Editorial

¡Manos fuera de Venezuela!

15 de diciembre de 2025
Pescadores trinitenses son afectados por los bombardeos de Washington supuestamente contra “narcoterrorismo”. Son dirigidos contra Venezuela y para aumentar su control de la región.
Reuters/Marco BelloPescadores trinitenses son afectados por los bombardeos de Washington supuestamente contra “narcoterrorismo”. Son dirigidos contra Venezuela y para aumentar su control de la región.

Los trabajadores en Estados Unidos y alrededor del mundo deben ayudar a organizar oposición y protestas contra las crecientes amenazas de Washington —con apoyo bipartidista— a la soberanía de Venezuela y a su gobierno.

Debemos condenar el flagrante desprecio por la vida humana demostrado con la destrucción de embarcaciones y sus tripulaciones que supuestamente transportaban drogas, incluyendo la orden de Washington el 2 de septiembre de “rematar” una embarcación que ya había sido destruida y a los sobrevivientes agarrados a los restos.

El arrogante gobierno imperialista en Washington está intensificando sus ataques, declarando el cierre del espacio aéreo venezolano y exigiendo la dimisión del gobierno venezolano o atenerse a las consecuencias de no hacerlo. Estas medidas son peligrosas para los trabajadores de todo el mundo.

La Casa Blanca afirma tener la autoridad “legal” para bombardear embarcaciones que supuestamente transportan drogas a Estados Unidos y para llevar a cabo ataques dentro del territorio venezolano para proteger a “estadounidenses” e intereses vitales de Estados Unidos. Nada de esto es verdad.

Los intereses de los gobernantes capitalistas estadounidenses no incluyen el bienestar de los trabajadores en ningún lugar. Su objetivo es fortalecer su posición para lucrar con la explotación y opresión de los trabajadores, tanto dentro del país como en el extranjero.

El gobierno de Donald Trump, respaldado por demócratas y republicanos en el Congreso, pretende instaurar en Venezuela un gobierno subordinado a los intereses de los gobernantes imperialistas. Su objetivo es fortalecer su control sobre los recursos naturales y la riqueza producida por los trabajadores y agricultores de América Latina y el Caribe, y frenar las luchas de los trabajadores por la tierra, los derechos políticos y mejores condiciones de vida y de trabajo.

Un objetivo central de la creciente ofensiva de Washington para derrocar el gobierno de Nicolás Maduro en Caracas es asestar un golpe al pueblo cubano y a su revolución socialista. Durante más de 60 años, los gobernantes estadounidenses se han empeñado en someter nuevamente al pueblo cubano a la explotación capitalista. Detestan el ejemplo que la revolución cubana sentó para los trabajadores de todo el mundo.

Las convulsiones económicas, sociales y políticas que están sacudiendo la región y el mundo están empujando a los trabajadores a comprender que no hay solución bajo el capitalismo para los problemas que enfrentan: decenas de millones de desempleados o subempleados, guerras, odio antijudío, y la endémica violencia desenfrenada del narcotráfico.

Los trabajadores debemos tomar las riendas de nuestro propio destino. Eso es precisamente lo que hicieron los trabajadores en Cuba: arrebataron el poder a las familias capitalistas gobernantes y a sus amos imperialistas en Washington y reorganizaron la sociedad para el beneficio de todos.

Los trabajadores y agricultores se transformaron a sí mismos al transformar la sociedad, extendiendo su solidaridad a luchas de trabajadores en todo el mundo. Los trabajadores y jóvenes de este país deben defender los intereses y las necesidades de los trabajadores de todo el mundo.

Washington: ¡manos fuera de Venezuela!