Tras varios meses de una lucha de defensores de la libertad de expresión y de derechos de los presos a leer noticias de su elección, el Comité de Revisión de Literatura del Departamento de Correcciones de Florida ha levantado las prohibiciones sobre siete de los 10 números del Militante que no habían sido entregados a reclusos este año. Pero el Militante sigue luchando para revocar la prohibición inconstitucional de los números 4, 5 y 6.
Y ahora hay otra prohibición que enfrentar en el Centro Correccional Trousdale Turner, en Hartsville, Tennessee.
Las autoridades penitenciarias de la Institución Correccional Taylor, en Perry, Florida, prohibieron los números 4,5 y 6 del Militante por informar sobre las protestas contra ataques del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a los inmigrantes en Minneapolis a principios de este año, y por su llamado a favor de amnistía para los trabajadores indocumentados.
El Comité de Revisión de Literatura ratificó la alegación hecha por la prisión de que los artículos en estos tres números son “peligrosamente incendiarios” y fomentan “motines, insurrecciones, rebeliones y protestas organizadas en la prisión”. Las autoridades penales nunca identificaron una sola frase que, según ellos, justificara su decisión.
El 28 de abril, el Militante solicitó al Departamento de Correcciones de Florida que convocara una reunión especial del Comité de Revisión de Literatura para revisar y revocar su decisión de ratificar las incautaciones de Taylor.
Esta es la primera vez que el Militante ha solicitado una reunión especial desde que esta opción se hizo disponible en 2022. La audiencia debe convocarse con la participación de los tres miembros de mayor rango del Comité de Revisión de Literatura del Departamento de Correcciones de Florida.
‘Militante’ prohibido en Tennessee
Recientemente el Militante se enteró que 10 de sus números han sido prohibidos en el Centro Correccional Trousdale Turner, en Tennessee.
Varios ejemplares enviados a un suscriptor encarcelado fueron devueltos al Militante en marzo y abril, con sellos de la cárcel que decían: “Devolver al Remitente: Proveedor no Autorizado” o “No Permitido Debido al Contenido”.
Después de que David Goldstein, el abogado del Militante, escribiera al Departamento de Correcciones de Tennessee solicitando el motivo de las incautaciones, él recibió una carta de Stanley Lovett, alcaide de Trousdale.
“Por la presente se le notifica que estos materiales han sido rechazados debido a que se determinó que su contenido representa, de manera razonable, una amenaza para la seguridad y el buen orden de la institución”, escribió Lovett. “Por favor, acepte esta correspondencia como la notificación formal por escrito exigida por nuestras directrices”.
Pero estas incautaciones no se ajustan a “directrices”. De hecho, violan las propias políticas del Departamento de Correcciones del Estado de Tennessee. Sus Políticas y Procedimientos Administrativos establecen: “Los avisos de rechazo de revistas o publicaciones similares deben contener información que identifique los temas o artículos específicos que están siendo rechazados”.
También violaron el requisito de notificar por escrito a la publicación —incluyendo el motivo por el cual se rechazó cada ejemplar— y de permitirle una apelación en un plazo de 14 días. “Dado que la censura del Militante por parte de Trousdale viola las normativas del TDOC y es inconstitucional, los rechazos y devoluciones deben ser revocados”, escribió Goldstein a L.R. Thomas, comisionado asistente de operaciones penitenciarias, el 18 de mayo.