima.

Cuando llegó la policía, Rodríguez dijo, “Lo hice por Palestina. Lo hice por Gaza”. Al ser arrestado, coreó, “Palestina, libre, libre”, y “Solo hay una solución: la revolución de la intifada”.

Según el Washington Post, Rodríguez les disparó por la espalda y continuó disparando cuando estaban en el suelo.

Varios grupos de izquierda de clase media que se declaran socialistas o “antiimperialistas” elogiaron el acto terrorista antijudío. Entre ellos se encuentran Unidad de Campos y el Partido Mundo Obrero, un grupo estalinista.

Ambos grupos publicaron lo que identificaron como el “manifiesto político” de Rodríguez, bajo el título “Escalar por Gaza. Traer la guerra a casa”; parte del vil intento de Rodríguez de presentarse como un héroe que debe ser emulado pero que en realidad demuestra su desprecio por el pueblo trabajador.

Estos asesinatos demuestran que el odio antijudío no es un problema exclusivo del Medio Oriente. A medida que la crisis del capitalismo se intensifica, habrá más intentos de convertir a los judíos en chivos expiatorios y de renovar los antiguos libelos de sangre, según los cuales los judíos beben la sangre de bebés cristianos.

ONU miente sobre Gaza

En las últimas semanas, tanto desde la “izquierda” como la “derecha” de la política burguesa se ha intensificado la retórica contra la guerra de Israel para desmantelar a Hamás y liberar a los rehenes secuestrados el 7 de octubre de 2023.

Tom Fletcher, el jefe de ayuda humanitaria de Naciones Unidas, dijo a la BBC el 20 de mayo la escandalosa mentira de que 14 mil bebés iban a morir en Gaza en las próximas 48 horas si no llegaba la ayuda humanitaria. Culpó al embargo israelí de alimentos y medicamentos a Gaza, que comenzó a principios de marzo.

Aunque la ONU retiró rápidamente la falsa noticia —ahora afirmando que 14 mil niños menores de 5 años sufrirían desnutrición aguda en los próximos 11 meses— siete días después la BBC aún seguía publicando la calumnia original en su sitio web. Para obtener la versión corregida, hay que abrir “actualizar”. La mentira recorrió todos los medios de comunicación internacionales, pero la corrección quedó sepultada.

Las agencias de la ONU en Gaza han colaborado durante mucho tiempo con los matones de corte nazi de Hamás en todo, desde financiación de escuelas que promueven el odio a los judíos y el martirio hasta el encubrimiento del uso de hospitales e instalaciones de la ONU por Hamás para lanzar ataques contra Israel. El personal de la ONU en Gaza está plagado de agentes de Hamás.

Negar control de alimentos a Hamás

Acceder a alimentos y medicinas y evitar bajas civiles es un desafío en Gaza en una guerra en la que Hamás, respaldado por Teherán, utiliza a civiles como escudos humanos y ubica sus puestos de mando y suministros de armas dentro y debajo de escuelas, mezquitas, casas, hospitales e instalaciones de la ONU.

Sin embargo, desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, las Fuerzas de Defensa de Israel informan que Israel ha facilitado la entrada de más de 1.3 millones de toneladas de alimentos en 63,500 camiones y 60 mil toneladas de agua en 3 mil camiones. Esto sería suficiente para alimentar a toda la población.

Pero Hamás roba la mayor parte de eso para su propio uso y vende una parte en el mercado a precios enormemente inflados para recaudar fondos.

El gobierno israelí ha comenzado a trabajar con la recién creada Fundación Humanitaria de Gaza, con sede en Estados Unidos, para establecer sitios alternativos de distribución de alimentos, comenzando con cuatro en el sur y el centro de Gaza.

Hamás ha amenazado con matar a cualquiera que ayude a facilitar el nuevo sistema o que reciba ayuda allí. Miles de palestinos ignoraron a Hamás y acudieron a los nuevos emplazamientos durante los dos primeros días.

Desde el fin del alto el fuego a mediados de marzo, las Fuerzas de Defensa de Israel han tomado control de más del 40% de Gaza, acercándose a su meta del 75%. A diferencia de la forma en que las FDI libraron la guerra inicialmente, las tropas israelíes ahora mantienen el control de cada zona que liberan de Hamás.

Estos avances en el campo de batalla están asestando nuevos golpes importantes a Hamás. Este es un factor clave para dar confianza a los miles de palestinos en Gaza que durante el último mes han salido repetidamente a las calles para exigir: “¡Fuera Hamás!”.

Presión imperialista sobre Israel

El nuevo canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó el 26 de mayo que la población civil sufre “cada vez más” daños en Gaza, algo que “ya no puede justificarse”. La semana anterior, los gobiernos del Reino Unido, Francia y Canadá exigieron conjuntamente a Israel “el cese de la renovada ofensiva militar”.

El presidente estadounidense Donald Trump ha estado presionando a los dirigentes israelíes para que pongan fin a la guerra en Gaza “lo más rápido posible”. Como director ejecutivo de la clase gobernante capitalista, su meta es defender sus intereses en el Medio Oriente, lo que incluye establecer una “Pax Americana” para defender los intereses norteamericanos.

La administración Trump también está advirtiendo a Benjamín Netanyahu, el primer ministro israelí, que desista de cualquier ataque a las instalaciones de armas nucleares de Irán.

Pero una pequeña arma nuclear lanzada desde Irán que impacte Haifa, Tel Aviv o Jerusalén podría matar a cientos de miles de judíos, así como a árabes, inmigrantes y otras personas que viven en Israel.

Netanyahu respondió públicamente a la declaración conjunta de los líderes europeos, diciendo que “quieren que Israel se repliegue y acepte que el ejército de asesinatos en masa de Hamás sobreviva, se reconstruya y repita la masacre del 7 de octubre una y otra vez, porque eso es lo que Hamás juró hacer”.

Netanyahu sabe que está en juego la supervivencia de Israel como refugio para los judíos y la vida de todos los que ahí viven.