La escalada de redadas migratorias y deportaciones son una seria amenaza para trabajadores y sindicatos. El objetivo de los patrones y su gobierno es dividir a la clase trabajadora, y ponernos unos contra otros para explotarnos mejor a todos.
Al mismo tiempo, los ataques del gobierno están provocando resistencia que puede lograr victorias y unir a los trabajadores.
El Militante ha reportado sobre algunas de estas luchas:
La campaña contra la deportación de Kilmar Abrego García, el aprendiz de metalúrgico. El gobierno quiere deportarlo a Liberia, un país de África con el que no tiene ninguna conexión. Su esposa y tres hijos viven aquí, y su lucha por permanecer en Estados Unidos cuenta con el respaldo de su sindicato, el sindicato de trabajadores metalúrgicos SMART.
David Huerta, dirigente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios SEIU en Los Angeles, fue golpeado, encarcelado y acusado de delitos graves por participar en una protesta contra una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en una fábrica. La fiscalía fue forzada a retirar los cargos pero sigue persiguiéndolo. Él y su sindicato continúan luchando.
Una oleada de apoyo de trabajadores de toda la ciudad obligó a las autoridades de ICE a liberar a Anou Vongbandith, dueño de un restaurante, y permitir su regreso a Filadelfia. Ha vivido en Estados Unidos desde que huyó de la represión en Laos hace 45 años.
Ruperto Vicens, quien administra un restaurante en Atlantic Highlands, Nueva Jersey, fue liberado el 18 de noviembre tras ser detenido por ICE, a pesar de tener una visa para trabajar en Estados Unidos. Familiares y simpatizantes recaudaron 96 mil dólares para su defensa legal.
Otro de los muchos ejemplos fue el de Carole Mayorga. Compañeros de trabajo, vecinos y personas que la conocían de los partidos de fútbol de sus hijos, se unieron para lograr su retorno a su familia y trabajo como mesera en Kennett, Missouri. “Voté por Donald Trump”, dijo Vanessa Cowart, quien asiste a la misma iglesia que Mayorga. “Pero nadie votó por deportar a las madres”.
Ayude a difundir estas luchas. Ayude a ganar el apoyo de su sindicato, iglesia, amigos y compañeros de trabajo. Cada una de estas luchas, y otras similares, es un ejemplo importante.
Bajo el impacto de la creciente crisis capitalista mundial, millones de personas han emigrado a Estados Unidos en busca de una vida mejor. Los patrones se aprovechan de esto para crear un sector de parias dentro de la clase trabajadora, con menos derechos y bajo constante miedo a la deportación. Esto forma parte de los esfuerzos de los patrones por debilitar nuestros sindicatos y reducir los salarios y condiciones de todos los trabajadores.
Esta es una cuestión de vida o muerte para el movimiento obrero. No podemos permitir que la clase trabajadora sea desgarrada por los golpes de la ofensiva de los gobernantes. Necesitamos unirnos a la lucha para lograr la amnistía para todos los trabajadores sin papeles en Estados Unidos. Este es el camino para unificar las filas obreras y fortalecer a toda la clase trabajadora para las grandes batallas de clase que se avecinan.